miércoles, 22 de noviembre de 2017

El verdadero Alex

-Alex. ¿Puedo hablarte?
-Luego te aviso enana.

 Está de buen humor, me alegro.

Tumbada en mi cama con el móvil en la mano. No sé cuánto tiempo pasará hasta que pueda hablar. Aprieto mis muslos, aún estoy chorreando tras masturbarme. Me retuerzo en la cama y siento mi cuerpo contra las sábanas, que se van deshaciendo a mi movimiento.

Me levanto para lavarme y vuelvo a la cama.

¿Leo un libro?  Venga sí, que tengo muchos pendientes.

Al cabo de un tiempo… zummm zummmm. ¿Será Álex?

Álex: ¿Qué te pasa?
Me he masturbado pensando en que unos cuantos me follaban mientras tú mirabas.
Y ahora tienes ganas de que te trinque bien.
Exacto.
¿Y por qué yo solo miraba?
Porque te gusta verme viciosa con otros.
Jajajaja  ¿Y tu fantasía no ha tenido segunda parte?
No… es que me corrí y me viniste a la mente.
¿A la mente? Tu coño me desea, enana.
Uff… ¿cuándo vas a tener libre?
No lo sé. De momento no.
¿Hoy has dicho?
Jajajaja
Jopee. Nos hemos tirado una buena racha sin hablar.
Sí, pero ayer ya estaba recordándote para ser sincero. Y me contuve.
Porque de momento no tenemos tiempo
Claro. No me gusta calentar para nada.
Bueno, pues eso, que sepas que chorreo de deseo. Un besito.
Jajajaj no me digas esooo
;) hasta pronto
¿Ya quieres dejar de hablar conmigo?
Sí. No me gusta que me calienten para nada.
Podemos tener una conversación normal.
¿Hemos sido capaz alguna vez de no acabar hablando de follarnos?
Es verdad. Hablamos pronto, enana. Sé muy mala.
Lo intentaré.

Seguí leyendo el libro hasta que me desconcentré. Y no era capaz de enterarme de lo que pasaba.
A eso que me vibra de nuevo el móvil.

Ahora no soy capaz de dejar de pensar en qué narices estabas fantaseando.
Jajajaja. ¿Te lo describo?
¿Te vas a poner a describirlo para mí?
Claro… Pero solo si vienes en el primer tren que salga a darme lo que necesito.
Jajaja sabes que no puedo.
Lo sé. Si quieres te lo cuento por teléfono.

Tardó unos segundos en responder. Le había dejado de piedra.

Joder, no sé qué contestarte.
Lo entiendo. Un besito.

Dejé el móvil en la mesa tras poner música en youtube. Y a bailar. A quitarme el estrés, a sentir mi cuerpo sacando la energía. Me ponía de buen humor inventarme pasos y moverme como todo el mundo se mueve a solas en su cuarto: A la perfección. Como la mejor del mundo.

Bzuu, bzuum

Miro sin entrar:

Por qué no te buscas una polla que comerte. Me consta que por allí tienes a más de un candidato.

Vuelvo a bloquear el teléfono y sigo bailando. Cuando quieres acostarte con alguien en concreto y lo deseas con fervor, cualquiera no te sirve. No es una polla cualquiera encajándose en mi sexo, es la suya, sus movimientos, sus formas.

Necesito hacerme a la idea que hoy no lo tendré dentro.

Bzuum buzzm

Jaja... ¿será Álex de nuevo? Quizás se haya sentido mal. Paso.

Sigo bailando un par de canciones más. Cojo el móvil y me vuelvo a la cama.

Álex: ¿Qué estás haciendo?
Yo: Estaba bailando para soltar estrés.
Jajajaj joder… Con ese cuerpazo. Cuéntame un poco de esa fantasía, anda.

Bueno, si llamada no podía ser… Serían audios. Pero mi voz la iba a escuchar. Pretendía dejarlo por lo menos la mitad de deseoso que yo. Así que eso hice.

¿Por qué no buscas a Nacho? La novia está en Canadá con unas amigas.
¿Sí? ¿Crees que se acostará conmigo?
Jajajajaja no le conoceeees.
Creía que era un hombre fiel. No lo tenía en posibilidades.
Fiel a mis cojones.
¿Sí? ¿Te come los cojones?
Más quisieras tú, zorra enferma.
Ummmm POR FIN: Hola Álex.
Jajajajaja. Sabes que no se me puede ir la pinza.
Escucha mis audios.
Háblale. Algo te saciará más que un cualquiera.


Qué fuerte. Vaya, justo nombra otro que metí en mi fantasía. Pero no se lo dije.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Fantasía y masturbación 1.4

Nos miraron. Él me sentó en el sofá, justo en medio de Ángel y Beto, y ordenó:
-Cogedles cada uno de una pierna. -lo hicieron sin más -exacto, así, que quede bien abierta.

Ven aquí, Marta, que te voy a dar mi orgasmo.

Se la empezó a follar a 4, delante de mis narices, haciéndome desear polla con más intensidad que nunca. Y los gemidos de la perra de Marta tampoco ayudaban.

-Que no se masturbe.

Ni yo me había dado cuenta que mis manos buscaban mi sexo cuando estos dos también me sujetaban cada uno una muñeca.

Al poco él se corrió y cayeron rendidos. Él se salió y la colocó en el suelo amablemente y
 jadeante.

Beto: Ni se te ocurra mover tu mano de aquí -dijo, dejándola a un lado y empezando a acariciarme el muslo de la pierna que él seguía sosteniendo abierta- o no tendrás lo que deseas.
Manu: Perdóname, estaba al límite.
Marta: Tranquilo, mucho has aguantado ya.
Manu: Ahora viene el tuyo, Marta-dijo mientras se colocaba entre sus piernas.

Ángel dejó sobre el sofá mi pierna izquierda y se ponía de rodillas en el sofá:

-Es nuestro turno de jugar con vosotras.

Beto: Vamos, ponte en el sofá-Le miré, él me soltó la pierna también mientras se levantaba para dejar una rodilla en el sofá y el otro pie en el suelo, de cara a Ángel.

Vacilándole y recobrando un poco mi determinación le solté: “Es que no te entiendo”. Y miré su boca, ardiendo de deseo por sus pasionales besos.

Esperó a que regresara a sus ojos y dijo:

-Que te pongas a 4 patas. Te vas a enterar cómo jugamos nosotros.

Eso excitó muchísimo, bien sabe él que estas cositas me ponen malísima.

Me ayudó a colocarme en el sofá y empezó a embadurnarse su polla con mis fluidos. Miré a quien tenía delante, que empezó a acariciarme la cabeza con suavidad primero; luego se agachó un poco agarrándomelos a la altura de la nuca y me besó. Un beso no muy largo y ardiente:

-Chupa. -dijo soltándome e incorporándose- Chupa como sé que sabes hacerlo: Fuerte, con ganas, con intensidad.

Me la metí en la boca, apoyándome en él, haciendo lo que mejor se me da. Al momento, Beto me penetró lentamente hasta que estuvo entero dentro, y empezó a bombear.

Me abandoné a ellos dos, cerré los ojos y me dejé llevar.

Los tres encontramos el ritmo adecuado y lo seguí manteniendo hasta que mis extremidades no daban más de sí.

-¿Quieres saborearlo o prefieres que te embadurnemos?-dijo quien me llenaba la boca. Él siempre intentaba decirlo de forma que no sonase tan basto.

Sacándome lentamente su sexo de mi boca, abrí los ojos y lo miré. Levanté los dedos de una mano pretendiendo indicar la primera opción, pero entonces, Manu dijo:

-La segunda opción. -Sin sacármela de la boca, me quedé mirando hacia ellos.- Quiere leche, mejor que la vea... ¿no?

Ángel: Eh, mírame a mí. Y chupa.-Le miré suplicante- ¿Qué pasa?

Beto: Quiere tu leche y la mía dentro…mmmh…-dijo penetrándome sin parar- ¿No la escuchaste antes?

Ángel: Aaaah…ya veo…Y éste aún est… ooh…dios, Lidia, sí…-le volví a mirar- Sigue así y ya veremos.

Marta: Mmm…no pares…¡¡no paa…mmm…pares!!.
Manu: ¿Estás a punto, verdad? Venga, nena…-Y llegó.- Mmm…rico.

Yo estaba en mi límite. Necesitaba llegar. Me saqué la polla de la boca y apoyé los brazos en el sofá, exponiéndome más a Beto.

Beto: Mm… me gusta, enana… ¿quieres más?
Yo: Sííí…. no… no puedo más, por favor…

Se movió profundo hasta llegar al fondo, luego la sacó y la volvió a meter hasta el fondo. Eso no ayudaba. La quería rápida, sin mucha profundidad. Él sabía cómo.

-Por favor Beto…. MÁS.

Lo hizo como sólo él sabía hacerlo y me corrí. Por fín. Me la sacó y se puso de pie:

-Pues yo le voy a hacer caso a Manu, la quiero ver sobre ti, enana- dijo masturbándose.

Mientras mi respiración volvía a la normalidad, Ángel se sentó en el sofá en la misma posición, él no se hacía nada:

-Chupa un poco más, preciosa.-Y lo hice sin dudar.

Beto: Buff, estoy a punto…
Manu: Ponte como al principio, con los pies en el sofá.
Yo: Sí…. lo quiero….

Ángel también se puso de pie frente a mí y cuando me senté con las piernas abiertas en el sofá, vi cómo tres fuentes de leche se precipitaban sobre mí, manchándome la cara y los pechos; y poco después, cuando se resbaló hacia abajo, la barriga.


Instintivamente esparcí la leche por mis tetas y me lamí algunos dedos con su leche. Tenía ganas y no me dejaban sentir su leche en mi boca. No era justo, solo fastidié a uno. Pero el orgasmo me había dejado tranquila. 

sábado, 18 de noviembre de 2017

Fantasía y masturbación 1.3

Él estaba a mi lado, apoyándose en la encimera con su cuerpo, agarrándome las manos con su mano izquierda y con la derecha… empezó a tocarme sin más el coño a través de las bragas. Húmeda como estaba, los gemidos salieron de mi boca tan pronto como él me empezó a tocar. Yo miraba al frente, donde estaba el espejo y él encontró mi mirada en él. 

Tenía una mirada intensa y malvada. No dejaba de toqueteármelo pero no se acercaba a mi clítoris. Yo jadeaba y arqueé un poco la espalda. No paraba de jadear y le sostuve la mirada, cada vez más acalorada.

Se acercó a mi oído sin dejar de mirarme.

-Eso es… mírame, zorrita.-Bajó su mirada a mis tetas e hizo un gesto de placer.

Con el brazo derecho presionó adelante y atrás el cuerpo para que me moviera y que éstas se movieran a su vez.

Lo hice, pero quité la mirada del espejo y bajé la cabeza impulsivamente .

-Mírame-dijo a la vez que presionaba mi clítoris entre dos de sus dedos, sacándome un chillido de intenso placer.

 Yo: Sí,… sí,…

Me presionó  un poco más, pasó todos los dedos (menos el gordo) rápido por todo mi sexo y paró. Se incorporó y se puso detrás de mí. Mis rodillas se aflojaron y las flexioné un poco, al instante escuché:

-¡Levanta! Y mírame.

Obedecí. Enseguida pasó índice y anular por detrás de mis bragas y las echó a un lado.

-Mmm…. precioso. Estás que chorreas, bonita.

Me bajó las bragas y quitó del todo… Se curvó sobre mí sin echarme su peso encima.

Abrió sus piernas para mantener el equilibrio, su mano izquierda agarró fuerte mi pelo, mojado también, y me ladeó la cabeza para lamer desde la base de mi cuello hasta el lóbulo derecho.  Todo mirándonos a los ojos en el espejo.

La derecha bajó a mi coño y me separó los labios, haciéndome desear con más ganas que me penetrase de una vez.

Luego cogió su polla y empezó a frotar tooooodo su tronco por él, lubricándolo.

-¿Quieres esto, verdad? -Asentí jadeante, pendiente de lo que sentía en mi coño ardiente.

Me soltó, se agarró a mi trasero y de una embestida me la metió.

-¡Po toma!
-¡AH! -gemí sin contenerme- mm… ¡¡síi!! Sí,… ¡¡más!! ¡¡¡MÁS!!!

 Él siguió follándome fuerte y, poco después, estaba por correrme.  Y por sus gestos, él también.

-¿Lo quieres dentro o esparcido?
-Dentro… ¡¡dentro!!

Me la hincó fuerte una vez más. Vez que creí se correría, pero no.

La sacó despacio. La sacó del todo. Sin correrse. Sin dejarme llegar.

Le miré, gimiendo quejicosa y vi su cara de venganza.


Me agarró suavemente pasando el brazo izquierdo alrededor de mi cintura y me incorporó. Me sujetó, esta vez suave, el brazo derecho y me hizo andar hasta el salón con todos los demás. 

viernes, 17 de noviembre de 2017

Fantasía y masturbación 1.2

Seguíamos las dos dándoles lengüetazos a todos por todos lados de sus miembros viriles. Fuimos buenas en esa primera ronda. Pero seamos sinceras, mayoritariamente lo hacíamos para poder probarlos a todos. Lo hicimos lentamente para darles tiempo a saber que íbamos a tocarles, para que pudieran estar preparados. 

Me parece que echaron unas 3 partidas cuando ella y yo nos miramos. Ambas sonreíamos con picardía y le guiñé el ojo. ¡Empezaba la segunda parte!

Nos fuimos al centro de la mesa para que nadie tuviera nuestras manos en ellos.

- ¿Te ha gustado?-le susurré, con la boca llena de saliva.
Marta: Tela…
-¿Alguna en particular?
Marta: Ya tengo mezclado los sabores de todos…-nos miramos y nos reímos.
Alex: Joder, qué miedo.
Beto: Ya te digo, tío. ¿Cómo se divierten, eh?
Nacho: Venga, reparte. Que hay que SEGUIR.
Ángel: Ejem, ejem.
Todos: JAJAJA
Marta: ¡Impacientes!
Alex: Eso te voy a decir yo a ti cuando estés a punto de correrte.
Alex: ¡Au!

-Ooojójó, fueraaa!!!-le dijeron algunos de ellos-
Alex: ¡Oye, no! ¡Que me ha mordido! Esto no vale…
Ángel: Venga, sí. No vale.
Manu: Seguimos.

Marta iba a empezar por Alex, pero para “castigarle” no lo hizo. Fue por Jorge y empezó con fuerza, se notó que respiró un poco profundo pero supo reaccionar haciendo como que tosía. Con esa distracción se la agarré con ímpetu a Ángel, para darle tregua y que estuviera preparado. Sin más rodeé su capullo con mis labios y succioné con fuerza.

Como todos se reían por la “tos” de Jorge, él lo hizo a modo de desahogar su excitación. 

Cuando los chicos pararon, yo también lo hice. Y Ángel suspiró:

-Joé, qué malas cartas-dijo.

Marta y yo estábamos cambiando de chico y nos rozamos sin querer.

-Uy, perdona.
-Nada.

Pero me quedé mirándole con descaro los pezones. Se le señalaban en la camiseta y se intuían tan duros… Se ve que en algún momento, se puso de nuevo la camiseta y de lo que se deshizo fue del sujetador. Me relamí inconsciente de lo que hacía. Ella me miraba.

-¡Serás guarra!
-Joder, tía…pero si es que…-jadeé-
-¡Los tuyos también estarán así!
-Mm…no sé yo…

Ella se vino a mí y sin más me subió camiseta y sujetador, y me agarró las tetas.

De mi boca salió un gemido y me puso más cachonda cuando me ordenó:
-Míratelas.

Beto: ¿Qué pasa, chica?
Nacho miró por debajo y nos vio de aquella manera:

-UuU!! Están teniendo rollo bollo!!.
Ángel: ¿Cóoomo?
Yo: Es que ella tiene los pezones tan duros que… me he quedado mirándola unos segundos. Iba provocando sin sujetador…
Marta: Y yo sólo le he mostrado que los suyos están iguales.
Beto: Joooder, tías…
Jorge: Vaya, que tenemos aquí a las dos más lascivas del lugar.
Yo: Bueno, ya vale-me zafé de sus manos-
Marta: ¿Ves? Algún día te lo haré y tú me rogarás que te deje lamerme.

Un generalizado “YEEEEAH” de los chicos se escuchó sobre nuestras cabezas.

-Cállate ya. Y come.-Y me metí la polla de Nacho en la boca. Se la comí con más ganas que ninguna. Estaba muy cachonda. Me separé de él y me quité sujetador y camiseta. ¡Hala! Me hervía la sangre con todo aquello.

Beto: ¿Qué es eso?
Nacho: Una de las niñas, que está desnuda cintura-arriba.
Marta: ¡Será puta!-dijo riéndose-
Beto: Ea, pues ya sabemos quién es.

Los chicos se rieron entre dientes y Beto añadió un “Y no es la única” con un erotismo que además de desear que me hablara así mientras le tuviera dentro, me hizo presuponer que Marta se la mamaba a él ahora.

Cuando me separé de Nacho, inesperadamente (para él) rocé la parte interna del muslo de Manu, que estaba a mi izquierda, y él pegó un bote.

-¡¡¡FUERA!!!-le dijeron los demás riéndose.

Manu: ¡Oye! ¡Que no me estaba comiendo! ¡Sólo me ha rozado!
Ángel: Ya, claro… ¿¿Chicas??
-¿¿Síiii???-contestamos al unísono.
Ángel: ¿Alguna se la estaba comiendo a Manu?
Y yo contesté un convincente y seco: “Sí”.

Manu: Oooh ¡¡¡PERO SERÁS PUTA!!¡¡MENTIROSAAA!!-se levantó de la mesa y se fue al sofá. Mientras, todos reían (Nacho con más intensidad). Yo incluida.

-Te vas a enterar, zorra. Te vas a enterar.

Seguimos con el tema y fueron cayendo (de verdad) Ángel, Jorge y Alex.
Sólo quedaban dos y a uno se le escapó un suspiro, que intentó arreglar diciendo:

-Joder, que calor hace, ¿no? ¡Poner el aire!

Ambos rieron.

Nacho: Descubre tus cartas.
Beto: No, tú primero.
Nacho: Venga, tú, si voy a ganar igualmente.

Entonces Marta comenzó a masturbarle con fuerza y a comérsela sonoramente.
Beto: Ohh… ¡¡DIOS!! Vale, tío -tira sus penosas cartas- tú ganas-

Yo paré y la miré a ella, que estaba toda excitada, comiéndoselo con ganas. Él la agarró de los pelos sin reparo al tiempo que jadeaba:

-Pero tú no pares. Joder, no pares… Mmm… eso es…Voy a…”

Y ella fue la primera en tragar y saborear leche.

-¡¡TOMA, GANÉÉÉ!! ¡Por partida doble!

Yo se la lamí un poco más porque se estaba humedeciendo y…mm…me encanta.

Dirigiéndose a mí y mirándome dijo: “Aunque tú no me lo has puesto nada fácil, ¿¿enh??-le miré y nos mantuvimos la mirada unos segundos. Él sexualmente complacido, yo con su polla aún en la boca. Quité la mirada. Me acarició la cabeza con dulzura.

Nacho: Y aquella tiparraca no veas lo basta que es.
Ángel: Ya te digo, yo ya es que no pude contenerme más. Que por cierto… ven que ahora es mi turno, ¿te apetece?-dijo sentado desde el sofá.

Un leve suspiro femenino dijo que sí, y ella salió de debajo de la mesa  para ir, gateando, hasta él.

Yo me separé de Nacho y respiré un poquito. Además quería salir yo también de debajo de la mesa porque estaba cansada de estar pendiente de no darme contra algo. Y agachada de aquella manera. Estiré un poco las piernas sentada en el suelo (aún bajo la mesa) y cuando me dispuse a salir de allí, antes de darme cuenta, Manu vino hacia mí y me ayudó a levantarme diciendo un “Ven aquí” que daba a conocer lo cabreado conmigo que seguía.


Me agarró con decisión del brazo izquierdo y me llevó a lo largo del pasillo hasta el cuarto de baño. No cerró la puerta. No era ese el fin. Hizo que me apoyase en el mármol del lavabo, espalda curvada y exponiendo mi trasero. 

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Fantasía y masturbación 1.1

Llamada de Alberto.

-Yo: ¡dime!
-Él: ¡Ey! ¿Esta tarde te vendrás finalmente, no? Que tenemos un poker que jugar…
-Yo: sí, poker… ¿Al final quienes vamos?
-Alberto: Somos 6 para el poker y Marta dice que vendrá para ayudarte.
-Yo:  Bien. ¿A las 6:25 en tu casa?
-Alberto: ¿Quieres que te haga rima?
- Yo: Mejor dámela.
-Alberto: Como eres… Sí, a y media aquí. ¡Hasta luego, niña!
- Yo: Jeje, ¡adiu!

A esa hora estuve allí. Me abrió Nacho.

-¡¡¡Dichosos los ojooos!!!  
 - Yo: Lo sé…estos fines de semana estuve poniéndoos los cuernos con otra gente!! Pero me perdonais, yo lo sé.
 Él: mm..no sé, no sé..

Entré y estábamos casi todos. Faltaban Marta y Alex. Nos saludamos.  Ya estaba todo preparado: la mesa con el mantel largo, las cartas, pañuelos… Todo.  Hablamos un rato y llegaron.

-Yo:  ¡¡Martaaaaa!! Ya creía que los tendría para mí.
-Marta: ¡Eso es lo que estabas esperando, picarona! =P

-Manu: Bueno, vamos al lio, ¿no?
-Marta: Id sentándoos… que en seguida venimos nosotras dos.
-Ángel: Ojú… ¡Temblad! ¡No más de 2 segundos!

Nos fuimos a la habitación más lejana mientras ellos se sentaban y se “ponían cómodos”.

-Yo: ¿Qué? ¿Pensaste lo que te dije?
-Marta: Sí, me gusta la idea. Mejor empezar tranquilitas y luego ir subiendo la intensidad. Como el mismo juego de mesa.
- Yo: Además que no es tan divertido si empezamos fuerte. Bueno, ¿tú la mitad derecha y yo la izquierda?
-Marta: ¡Vamos!

Cuando salimos ya habían empezado la partida.

 Jorge: ¿Ya, niñas? ¡¡Que vamos a coger frío!!
Marta: Bueno chicos, ya sabéis cómo va esto. Al que se le note…no sigue jugando.

Marta y yo nos metimos bajo la mesa. Nos miramos perversamente y señalamos por quién íbamos a empezar.  Ellos jugaban al póker y yo… me puse entre las piernas abiertas de Alex. Le rocé levemente cerca de la rodilla avisándole indirectamente de que él iba a ser mi primera víctima.  

Le acaricié los muslos lentamente hasta que mis manos llegaron a su cadera. Ahí acaricié un poco más por su bajo abdomen  y rodeé su pene con mis manos por la base. Ya estaba excitado. Todos lo estaban.  Eché un vistazo a los lados para ver las de los demás…Uff…¡¡Qué buenos amigos tenemos!! Tienen unas cacho… ejem.

Marta ya estaba cogiéndosela a Beto con una mano y empezando a lamer, cuando con la otra mano echó fuera de la mesa su camiseta.

Manu: ¡Qué juguetona!-Todos echaron una risita pícara.

¡Qué zorra! Pensé yo. Menos mal que empezábamos tranquilitas.  Miré para adelante y la vi aún más tiesa que antes. Te vas a enterar. Acerqué mi boca a su miembro y respiré suavemente para que notara mi respiración. Acto seguido, puse mis labios en su punta y los abrí despacio. Dibujé círculos con mi lengua, primero pequeños, luego iba haciendo una espiral cada vez más grande y se iba mojando… lamí en condiciones saboreándola antes de pasar al siguiente. Quería seguir. Pero también quería probar a los otros antes de que nos pusiéramos más zorritas Marta y yo…