lunes, 4 de enero de 2016

Desquitándome

Puta
No hay otra forma para calificarte. Y no usado como medio de describir tu sexualidad. No tiene nada que ver con eso.

Utilizo este adjetivo bajo la acepción de una persona que carece de sensibilidad humana, falta de educación y de bondad.

Sólo sirve tu cerebro para crear maldad a tu alrededor. Eres intensa y abominable. No eres verdaderamente amiga de nadie. Sólo eres una interesada. Parece que tienes amor por otras personas, pero no. Si no piensan igual que tú, es que no te tienen aprecio. Entérate puta, la gente es de diferente manera.  Hay gente buena y sencilla. Que no dice las cosas con un trasfondo oscuro. Hay gente en el mundo, por suerte, que no es como tú.

Pero eso a ella no le cabe en su estúpida cabeza. ¿Por qué? Porque es una hija de puta. Es lo que ha visto siempre, supongo. Y es intrínseco.

Creo que solo tiene amor por su pareja y por los animales. Su pareja, que será igual que ella o bien lo tiene engañadísimo.

Espero, la verdad, que sea lo primero. Seguramente. Sí, debe de ser tan puta como ella.

Me dijiste ser súper amiga mía y no hacías más que joderme por las espaldas. No hacías más que demostrar, precisamente, que no lo eras. No hacías más que intentar hacerme echar abajo cuando veías que yo tenía la suficiente confianza en mí misma como para que me diese igual el criticar de la gente y sus venenosas opiniones, como la tuya.

Sí, me ayudaste en muchas cosas y te lo agradezco. Pero creo que son más las situaciones que te han hecho ser una persona tóxica para mí.

Y te lo has ganado tú solita.

Sí, yo me harté de ti y te aparté de mi lado. Luego volví, al tiempo, para saber cómo te iba la vida, en mi recuerdo estúpido de las cosas buenas que me diste. Y estoy comprobando aún más el bicho que eres. Hablándome tan normal por whatsapp y luego sigues con tu inmensas ganas de hacer que me sienta mal y destrozarme.

Por suerte no soy como tú. Y no lo conseguiste antes, menos aún ahora. Más que nada, me hace gracia. Y no sigo tu juego.

Lo seguí al principio, indignada, pero ya no. Hace mucho tiempo que ya no. Y no tengo por qué seguir aguantándote, puta.

Siempre intentando quedar por encima de todos los demás, dándotelas de importante y fardando de todo lo bueno que tienes.

¿En serio tienes que cacarear sobre todo lo bueno que tienes y que te dan y que haces para ser feliz? Creo que entonces, será porque no lo eres.

¿Tienes que tener a un perrito faldero (o a saber cuántos) a los que hagas sombra para sentirte afortunada puesto que los otros lo tienen más jodido? Creo que eso no es amistad. Ni amor.

¿Tienes que llamar la atención precisamente diciendo que no quieres ser el centro, y dándotelas de vergonzosa cuando lo tienes todo requetequetepensado? Hipócrita.

Luego dime que odias a la gente así.

¿Te odias a ti misma? Tiene sentido.

Yo no me sentiría bien haciendo como tú, puta. Fingiendo tener un cáncer para dar pena. Y asimilándolo a fingir un resfriado por no apetecerte salir un día.

¿Perdona? ¿Se puede ser más horrible que tú? Espero que no.

Gente está terriblemente afectada por algo así. Y tú jugando con ello. Me parece la acción más horrible y repugnante que alguien pudiera hacer jamás. Te lo dije y te enfadaste. Te indignante porque yo pensara así. ¿Perdona? Debe de haber sido horrible tu infancia y toda tu juventud si, con la edad que tienes, haces ese tipo de cosas.

Y te parecen falsas aquellas personas que de verdad hacen las cosas de corazón.

Porque crees que es mentira, que eso no existe. Porque has vivido rodeada de maldad. Tú eres parte de esa maldad. Y no haces más que alimentarla.

Y sí, me sigues afectando. Porque te pienso y me parece tan increíble que existan personas así. Lo peor es que no serás la única. Eso es lo peor de todo.

Necesitaba desahogarme. Un texto emitido al planeta entero, si me quieren leer.
Y espero que jamás leas este texto, porque significará que te he sacado de mi alrededor por fin.


Con todo, espero que te vaya bien la vida, puta.

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