viernes, 28 de julio de 2017

¿Quién lo ha hecho bajo el agua?

Estoy aquí trabajando cuando me he puesto a pensar en que el domingo voy a la piscina. 

Mmmmmm lo guai que está el agua y provocar dentro. Haciendo que se ponga duro y diga: "Ahora te esperas un ratito para salir del agua" muahahahaaa. Y ser buena y cuando diga que ya puede salir... Ponerle caliente otra vez. 

Me encanta porque yo que soy una mujer alta, no se me puede coger en peso tan fácilmente, pero en el agua las reglas cambian. Se puede hacer lo que quiera con una. Me encanta ponerme encima y rozarme con el chico. Se siente genial y como hay tanta libertad y facilidad de movimiento... MMMMMMMM. Delicioso. 

O contra la pared y que me agarre los muslos. Pero así dice que nos van a mirar... Qué aburrido.

Este verano me he propuesto acostarme con alguien dentro de una piscina. Me da igual si es con este o con otro. Quiero disfrutar de los placeres de debajo del agua. Con todos sus pros y sus contras. 

Una vez intenté masturbarme en el mar, pero no fui capaz de correrme. Porque claro, ¡no me mojaba! Pero estaba caliente deseando llegar al orgasmo. Mi cuerpo necesitaba eso y no fui capaz. Que pasa, ¿si estoy cachonda dentro del agua, no me mojo? ¿Entonces si meten la polla...qué? ¿ No estará lubricado? 

Decidme quienes lo hayáis hecho, por favor. No recuerdo si me metí los dedos para comprobar, hace tiempo de esto.

Me encanta el agua y me encanta el sexo. Es una combinación que tengo pendiente.

¿Lo habéis hecho en el mar o en alguna piscina? Contadme.

jueves, 27 de julio de 2017

Con carácter y principios

Me encanta ver que existen personas con carácter y principios. Que defiende lo que cree y a quien ve que necesita que alguien diga lo que se piensa.

A lo largo de mi vida me he encontrado innumerables ocasiones en las que un conjunto de personas se quejaban acerca de un tema. Pero luego, a la hora de la verdad, de quejarse de manera formal ante las personas y entidades adecuadas…. En ese momento resulta que se echan para atrás. Porque claro… ¿cómo vamos a ser coherentes y consecuentes con lo que tanto hemos alardeado? En ese momento se ve cómo son las personas, las que van de frente y las que prefieren esconderse y aguantarse con lo que hay.

Son esos momentos en los que te veo sola enfrentándome con el mundo y creciendo al ver de qué palo son las personas de mi alrededor.

Pasa también cuando te llaman la atención por algo. Cuando alguien sale en tu defensa, te sientes agradecido por esa persona valiente que no ha dudado, o aun dudando, ha decidido sacar su voz para ti.

Acabo de ser testigo de un momento como ese.

¿Qué por qué no hablé yo? Porque he sido un mero espectador sin relevancia.

Una persona con autoridad ha ido a llamarle la atención a un trabajador diciéndole que el trabajo que estaba desempeñando podía esperar, mientras que la ventanilla está a rebosar de gente. La persona en ventanilla necesita apoyo porque no da abasto.

Entonces otro le ha dicho a la persona con autoridad, que el trabajo del resto también puede esperar, que las personas en ventanilla son prioridad y que no es solo éste sino todos, los que deberían dejar el trabajo que están haciendo para dar apoyo a ventanilla.

Ole sus cojones.

Me ha encantado.

Y me pone. Sí, en efecto. Saber que tiene esa inquietud dentro y la exterioriza. Son personas con sus ideas claras. Me resulta exquisitamente atractivo un hombre con cerebro y decisión.

¿Me pregunto cómo será en su intimidad? ¿Cómo será en el sexo?

¿Dirá las cosas igual de claras, o dejará un espacio de intuición y juego para con la otra persona?

Estos momentos del día a día que activan mis instintos me encantan. Me gusta enlazar un hecho “normal” con algo sexual.


Me satisface ser testigo de situaciones así.

miércoles, 26 de julio de 2017

Enfurecida II

Obedecí. Me desnudé y me metí en la cama. 

Me gustó que bajase a un nivel de ternura que no era común. Y una vez tranquila, me hubiese vuelto a poner en la línea que él necesita de mí. Y yo deseo de él. 

Ya estaba cachonda. ¿Siempre iba a tener ese efecto intenso sobre mí?

Escuchaba la ducha de fondo. Se iba a tomar su tiempo de relajación. Dejé de pensar para imaginarme cómo estaría él bajo el chorro de la ducha, relajando sus músculos y acariciando su piel mientras el agua baja... Uff.. Me estaba quedando dormida.

Le noté salir. Luego un silencio, y en nada, se estaba metiendo en mi cama.

Me entraron escalofríos y casi sale sonido de mi boca cuando noté las gotitas de su melena mojada sobre mi piel. Estaba chorreando, a penas se había escurrido el pelo.

Su cuerpo lo pegó al mío y empezó a recorrer con su mano derecha mis caderas, mi cintura, mis pechos. Apretó uno y sus dedos se dirigieron a comprobar si estaba duro mi pezón o no. ¡Claro que lo estaba! Del frío de su pelazo.

Solté aire. 

-¿Necesitas que esté dentro, zorrita?-me decía mientras bajaba esa misma mano por el vientre hasta mi coño y lo agarraba. 
-¿ehn? Quieres sentirme aquí tuyo?-me hizo ladearme para poder abrírmelo  y comprobar cuán lista estaba para él. 

Me había hecho un gesto de silencio, no podía hablar...

Con la otra mano, apretando mi otro pecho, enfurecido. Quería una respuesta. 

Le miré obediente y le hice el gesto de silencio. Sonrió frívolamente y dijo: 

-Si no respondes es que no quieres que te folle. 

¡¡Hijo de puta!!! Me tiene dicho que guarde silencio hasta que claramente me ordene hablar. Estaba jugando conmigo. Mi desesperación me invadió por un segundo, iba a comerle entero, a acercarme para besarle. Pero me contuve. Me había dicho que me necesitaba tranquila. Y yo no sabía si esta reacción se la iba a tomar mal.

Se rió. Sabía que me estaba rayando. Sabe que quiero ser lo que él quiere de mí. Sabe que me esfuerzo, pero a veces no es razón suficiente para no atormentarme con su forma de ser difícil. 
Sonrió y me dijo: Tranquila.

Aparté la vista de él, avergonzada. Respiré hondo. Él ve todo a través de mí. Pero yo en innumerables ocasiones no soy capaz de saber al 100% lo que pasa por su mente. ¡Me da rabia y me pone a partes iguales! Y él lo sabe. Quizás eso haga que él fomente su misterio.

-Mírame.

No tuvo que terminar de decirlo, y vi como divertido, se ponía encima de mí. Sin llegar a rozarme con su polla. Iba tocando aquí y allá por mi cuerpo. Agarrándome, azotando zonas, pellizcándolas, chupando sus dedos y mojándome con ellos... Incluso se acariciaba el cuello y bajando sus manos por todo su tronco... Poniéndome más y más caliente, bajando sus manos hasta su polla. Mientras iba diciéndome:

-Ya veo que no hablas... Me lo tomaré como que ni me deseas... Estás aquí ¿por obligación?¿Quieres mi dinero?

Mi cara se enfurecía. Se rió, no pudo contenerse. 

Quería mover mis caderas... Pero eso sería un error fatal, ¡con lo bien que lo estaba haciendo!

-¿quieres mi polla,nena?¿Quieres sentirme tuyo? HABLA. 
-Oh, Mi Señor.. Quiero sentirme YO suya. Quiero que me folle y sentirme gloriosa. 

Sonrió

-Respuesta correcta.

Me separó las piernas, yo noté el olor de mi humedad. Él se embriagó con él y me miró salvaje. 
BUM, de una vez me penetró.

-¡¡¡AH!!!

Se empezó a mover y me dejó gritar a gusto durante las primeras abatidas. Después la saco casi entera, jadeé y la metió despacito. Me miró a los ojos intensamente y me hizo el gesto de silencio de nuevo. Y luego sonrió cabrón.

¡¡Me embistió fortísimo las siguientes veces!!! ¿Cómo puedo ahogar el sonido del dolor/placer que eso causa?

Las primeras veces lo hice como pude, pero luego algún sonido salía de mi boca.

Me miró con advertencia.

-Por favor...

Me miró de forma que me decía: Cállate. 

Siguió follándome hasta que se corrió.

Me tensó tanto por dentro que casi llegué también. Pero no lo hice. ÉL se paró en seco y yo hiperventilé tranquila.

De repente empezó a mover sus caderas en círculo y me recorrió un escalofrío de placer por los muslos y por la espalda.

Le miré. 

Su cara de salido me excitó más aún.

Las piernas me empezaron a temblar cuando se irguió apoyándose en mis muslos, abriéndome aún más las piernas y golpeando mi interior con la punta de su polla dura.

Perdí el control, gemí como una loca y le supliqué que perdonase la osadía de desobedecer su orden de silencio. Entre respiración desesperada, gemidos, gritos y movimientos involuntarios. Hizo que me corriese, me dejó terminar, disfrutar de sus movimientos hasta que se me acabaron las convulsiones. 

Con la respiración algo más tranquila, él se tumbó sobre mí, aún dentro. Retiré mi cabeza hacia un lado, dejándole espacio donde colocarse. Me mordió el cuello fuerte y me dijo al oído:

-Toda esa energía que has gastado para hablarme entre ruidos de perra, podrías haberla utilizado para intentar quedarte calladita. 

Su tono de voz y sus palabras me pusieron la piel de gallina. Él se rió entre dientes.

-Tu cuerpo hace bien en ponerse alerta.

Noté su polla volver a crecer. ¿Qué le pasa hoy?¿No necesita descanso? Empezó a moverse, frotándose en mi interior para ponerse aún más duro.

Yo no hablaba. La orden seguía vigente. 

-Haces bien quedándote callada. Aunque ahora es sencillo, ¿no?

Le miré quejicosa, aún regulando mi respiración.

-Te voy a follar otra vez. Duro. Muy duro. Y quiero que estés calladita. A ver si esta vez lo conseguimos. 

Hice sonidos de queja y me abofeteó. 

-Lo estabas haciendo muy bien... Silencio.

Todo mi flujo volvió a empaparnos. Me enloqueció de nuevo. Y tampoco consiguió dejarme totalmente callada. Ni comiendo almohada, ni tapándome la boca, ni mordiéndome el brazo.

-Habla. 
-¡¡¡Señor, lo he intentado de la mejor manera posible!!!!
-Lo sé, perra. Pero lo que importa es que no lo has conseguido. Silencio de nuevo.

Oh no..

-¿Qué hago contigo ahora?

Ya se le ocurriría alguna forma de martirizarme. Mas fui inmensamente feliz de recibir tanta cantidad seguida de polla por su parte. Y él veía de lejos mi cara de satisfacción.

martes, 25 de julio de 2017

Enfurecida I

Entré en la habitación nerviosa, cabreada, queriendo pegarle a alguien, inquieta, sin parar de moverme por la habitación. “¡Y encima no encuentro la otra llave de la habitaciónl! ¡Y yo no la saqué del cajón! No sé dónde está… ¡qué desastre!”.


Entonces se abrió la puerta de repente y miré asustada. Y lo vi a él. Me quedé un segundo mirándole, asimilando que acababa de entrar en mi habitación.

Sin más me pongo de rodillas mientras él entra y cierra la puerta.

-Siento haberte cogido la llave sin decírtelo-dijo mientras metía la tarjeta en un cajón.
-No importa, mi Señor -Le dije aún con la agitación que tenía de la calle.
-Tranquilízate.
-¡¡Es que es estúpida!! ¿Qué se cree? ¿Que puede ir ahí de chula poniendo a todos a sus pies? ¡¡ugg!!-dije con la ira reflejada en mi cara.

Se agachó delante de mí, apoyando una rodilla en el suelo y la otra no. Me cogió de la nuca con firmeza y tiró de mí hacia él. Choqué contra él perdiendo el equilibrio y enseguida me erguí dejando un fino hueco entre ambos.

-Puedes tocarme. Ven.-dijo volviendo a empujarme hacia adelante chocándome contra su pecho.

-¿Quieres que la dobleguen y suplique por su vida, no?

-¡¡¡SÍ!!! ¡Qué tía más estúpida!!¡¡UGG!!

-Jajajaja. Princesita, pero eso es por tus tendencias sumisas. No todas las mujeres son así.


No me había parado a pensarlo, pero me escondí acurrucada contra su pecho. Que me diera cariño así no era lo habitual y, aunque contrariada, disfrutaba del momento.

-Te he visto demasiado desorbitada. Y yo necesito que estés bien. Vamos a sentarnos, estaremos más cómodos….

Yo le miré, asentí, hice caso. Y me tranquilicé en sus brazos.

-Tienes que ser más fuerte.

Me puse tensa. Ya sonaba más frío, la dulzura se iba diluyendo. Me apretó fuerte y siguió hablando:

-Los comportamientos de otras mujeres no te han de afectar tanto. Da lo mejor de ti y sé fiel a tus instintos. Pasa del resto. Tus energías son para mí. No para malgastarlas con una zorra que no merece la pena.

Cada vez su voz iba siendo más afilada y dura. Me agarró del pelo y tiró de mí hacia atrás para mirarme serio a los ojos:

-¿Me has entendido bien?

Asentí nerviosa. Yo estaba deseando que me acariciara la cabeza. Quería ser su mascota favorita. Él se levantó y se quedó mirándome; yo le miraba también, con todo mi cuello hacia atrás. Me encantaba esa situación y él lo sabía. Verme tan pequeñita junto a él, tan servicial… A sus pies.

-Desnúdate y métete en la cama. Yo voy a ducharme.- hizo un gesto de silencio, así que asentí con una reverencia.


Le vi una media sonrisa cuando se alejaba de mí. 

lunes, 24 de julio de 2017

¿No es posible?

Siempre se nos ha dicho que las personas lujuriosas van al infierno. Que aquellos que se dejan vencer por el placer y la diversión, están al lado del diablo.

Entonces, qué pasa: ¿No puede existir una mujer creyente y morbosa?

¿Son dos conceptos que no pueden ir juntos?

Si yo soy una persona creyente, ¿Tengo que dejar mis vicios de placer de mi cuerpo para que Dios esté contento?

No pretendo blasfemar. Es una duda que me corroe desde hace tiempo.

¿Soy menos cristiana por hacer un trío con dos hombres y sentir un placer exquisito?

Si me gusta arreglarme, vestirme sexy para provocar deseos bajos en hombres atractivos... Si me masturbo y me corro mientras pienso en cómo un grupo de hombres hacen conmigo lo que quieren, y se corren encima de mí... ¿Qué?

¿Está directamente unido a ser o no cristiana?

¿No puedo ser una buena cristiana si pienso que quiero gozar con mi cuerpo lo máximo posible?

Díganme su opinión. 

¿Acaso Dios no verá que tengo un buen corazón puro en los ámbitos sociales, familiares e importantes, y me dará valor por ello?

Aunque tenga otra parte lujuriosa y zorruna que busque mi placer dejando a un lado la ética moral pre establecida.

Yo creo que sí.

No voy a dejar de ser buena persona y agradecer todo lo bueno que tengo cada día, ni rezar por mis seres queridos.

Ni voy a dejar de buscar y mejorar las necesidades sexuales que alberga mi ser. 

Creo que aún seguimos bastante influenciados por la doctrina antigua que transmitían a la sociedad. Donde las mujeres que buscaban placer eran rameras, pero en los hombres era su naturaleza.

¿Las mujeres decentes no quieren que se las folle bien? Pues claro que sí. 

¿O es que acaso para servirle bien tengo que dejar atrás y oprimir mis deseos?¿Eso cómo va a ser?

Porque es que no estoy nada dispuesta a renunciar al deleite del cuerpo.

Otra cosa de personas creyentes son la aversión a los tatuajes y, en general, a las marcas. Porque en la biblia se habla de que las marcas en la piel son obra del diablo. 

Pues no estoy de acuerdo. Los tatuajes me gustan, aunque no sé si me haré alguno en mi vida, no opino que quien se los hace no son de fiar. ¡Menuda estupidez! Con lo que me excita un tatu.... Y más en ciertas zonas...uff.

Por esa regla de tres, si a mí me gustan que me azoten y me marquen, ¿qué pasa?¿El diablo se ha apoderado de mi alma? ¿Y con los chupetones qué pasa? Es una marca que muchos buscan queriendo. ¿Acaso está mal también?

¿Qué tiene que ver mi fé y mi caridad social con lo que me gusta en la cama?

¿Por qué mezclan todo y confunden al mundo?

Decidme qué pensáis vosotros al respecto: 

Ser creyente y una viciosa inmoral, ¿no es posible?


Y eso tampoco me hace atea. Entonces... ¿Qué pasa?

sábado, 22 de julio de 2017

Vida solo hay una

Soy tan perra porque nadie viene y me pone en mi lugar.

Nadie que conozca mi interior a la perfección ha venido a darme las dos lecciones o tres que busco.

Me atrae tanto “el castigo” porque quiero cruzar esa línea que me lleve más allá en el sentir de mi cuerpo; y mi placer.

Quiero esa brutalidad controlada y elegante que tienen dentro algunos hombres.

Mientras… Intento calmar mis deseos con todos los hombres que conecten con alguna de esas partes que componen mi morbo.

Si no hay uno con todo, tendré que satisfacerme con varios que me den cada uno lo que tengan, ¿no? Sí.


Llámame como quieras, pero sólo hay una vida para poder GOZAR. 

martes, 18 de julio de 2017

Dolor por sexo

El dolor de mi cuerpo me hace recordar el impacto de su polla contra mí dentro de la parte trasera de su coche. Fue increíble. 

Aún me duele parte de la espalda, ¿tanto me empotró contra el cristal? Se ve que sí. 

Y del otro día... aún me duelen las rodillas de lo mucho que estuve comiéndosela, agarrándome fuerte la cabeza para que no dejase de lamerle los huevos y poder correrse en mi cara. 

Me parece que... Cuando me vaya con mi novio de vacaciones, aún me dolerán las rodillas y tendré agujetas en otras zonas del cuerpo. Por suerte siempre estará la excusa de "habré dormido en una mala postura". 

¿Y ese par de cardenales de la pierna? Sí, creo que fue de darme con el sofá torpemente al quitarme las bragas y que él me empujase para ponerme el culo en pompa... Por suerte siempre me estoy dando con los marcos de las puertas y soy bastante patosa en ese sentido... No sonará raro en absoluto si le digo que no sé con qué me los he hecho. 

Qué poca vergüenza. Mientras me folle a mi novio sentiré las agujetas marcadas por otros dos lobos hambrientos y saciados de mis gemidos.


Ya estoy caliente con sólo recordarlo... ¿A quién le toca?

sábado, 15 de julio de 2017

Soy una golfa

-Eyyy cómo te va la vida?
-Pues trabajandooo, por fin soy una más que levanta el país!!!
-jajaja andaa x finn, de qué??
-De  lo mioo, administrativa.
-Buen sueldo? 
-Si, no me pueedo quejar. y 6 meses
-entonces veras to las tardes a tu novio, no?
-jajaja noo, sabes que vivee en otra ciudad. 
-Ostiaaa, y cómo haces pa aguantar tanto sin follar?
-jaja po me masturbo. como yo nadie sabe darme un orgasmo.
-¿Ni siquiera yo?
-ufff..niñoo... Tú sí. Aunque ya se me está olvidando.
-Voy a tener que recordártelo, te viene bien esta tarde?

...Joder... eh...

-Sí. ¿Estás todo el día solo? 
-Sí.
-Vale entonces hago unos recados y luego voy. 
-¿A las 9? 
-Vale.

Joder.. Dos años que no me acostaba con este niño. Madre mía... Dos o tres años más joven que yo, pero qué bien lo hace todo. Encima tiene su cabecita estructurada, lleva ya 5 años trabajando... Vamos, es un buen partido en cuanto a responsabilidad laboral y personal. Luego en el sexo es otro mundo. jajajaja. El tio... Tiene más cara... Pero tenía ganas de volver a verlo. Además es un golfoo y el rollito de que tenga novio iba a hacerme más puta aún. Ya me imaginaba las cosas que me iba a decir con el cachondeo... Qué cabrón. 

Es uno de esos tipos con los que puedes hablar de todo, que tiene dudosa moralidad como yo. Que tiene una forma de ver las cosas diferente. Él es un tio al que le puedo decir que estoy caliente, que quiero follar y aunque no vaya a quedar conmigo, me responde y me dice cosas. O se ríe y me da soluciones. Que le puedo decir que tengo ganas de polla y no de la de mi pareja. O lo que sea. O que tengo ganas de comerle a él. Puedo decirle cualquier cosa y ni se ofende, ni me ignora, ni se escandaliza, ni nada de nada. Me encanta porque puedo ser sincera con él. 

De esos tios que saben que si follas con él estando con otro, no van a ir buscando excusas del tipo 'es que estás mal con tu chico?'. No. No estoy mal, pero necesito polla. Fin. 

Es un tio normal que va de frente y de frente quiere que vayas con él. Que me pregunta hasta cosas de mi novio jajaja. El joputa. 

Que te pregunta directamente y asume que simplemente eres una guarra. Sin prejuicios ni tonterías. 
  
En fin... Volviendo a Alex. 

Llego a su casa, vestida como él quería... Porque no le voy a decir que no. En principio había elegido una ropa, hasta que me llegó un wasa con sus preferencias... Y no tuve más remedio que cambiar el outfit (tan de moda ahora esta palabra ;) ).

Yo no uso tanga normalmente, solo para guarrear. Para cuando voy a follar con alguien y le quiero volver loco. Pero por la calle de manera habitual, no lo uso. 

Pues tanga sexy al canto. Para cuando llegué a su casa, entre el calor, la anticipación y el roce de la tela por mi ano, llegué a su casa bastante húmeda. 

Llamo a su portal y me abre. En la calle hacía fuego. Cuarenta y tantos grados, venía muertísima de sed. 

Me abre la puerta con una camiseta y nada más. Ya empalmadísimo. Menos mal que no era yo la única excitada ya. 

Se queda en la puerta, nos damos dos besos y me impide entrar. Todo su cuerpo quieto y haciendo fuerza contra mí si era necesario... Joder, ya esa muestra de poder me empezó a hacer temblar. Por dentro.

Porque él hace lo que le da la gana. Y hace que yo haga lo que a él le da la gana. Eso es una virtud. Jajajjaa. No cualquiera sabe como hacer su voluntad de esa manera tan seductora. 

MADRE MÍA, hoy llevo toda la mañana recordando y pensando y sólo quiero follar otra vez. Mi cuerpo aún recuerda sus métodos y sus embestidas fuerte contra mi culo y mi coño empapado. Diciéndome que en realidad era una guarrilla, azotándome y preguntando qué haría si mi novio entrase por la puerta en ese mimo momento. Moviéndose a toda velocidad e hincándomela fuerte mientras yo le pedía más, y le decía que no haría nada. Que su polla es mejor que la de mi pareja. Que siguiera. Ver que la saca y suplicarle que no lo hiciera. 

-¿Te has corrido ya? 
-Estoy a punto.

Y ver cómo vuelve a ensartarme. Uff joder, no recordaba que su polla era tan grande. Me hace sentirme entera por dentro. Es que me hace gemir desesperadamente como una zorra aullando. Que no me reconozco ni yo lo loca que me pone. Me hace sudar. Eso es que se mueve muy bien. NO cualquiera me hace sudar mientras follamos. Claro, así luego acabo con los pelos revolucionados y tiesos!! 

-¡Vaya pelos que tengo! (cuando me veo en el espejo)
-De loquita. (escucho de fondo).

Me desvié del tema: No me dejaba entrar. 

Yo me apoyé en sus abdominales y le empecé a tocar: "¡Alex, qué durito estás!" Joder, cómo se notaba el gimnasio desde la última vez que lo vi.

-¿Alex, me das agua?
-¿Agua?¿No quieres otra cosa? Y me besa.

Nos damos algunos besos más. 

-Primero agua que hace mucho calor..Déjame pasar.-me busca otra vez la boca y nos besamos. Otro par de veces. 

Él haciendo fuerza contra mí. Lo justo para impedirme el paso. Siendo además alto como es, que mide 2 metros... Es que no tiene más remedio que imponerme. Encima mirándome desde arriba con esa cara de que aquí se hace lo que él diga. De chulito pero mono que te embauca. Yo le 'empujaba' quejándome. 

-Aleeex, por favorr.
-No. Me vas a tener que convencer. 

=O hiijo de puta xD

Me dijo que mirase como lo tenía ya  y le toque la polla.  "Joder... Cuánto tiempo". 

-Va, Alex, dame aguaa. 
-Convénceme.
-¡He venido hasta aquí en tanga para ti! Y con esta faldita.
-¿A ver?¿Qué tanguita me has traído? 

Mete su mano bajo mi falda, tocándome el coño, seguro que lo notaría caliente.

-Uhh, ¿pero qué tenemos aquí? (el tacto de transparencia del tanga le hizo mirarme mejor. Su cara de aprobación me hizo sonreír). 
-Bueno, dale un besito ahora a ella, no?
-¡¡¡=OOO Alexxx!!!! Venga yaaa, déjame pasar..¿no?
-Pero dale un besitoo de saludo. Venga..
-¡¡Alex!!

Yo lo miraba alucinando. Claro, no tenía prisa porque no tiene vecinos en su planta. Ahí estábamos en la puerta, él palote y yo deseando de que me empotrase. 

-Vale.

Bajé y le di un beso en la punta de la polla. Un beso. Subo y le miro.

-Pero... otro más laaargo, ¿no? 
-¡Alex!
-Vengaa

Joder, vuelvo a bajar y se la como durante unos pocos segundos. Es que no me creo lo obediente que me pongo aunque me niegue al principio. Joder...encima me pone cachonda aunque sienta cierta humillación por su parte. 

Me incorporo, lo miro. 

-Anda pasa. 

Se quita de en medio, entro del todo y cierra la puerta.

-Que mira cómo me tienes y acabas de llegar. 

jajajaja. Si es quee me encanta.

Me sirvió el vaso de agua mientras me hablaba normal. Y eso que estaba prácticamente desnudo. Me encantan esta escenas. Va y me dice que acaba de ducharse y no le ha dado tiempo a vestirse. Le digo.. ¿Para qué? Si total... 


Qué bien me sentó el agua fresquita.