jueves, 21 de septiembre de 2017

Seamos realistas

Buenos días.

En verano he estado viendo diversas películas y series. Había un capítulo de Black Mirror, bastante curioso, en el que la protagonista está con un hombre que en la cama no le satisface. Se ve la típica escena en la que ella está a punto pero él se corre antes.

Total, que pasan una serie de cosas y acaba estando con uno que se le parece mucho pero no es él, y que en la cama es una máquina.

Amaba con locura a su marido, el primero; y un amigo con el que estaba viendo el capítulo, comentó que iba a echarlo de menos porque aunque el segundo se parecía muchísimo a él, no era él.

Y yo le dije que lo echaría de menos en todo menos en el sexo, porque el segundo era mejor y la tenía satisfecha.

Y me dice: “Pero no es él, no es su forma de hacerlo, sus movimientos, sus palabras…”

Y me pareció curioso.

¿Realmente va a echar de menos sus formas cuando la dejaba sin orgasmo y para ella era un mero trámite porque le quería? Siempre intentando llegar y siempre él se quedaba corto. ¿En serio piensas que va a echar de menos eso porque no es él? ¡Qué dices! Jajajjaa. Pensar así es muy bonito y romántico, pero la realidad en este asunto es otra.

Le dije que no iba a echar de menos quedarse insatisfecha. Que en eso era su versión mejorada. No sé cómo explicarlo mejor.

Por mucho que estés locamente enamorada de un hombre, al menos yo pienso así, si no te da buen sexo, no vas a echar de menos algo así. ¿En qué cabeza cabe? “O sí… echo en falta todas las veces que no sentía nada cuando nos acostábamos, me trataba con amor y… eso era suficiente”

Oh por favor, seamos realistas.

Por muy sórdido que parezca, es así. Sólo hay que ver la elección de la protagonista al final del capítulo, para el resto de su vida… Impactante y demente.

Claro que en esa elección sí influyen más temas que el sexo.

Si alguno lo ha visto o lo va a ver, entenderá por qué lo digo. Quería comentar ese momento sin destriparle a nadie el capítulo.


;) 

jueves, 31 de agosto de 2017

Verano

He tenido un verano de desconexión total. De turismo en distintas ciudades y un fin de semana en la playa con un amigo y su familia.

Paseando por la noche a lo largo del paseo marítimo, escuchando las olas, sintiendo la humedad del aire en mi piel, el aire que refrescaba el ambiente o la carencia de él dejando la noche bochornosa, el olor a sal que llegaba a mis fosas nasales al respirar profundamente…. Todo eso me daba tranquilidad. Me daba otro tipo de placer distinto al sexual.

Capta la atención de mis sentidos y disfruto.

Mas es una manera diferente de estremecerse.

Pensaba en que esos  momentos también me encantan. Me gusta relajarme y disfrutar despreocupadamente.

Riendo, hablando, siendo consciente de lo que hay a mi alrededor.

Estar sentada al principio del mar, en la arena mojada, cubierta por una capa de agua poco profunda mientras juego a flotar y a sentarme y hablo de dragones con mi amigo.  Hundir la mano en la tierra húmeda, sacarla como fango y ponerla en mi brazo o en mi rodilla a modo de “máscara natural”, frotarla contra la piel y luego estirar la pierna para que se vaya la arena al contacto con el agua. Jugar, como siempre lo he hecho desde niña, con el agua y la arena.

Finalmente ha pasado el verano y no conseguí acostarme con nadie bajo el agua (ni de mar ni de piscina). Pero no me importa. Me ha gustado este último mes.

Relajarme sin la necesidad ardiente de que me rellenen, es un gustazo.

Me gusta que se combinen en mí esas dos mitades: La que necesita polla y ser saciada; y la más serena.

He estado tan entretenida que no he sentido ganas ni de masturbarme.

Ayer por la tarde, de repente me vino la necesidad de saciarme.  Y cuando terminé lo pensé: ¿Cuándo fue la última vez? Ni me acuerdo. Jajajajaja.

Las últimas veces me quedé saciada por un hombre, así que por mí misma me parece que hacía mes y poco. ¡Madre mía! Cuando una está entretenida no se acuerda ni de comer.

Vuelta al trabajo, se acabaron las vacaciones. ¡Pero no la diversión!




Espero que vosotros también os lo hayáis pasado muy bien. 

jueves, 3 de agosto de 2017

Actuando

Me lo encuentro en un vagón, autobús, consulta del médico... Me da un vuelco el corazón pero consigo mantener la compostura, le sonrío chulescamente y vuelves a la pantalla de mi móvil. Realmente estaba leyendo a alguien interesante. Termino el correo, él me sigue observando, lo siento. Ve mi concentración y mis reacciones ante la lectura que él desconoce. 

Él ha seguido con su vida sin mirar atrás, yo aparento que he hecho lo mismo. Pero es mentira. Dejó una espina clavada que no se irá jamás aunque siga con mi vida. No le olvidaré, ansío que se ponga en contacto conmigo aunque sea un par de días para volver a desaparecer. Le sigo deseando infinitamente hasta la desesperación.

Necesito suspirar, patalear, gritar, pero sigo como si nada.

Tranquila. Eso es. Haz como si ya no te importase nada. Actúa como él no se espera.  Aguanta un poco más, ya casi se va. Sigue representando que se ha vuelto insignificante, que no se dé cuenta de que te sigue afectando de la misma manera. 

miércoles, 2 de agosto de 2017

Influencia de las palabras

No nos damos cuenta lo que pueden suponer nuestras palabras en las personas. Por algún síntoma de “responsabilidad” o ”moralidad” o porque nos han educado con ciertas ideas en la cabeza, necesito excusas cuando hago cosas que sé que no están del todo bien. Cuando tengo un conflicto interno que no se resuelve rápido.

Es absurdo, me lo digo a mí misma. Me obligo a no hacer eso, a aceptar lo que hago por el motivo que sea sin más. Sin embargo, no niego que una ayudita a mi propia conciencia tampoco está de más en ese proceso.

Sé que no solo soy yo. Alrededor de mí, quizás en general, los humanos necesitamos apoyarnos en excusas para que afrontar nuestros actos sea menos impactante. Excusas que arropen los actos que percibimos que no están bien. O que podías haberlo hecho mejor

Yo soy del pensamiento de que hagas lo que quieras y no te sientas mal. Aunque si algo no te deja dormir, es que no estás de acuerdo con realizarlo. No seamos extremos.

Nadie está atado para siempre a su educación. Nadie.

Aunque sí sea verdad que hay cosas que hemos aprendido que cuesta trabajo sacar y seguir lo que uno piensa.

Total, que yo estaba pensando en que una persona que no confía en otra, siendo su intención buena puede destruir un hilo del que se sujetaba una persona para actuar de manera ‘correcta’. Me explico.

Poner los cuernos está mal. En principio. Por respeto a la otra persona, porque si la amas no haces eso (a menos que tengan pactado que ambos son libres de hacer lo que quieran o cualquier otra situación interna sexual. Me refiero a “generalmente”). Se supone que más allá de tu pareja, no necesitas otra persona porque ella cubre tus necesidades íntimas y de afecto amoroso.

Si pones los cuernos, estás haciendo algo inmoral. Un conflicto interior entre lo necesito y no está bien.

Se puede pensar… “bueno, si me casara con esa persona, ¿no lo haría más por la promesa ante la iglesia de ‘renuncio a todo hombre blablá…? ¿Y prometer amar y respetar a la otra persona? ¿Sería un paso más allá en mí con respecto a él?” Pero a la misma vez… Si ahora mismo necesito una serie de cosas que esa persona no me ofrece, ¿Para qué estar con él? ¡Es un lío!

Y entonces un día, lo escucho. Escucho hablar a un familiar sobre una chica y su novio y el comentario de la madre es: “Claro, pero… tú sabes. Mientras no esté casada… Es como si estuviera soltera”.

¿Cómo? ¿Para esa persona no existe el compromiso de cada persona con otra si no están firmado unos papeles o jurando en la ceremonia que cada familia tenga? ¿En serio?

Es de risa.

Será igual, ¿no? Yo puedo faltar el respeto tanto soltera sin papeles de por medio como habiéndome casado oficialmente, ¿no?

Cuál es la diferencia.

El valor que cada uno da a los actos, ¿no?

Me pareció un comentario horrible. Y por otro lado, una broma con la que jugar para estar al filo de la moralidad.

Otro pretexto más del que tirar para autojustificarme cuando me salto las normas.


Yo ya tengo dudosa moralidad, este comentario no me hizo hacer algo nuevo. Pero me hizo pensar que para alguien que sea débil de carácter, ese comentario puede llevarlo a ser un perdido de la vida. Cuando la persona que hablaba adora hacer ver a las personas que lo mejor es ser bueno y actuar “correctamente”. Quizás por eso me impactó aún más su comentario.

martes, 1 de agosto de 2017

Así fuerte, así libre 2

Realmente pasé de él, me metí en la música y a gozarlo. Entonces noté unas manos por mi cintura, me giró y se puso a bailar el "ooh ohoh Oooh ohohhOhhh… nadie nos baja de aquíiii!!!!" ese del final, súper pegadito a mí, empujándome la baja espalda contra él para que notase que estaba cachondo. 

Yo me froté "bailando" contra él. Sonriéndole y mordiéndome el labio antes de mirarle a los ojos, triunfante. 

-Menuda estás hecha. 

Le pasé ambas manos por la nuca, estaba sudando y en sus ojos se veía lujuria pura. 

Bajó sus manos a mi culo y me empujó directamente con él. Contuve el gemido y jadeé. 

-Perfecto. Estás igual que yo.

Le miré desafiante. Incluso con cierto aire burlón, lo que hizo que se pusiera con un cierto punto furioso que me encantaba provocar en él. 

Bueno, provocar en general.

Cuando un hombre se enfurece saca su bestia de dentro. Y eso me atrae excesivamente.

Me empujó delante de él entre la gente. En 3 horas se había puesto el pub tan lleno de gente que apenas se cabía. 

Ya imagináis dónde me llevó... ¿verdad? Claro que sí.  A los baños de los hombres. 

Le dije que si estaba muy asqueroso quería ir a otro sitio y me soltó un "cállate, te voy a follar aquí esté como esté". ¡Pues sí que lo tenía cachondo!

La verdad es que había de esos con puerta y no estaban sucios. Yo es que para follar soy muy tiquismiquis con los sitios públicos. O con los sitios, en general.

Estaba cerrando la puerta cuando me giró cara a la pared y me aplastó apretando su cuerpo contra el mío. 

-¿Te gusta la presión, no es cierto? -me susurró al oído.

Los muslos ya estaban como adormecidos y el coño me hormigueó. 

-No puedo respirar bien, Ma-nu.

Se despegó de mí, solté el aire y enseguida volvió a apretarse contra mí. 

-¡¡¡Manuuu!!!

Se despegó del todo riéndose y cerró bien el pestillo.

-No queremos espías indiscretos, ¡¿no?

Puse el culo en pompa contoneándome al ritmo de una música imaginaria.
Le miré y me estaba mirando el culo.

-Ese vestido se te levanta con nada. Ya te estoy viendo las bragas, ¿venías buscando esto?
-Para nada. Estuve a punto de ponerme lencería de diario.
-¿Y por qué te pusiste esta preciosidad?
-Me vine arriba, supongo. ¿No quieres verla mejor?- Me incorporé, me separé de la pared inclinándome de nuevo y subiéndome el vestido. Abrí las piernas para guardar el equilibrio y me pequé a su paquete.
Estaba como un palo aquello. Ahí sí que gemí y él me agarró las caderas. Apretándome más contra él.
-Ah..uff madre..

De repente nos movimos rápido y me pegó de nuevo contra la pared de enfrente.

 -Apóyate bien, te vas a enterar.

Me bajo las bragas, cortándome la circulación de los muslos.

-Quítamelas entera, que así...

Se acercó a mi oído mientras escuchaba la cremallera bajarse. Y un plastiquito rascarse: Me encantaría tenerte con la boca tapada para que cualquiera no escuche tus gemidos, pero no tengo tiempo.  

Me separó las nalgas. Yo intenté separar las piernas un poco más, aunque se rasgase las bragas, lo que fue imposible. Me dolían apretándome los muslos. 

Noté el lubricante en mi coño ya empapado y enseguida me la hincó hasta el fondo. 

Se le escapó un suspiro de puro gusto. Me lo soltó en el oído y eso me excitó más. Quería mover mis caderas y me dijo que me estuviera quieta. Quería ser él el que llevase la pauta del ritmo. 

Me encanta cuando se pone así. Cuando quiere llenarme de toda su fuerza. 

Empezó a embestirme fuerte, para que le sintiera al fondo, estirándome entera. Me hacía gemir alto.

Qué raro que nadie entrase en el baño, pero ya me daba igual. 

Noté que el móvil vibraba en el bolso y luego empezó a sonar.

-Quizás tus amigas se han preocupado.
-Me… han visto... entrar... contigo.
-Uhh… ¿mamá quizás?
-D--da--igual… Más.

Me envistió más fuerte si cabía y grité de dolor

-¿Más?

Asentí mientras me la seguía clavando.

Así fuerte… Así libre… Así soltera de nuevo es como mejor se sentía el sexo en donde yo quisiera y con quien eligiera.


Notando la fuerza recorriendo mi cuerpo a cada entrada brutal y escalofriante. 

lunes, 31 de julio de 2017

Así fuerte, así libre 1

Tumbada en la cama, descansando, pensando en nada en concreto. Tengo mucho que leer, muchas series pendientes, pero no tengo ganas de nada de eso. 

Suena mi móvil. Es una amiga.

-Diime
-¡Levanta y te vistes! Nos vamos a bailar.
-No tengo gaaanas.
-Venga ya, hace tiempo que no salimos juntas. Vamos a tomarnos una copa, tampoco es demasiada fiesta.
-Pero si apenas bebo.
-Jajaja ¡Pues con eso coges el punto antes! Además nadie te obliga.
-eh…
-¡A beber! A salir sí. Que te veo venir.
-jajaja, uisssh te me has adelantado.

Llevaba un par de días algo tristona. Los cambios siempre me afectan.

-Venga, ¿qué vas a ponerte?

-¿Os vais a arreglar mucho?

-Venga sí, que te vendrá bien sentirte triunfadora.

-Buah..ya lo soy aunque vaya en botines.

-¡¡¡Qué típico de tí!!! Pues ven como te de la gana, pero venga. En dos horas te quiero en el kiosko de los churros.

-Vaaaale. 

-Hasta ahora.

Nada más colgar, recibo un whatssup suyo: ¡¡¡VENGA!!! Seguro que aún no te has levantado de la camaaa. 

*Que siii
*Mándame una fotoo
*Me estoy vistiendo, guarra!
*jajaja vengaaaaaa, que no tenga que esperarte!
*xD 

El siguiente mensaje fue un: "iré wenorra para quitarte los ligues." Pero lo deslicé quitándolo de la pantalla. Paso.

Y una leche me iba a quitar a los ligues.

Me levanté y abrí el armario. ¿Qué me pongo? ¿Voy de busca polla o voy cómoda pero sexy? 

Qué pereza. Con lo bien que estaba tirada en la cama. Pero seguro que luego me animo y me alegro de haber ido. 

Venga, un vestido veraniego rojo pero las convers tobilleras del mismo color. Paso de zapatos arreglados. 

Le mando un wasa: Pub?

*Sí, pub con música.
*Vale. 

Me ducho rápido (unos 20 minutos acaban siendo), salgo, me seco. A ver: ropa interior: ¿normal o sexy? Voy sin pretensiones de ningún tipo. Escojo de entre las que me vienen mejor con el vestido que elegí.

Me pongo el vestido y me miro en el espejo: Estoy impresionante. 

Empiezo a sonreír y me voy alegrando de aceptar salir con ellas.

Me paso el peine un poco por el pelo. ¿Me pinto? venga sí, un poquito de color a mi cara. 
Labios rojos...Joder, qué roja voy, ¿no? Ummm no me convence, pienso mientras me echo eyeliner negro y máscara de pestañas para intensificar la mirada. 

 Perfecta. 

Vuelvo al cuarto y miro los zapatos de vestir que no son demasiado altos y son cómodos. Azul oscuro. mmmm.... ¡Venga, me cambio! 

Al final acabo arreglada. 

Cojo el bolso de vestir y miro el reloj: Aún queda media hora. 
Móvil, DNI, pañuelitos, barra de labios, con 5 o 6€ bastará. Bueno, llevaré un poco más por si tengo que volver en taxi.

Me echo colonia y vuelvo a mirarme. Guau. Yo me follaba ahora mismo. jajajajaja.

¡Ya no me quitará los ligues! jajaja Bueno, a ella le gustan más casanovas. De esos que te regalan el oído y te bajan la luna solo para echarte un polvo. No me van los mentirosos. A esos que me los quite mejor del medio, sí. 

Me voy riendo mientras pienso esas tonterías, agarro las llaves y salgo de casa. 

Llegando al punto de encuentro me veo a mi amiga. Anda que no va arreglada ni nada.

-¿No íbamos a un pub?
-¿Perdona? Yo no veo tus zapatillas por ningún lado. 
-Jajajaja acabé arreglándome.
-No soportarías que te robase a algún buen partido, di la verdad.
-Eso es imposible, nena. Tus gustos y los míos son diferentes.
-Venga ya... Si un tio está bueno da igual que sea más meloso o no. Al final tenemos armas para llevárnoslo al huerto.
-jajajajaa. ¡¡Vienes arrasadora!!
-Solo te sigo la coña…

Es verdad, ella siempre se arregla muchísimo aunque salga a dar una vuelta. Jamás entenderé esa falta de… ¿autoestima? No sé, supongo que vemos desde pequeñas que tenemos que ir maquilladas. Yo siempre he sido la rebelde de la vida. jajajaj. 

Después de esas palabras tontas nos contamos cómo nos va la vida. Ella tan agobiada en su trabajo y yo que estoy tranquila sin que entre a penas nada que hacer. En agosto casi todas las empresas cierran y el trabajo en según qué sectores se vuelve prácticamente nulo. Sin embargo ella, está hasta arriba de facturas. 

Nos reunimos con unas pocas más y llegamos al sitio. Ya empezaba a escuchar las canciones de verano y mi cuerpo comenzaba a contonearse solo. 

Qué ganas de bailar. ¡No puedo remediarlo! 

-Vamos a pedirnos algo, ¿tú qué quieres?
-Uff… hace mil que no bebo nada. ¡Un Malibú con piña!
-¿¿¿EN SERIO??? jajajaja
-¿Qué pasa? ¿Me tengo que pedir absenta? ¡¡El Malibú está ricoo!!
-A veces eres una cría.
-¿Por pedir eso? ¡¡De verdad!! La gente sois tan raraaa.
-Cierto. Ella siempre tan light.

Cuando escuché esas palabras se me contrajo el vientre. Tan sexy y varonil. Me giré y allí estaba Manu. 

-¡Hombre! Holaaa.

Nos dimos dos besos. Joder qué bien olía, esa colonia de baño de hombre que me pone tantísimo. Vi en sus ojos que había acertado con el vestido. 

-Me tenéis envidia porque me divierto sin beber.
-Calla ya, ¡no le pidas Malibú! Un Vodka limón mejor.
-Oyee, qu..
-Esa bebida es otra de las que te gustan, ¿no?
-Sí.
-Po ya está. 
-Me la pagas tú. 
-Jajajaja vale.

¿Tan fácil? Qué bien. No recordaba este poder. 

Empecé a bailar y a ponerles caras a mis amigas. Dijeron que primero querían beber así que me senté con ellas y Manu se fue a otro lado del pub. 

Hablamos de varios lios que tienen un par de amigas. Una se llevó a un compañero de trabajo a la cama unas 4 veces y hoy se entera por otro lado que está saliendo con un otro hombre. ¿Pero qué? jajajaja. Había escuchado historias al contrario, pero no así. 

Dice que seguirá seduciéndolo porque se lo hace de lujo. Que es una aventura y que si también le gustan las pollas, lo entiende. No nos hemos podido reír más.

Otra que nos ha contado su última experiencia con todo lujo de detalles. Si su marido supiera que me lo imagino acostándose con su mujer en la cocina donde tantas veces nos hemos tomado un refresco... jajaja. ¿Qué le hago si ella cuenta cómo la tiene? Y como la toca, y dónde… Por Dios, da más detalles que una novela erótica. Y eso que no me conoce a penas. La verdad que está de buen ver. Pero me cae genial solamente.

Después de medio vaso de vodka ya me estaba subiendo un calooor... Se me trababa la lengua. Y no quería más. Se empezaron a reír porque estaba roja como un tomate. Que si iba a juego con el vestido, que qué poca tolerancia al alcohol... Qué mongolas son. Bien orgullosa que estoy de ello.

Me fui a bailar a la pista. Que si te vaaas yo también me vooy, si me daas yo también te dooy, mi amooor. Bailamos hasta las 10, ¡¡hasta que duelan los pieees!!

Que sii... suuube la mano parribbaa dale pa bajoo. Y para un ladoo, para otro ladooo... 

Da media vueeltaa y sacuede duuuroo-moviendo el cuerpo, meneando la cintura... jajaja Qué bien me lo estaba pasando. Es lo mejor para sacar el estrés, los nervios, la tensión. 

¡¡Maiami me lo confirmoooooooooooo...Y un arroz con habichueeelas, puerto ricoo me lo regalóooo!!! -y a cada "pum, pum, pum" de la canción, golpe de caderas. 

Buah esa canción no sé por qué me da mucho subidón. Me encanta. De repente noté cómo me miraban y miré.

Manu y sus amigos. Algunos tonteando con alguna, él y dos más mirándome bailar. 

Os podéis imaginar.... Más me crecí. 

Bailando me puse de espaldas a menearme para arriba y abajo, moviendo el culo, moviéndome entera. Mirándole mientras giraba la cabeza aún de espaldas a él. 

Sonriéndole y saliéndome ya la mirada de depredadora. 

Sé que se está excitando, si es que no lo está ya. Y me encanta. 


Entonces hice como que pasaba de él y seguí bailando a mi bola. Si quería buscarme, tendría que hacerlo él. 

viernes, 28 de julio de 2017

¿Quién lo ha hecho bajo el agua?

Estoy aquí trabajando cuando me he puesto a pensar en que el domingo voy a la piscina. 

Mmmmmm lo guai que está el agua y provocar dentro. Haciendo que se ponga duro y diga: "Ahora te esperas un ratito para salir del agua" muahahahaaa. Y ser buena y cuando diga que ya puede salir... Ponerle caliente otra vez. 

Me encanta porque yo que soy una mujer alta, no se me puede coger en peso tan fácilmente, pero en el agua las reglas cambian. Se puede hacer lo que quiera con una. Me encanta ponerme encima y rozarme con el chico. Se siente genial y como hay tanta libertad y facilidad de movimiento... MMMMMMMM. Delicioso. 

O contra la pared y que me agarre los muslos. Pero así dice que nos van a mirar... Qué aburrido.

Este verano me he propuesto acostarme con alguien dentro de una piscina. Me da igual si es con este o con otro. Quiero disfrutar de los placeres de debajo del agua. Con todos sus pros y sus contras. 

Una vez intenté masturbarme en el mar, pero no fui capaz de correrme. Porque claro, ¡no me mojaba! Pero estaba caliente deseando llegar al orgasmo. Mi cuerpo necesitaba eso y no fui capaz. Que pasa, ¿si estoy cachonda dentro del agua, no me mojo? ¿Entonces si meten la polla...qué? ¿ No estará lubricado? 

Decidme quienes lo hayáis hecho, por favor. No recuerdo si me metí los dedos para comprobar, hace tiempo de esto.

Me encanta el agua y me encanta el sexo. Es una combinación que tengo pendiente.

¿Lo habéis hecho en el mar o en alguna piscina? Contadme.