jueves, 7 de diciembre de 2017

Cotilleos I

Me sigue sorprendiendo cuando los hombres vuelven a aparecer cuando más le convienen. Lo bueno es el doble beneficio.

Aparece hoy un chico que hace un par de meses me dijo que no le hablase guarradas porque estaba conociendo a una chavala. Y yo le dije que vale. Porque claro, podía coincidir que estuviese con ella en el momento que a mí se me ocurriese decirle cualquier calentura. Y hace dos semanas o así, me acordé de él y fui a preguntarle cómo le iba la vida. No le llegó el mensaje por lo que deduje que me había bloqueado. Qué raro, si yo era buena. No le iba a meter en ningún lio. Sin embargo lo entendí.

Y hoy de repente cuando me levanto por la mañana… Hola.

Jajajaj. A mí ya se me había olvidado. Le pregunto qué tal y me dice que ya no está con la chica. Jajaja Claaaro amigo, por eso vienes a buscarme. Y me cuenta sus paranoias. La tipa claramente se quiere follar a otro y encima va de víctima echándole a él las culpas. Ya se puede tener poca vergüenza.

Con lo fácil que es hacer las cosas bien o simplemente si no te interesa el chaval, lo dejas con dos pares de ovarios. No vas de digna. Vaya… vaya tela lo que anda suelto por ahí. Yo al menos soy clara. Tengo claro lo que quiero y no voy justificando en el comportamiento de otros lo que hago yo.

Es que me hace gracia. Si no sabes poner los cuernos bien, no lo hagas, porque te van a pillar. Si es que hay que ser gilipollas.

La tia diciéndole que no ha tenido nada con él… Claro, chata. De momento. Pero el sábado en la cena de empresa vais a enrollaros, no me fastidies. Todo lo que está montando porque quiere acostarse con otro. Con lo sencillo que es hacerlo cautelosamente.

Lo que me ha contado me suena a un niñaterío… Como si tuviesen 15 años. Y es que realmente, cada vez me doy más cuenta que la edad da igual. Que ellos tienen 28 y el otro tiene 40. Vamos, que como si tuviesen 40 y 60. Se dan las mismas circunstancias.

Sinceramente esta historia me da igual, lo veo desde fuera como un cotilleo y me hace mucha gracia. No sé dónde están las dudas del chaval. Está claro que si no se lo ha follao ya, piensa hacerlo. Por eso se ha montado el cuento este echándole las culpas y ahora le va con el cuento de “quiero estar sola”.

JAJAJAJAJAA Por favor. ¿Pero estas excusas le siguen funcionando a la gente?

Si es como yo le digo: Que ya tenemos bastante experiencia como para saber que todas estas tonterías no son más que excusas baratas.

Pero claro, es normal que se coma la cabeza. Ya cuando me dice que hace un mes que no le busca para follar, es la gota que colma el vaso.

Ya sí que está claro.


En fin, yo lo que espero es poder follármelo pronto. Lo demás me da exactamente igual. Pero me está haciendo entretenida esta mañana de trabajo.

Alex y Nacho I

Holaa
Hey, ¿qué pasa?
Me falta tu regalo
Jajaj ¿solo el mío?
Bueno… el tuyo me falta, no he dicho si el de otros también.
Jajaja
Joo
Venga, no seas niña pequeña

Bua… Hoy no está de humor, paso. Elimino la conversación y no me molesto en responderle. Está claro que hoy no tiene ganas de jugar conmigo.

Me vibra entonces el móvil y cuando lo miro, para mi sorpresa, es Alex.

Puedo hablar un ratito, ¿estás despierta?

Pss… Cerré los ojos y volvió a vibrar. Abrí y ponía:

Vaya, parece que no. Me dijo Nacho que os lo pasasteis muy bien el otro día. Qué pura envidia tengo. Encima esos orgasmos eran míos.
Pues fueron de Nacho, jajaja. ¿Siempre habláis de mí?
Claro. Tenemos buena relación

Entonces recordé lo de comerle los huevos y pensé que su relación era algo más que una estrecha amistad.

¿Y te contó también lo de comerte los huevos?

Tardó unos segundos en responder. Se habría quedado sorprendido, jajaja.

¿Comerme los huevos, tú?
No, él. Él me dijo que te comería los huevos, ¿a ti te apetecería?
Un momento, un momento… ¿Qué sabes?
Uuuuhhh… ¿qué tengo que saber?

Vaaaaya, ¡¡parece que han pasado cosas entre estos dos!! Madre mía… Me empecé a excitar de solo pensar en la idea.

Sólo me comentó que te comería los huevos.  Yo le dije que quiero ver eso.
¿Y él que te respondió?
Que primero se los tendría que comer yo a él.

Jajajaj joputa.
¿Qué tienes que decirme al respecto?
Oju… qué peligrosa. Estas cosas mejor en persona
BUAH
¿Buah qué?
¡¡¡Que vaya respuesta!!!
Vale, no me importaría que lo hiciera.
Ooooooooooooooh my God. ¡¡Y yo sin saberlo!!
Jajajaj relájate.
Uff… uff… uff.. Pero… Bueno vale, ¿vas a venir pronto?
Jajajaaja 

Dame un segundo

Madre míaaa, ¡¡madre mía!! Estos han tenido que follar. Uff... de solo imaginarlo ya me dan ganas de tocarme.

Voy a masturbarme mientras.

[….]

Guarra. ¿Tanto morbo te da la idea?

Sí.

Jajaajaja oju cómo te comía si estuviese ahí... No tendrías que haberte tocado sola. Aunque si metiese mi mano por tu coñito ahora mismo… te encontraría húmeda y caliente. Mmmm a mí sí que se me pone dura de pensar en tu olor ahora mismo.

Uff… tu mano…

Jajajaja tengo ganas de tratarte.

Jeje de tratarme. No solo de acostarse conmigo. Me encanta.

Podías trasladarte aquí.
Jajajaja. Ainsss perdóname enana.
¡Joe! Encima hoy Nacho no quiere jugar conmigo.
¿Cómo? Espérate.
¿Qué me espere de qué?

No contestó. Mientras me quedé tocándome mi humedad y volví a dejar volar la imaginación.

Me vibró el móvil unas pocas de veces, la curiosidad me pudo y fui a lavarme las manos.

Me habían metido en un grupo donde estábamos los tres:

Joder niña, que estaba ocupado, ¡¡no es que no quiera jugar contigo!!
La niña se siente desatendida. Encima que la tienes a una embestida, tio...
Jajaja joder, cuando se pone mimosa le dan celos a esta zorra. Ni me contestó el último comentario.
Vería claro que no iba a ningún lado y pasó. Es muy suyo. No insistir donde no hay. Aunque no creo que sean celos.
Tal vez no, pero molesta sí que está.
Es normal, si está caliente y no le echas cuenta
Coño, pues vente y fóllatela tú, niñato
A ver si voy a ir a follarte a ti, calladito ¿eh?
WOOOOOOOOOOOOOOOOW ¿Cóooomo?
Jajajaj
Jajajajajaja
Mírala cuando aparece… serás…
Cuando he llegado al final de la conversación…
Sisi
Bueno, no le has respondido…
¿Y esto, Nacho? ¿Me  puedes explicar que le has dicho a esta enana?
Solo que te comería los huevos.
Mmmm venid y comérmelos los dos.
OYOYOYOOYYYYY voy a tocarme por 3ª vez…
Jajajajaja ¡¡¡¡¡tú aquíii!!!!!!!!
Vaale, pero por favor… Quiero saber.
mm mejor en persona.
Joder
Jajajaj ¿ves? Lo mismo le he dicho yo.
¬.¬ Pues muy bien.
Ya se ha mosqueado… Desde luego le falta polla y no veas como se pone.

Me fui de la conversación. ¡Solo servía para desear más estar con los dos! Así que ha pasado algo entre ellos…uffff esos dos pedazos de hombres fuertes y machitos, y… verlos follándose, viendo a alguno de los dos por debajo del otro… ufff Me estaba poniendo malísima solo de pensarlo.

El móvil seguía vibrando y yo les deseé más. Quería a Álex, echaba de menos sus formas.

Entonces me sonó el tono de llamada y lo cogí sin más.

Dígame
Niña mira el whatsapp

Se me puso la carne de gallina al oír a Álex. Y suspiré, mi mano fue directa a apretar mi coño.

No quiero *con voz de niña mimada*
Jajaja enana… Te estás perdiendo buenos momentos. Eres más enfadona… Cuando te pones así, solo se te puede camelar con contacto directo. No seas mala… Yo también te echo de menos.
Yaa… Lo siento, pero quiero veroos y... pfff.

Presioné mientras me hablaba suave para animarme y gemí.

¿Te estás tocando?
Solo por encima
¿Presionando?
S..sí.
Mmmm entra al grupo.
¡Espera! No cuelgues, porfa…
Jejejejje. Aiissss te quitaba yo la tontería dándote por detrás.
¿Ahora? Si estoy toda moñaa…
Por eso, para espabilarte. Te sacaría los mejores gritos de dolor para que se volvieran luego de placer. Ufff ya estoy duro.

Ahora sí que me puso cachonda. Empecé a gemir y a hacer círculos con la cadera.

Mierda… esos gemidos de perra en celo… ¿estás moviendo tus caderas?
Sí…
Joder…
¡¡¡¡Es tu culpa!!!
Jajaja mira enana, has empezado tú.
Offuu
Jajaja si es que eres… ¿Te acuerdas aquella vez que dormías encima de nosotros dos? En casa de Pablo.
mmm… no sé
Sí, cuando te incorporaste para ir al baño y te bajamos las bragas.
AH SI!! Malas personaaas.
Pablo se quedó mirando tu coño con cara de vicioso.
Pufff qué vergüenza pasé.
Pero si estábamos en esa casa para follar
Sí, pero yo no pensaba follar con él. Él estaba con la chica morena.
Jajajaja sisi… Pero bien que te puso el culo en pompa.
Madre mia… ¡¡¡¡¡no me acordaba de eso!!!!!! Yo estaba medio dormida.
Y el tío te empezó a masturbar. Nacho durmiendo y yo disfrutando la escena.
Qué mamon…
De hecho tú no me viste, pero le hice señas de que te abriera bien el culo.
¡¡Por eso me comió de repente todo!!
EXACTO. Jajajaja.
Y yo te metí el dedo por el culo para que te oyese gemir.
Le volvió loco escucharme.
Ya ves…  Y disfrutaste
¿Quieres que me eche a llorar? No os tengo a ninguno.
Umm... ya toquémonos juntos.
¿Estás…?
Sí.
Mándame foto… hace tiempo que no la veo.
No que babeas la pantalla.
Estúpido. Voy a colgarte.
Jajajaja, sí que estás cabreada. Pronto nos veremos.

Me quedé callada. No sabía si creerle.

¿¿Sí??
Eso pretendo.

DINDON.

Llaman a la puerta, no sé quién es y pienso en no abrir pero llaman de nuevo y le digo a Alex que se espera un momento. Dejo el móvil en la cama mientras me pongo de nuevo el pantalón, me limpio mis “babas” en el pijama y miro por la mirilla cogiendo de nuevo el móvil.

¡¡¡¡ES NACHO!!!! ¿Qué narices?

Abro la puerta y él se echa a reír. Entra, cierra y me quita el móvil.

¿Qué pasa tío?
Oyeeee
Jajaja no veas si os enredáis. Porque supuse que la habías llamado, ¿no ha leído nada del grupo entonces? Va va.

Yo le miraba aún asombrada. Me cogió de la muñeca y me llevó a mi cuarto mientras seguía hablando por mi teléfono.

Jajaja me la voy a follar, básicamente.
Jajajaja te jodes. Voy a colgar.
¡¡¡¡Oyeeee, que no le digas eso!!!!
Jajaja mira la niña, preocupada por que te ofendas.
Ya valeee =(
Uiss vaya carita que me está poniendo. Toma anda.

¿Alex?
Dime enana.
¿Estás mal?
Sí.
¿Sí?
Sí porque ese pedazo de cabrón está a punto de meterte la polla.
Jajajaja. Perooo me refierooo…
No, no te preocupes. Cosas peores nos hemos dicho.
Va…vale.
¿Seguro?
Sí.

Escúchame, mientras te dé quiero que pienses en que me tienes delante, en que cuando nos encontremos los 3, vas a…

Noto la mano de Nacho entrando por mi pijama. Llega a mi sexo, muy húmedo y ardiendo.

Buffff… niña… Y esto, ¿de qué exactamente?

Vas a disfrutar muchísimo. –entonces escuchó la voz de Nacho y dijo: Contéstale.

De… de imaginaros follar.

Madre mía.
Ufff… se escucha desde aquí, joder.

Le pasé el teléfono a Nacho, yo ya me había quedado muda.

Tio, se ha quedado muda.

Me mete dos dedos, que caben perfectamente, y yo gimo. Ya me agarro a sus hombros.

Meterle dos dedos. Pues sí, está chorreandísimo. (¿Ya la tienes dura?)  Sí. (No vas a aguantar mucho más) Sí. (¿Me comerías la boca?) Jajaja… por supuesto que sí.
Por favor…
(La zorrita quiere polla)
Eso parece. Luego te llamamos.
(No sé si podré)
Ah pues habla cuando puedas.
Vale, luego nos salimos nosotros (para borrar el grupo).

Jajaja hecho.

Antes de colgar, se acercó a mi oreja y me susurró: El nene quiere que le mandemos una foto de tu coño siendo perforado. ¿Estás de acuerdo?
SSíiiii.
Bien.
Hasta luego.

Colgó.


Voy a jugar contigo… Como querías, niña.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Nacho III

Volvió a tocarme el ano, a darle masajes, a preguntarme otras cosas que hicieron que se me olvidase este imprevisto. Me dijo un montón de perversiones que haría conmigo, me hizo responderle preferencias.

Nos pusimos en posición de 69. Yo no hacía nada y él me comía el culo, metiéndome un dedito o dos. Con la otra mano de vez en cuando me manoseaba el coño.

Volvieron mis ganas de hacer pis y se lo dije.

-Aguántate y contenlo.

Justo después me metió dos dedos en el coño bombeándome con fuerza. Qué cabrón, de verdad… Para qué le dije nada. Al principio aguanté pero luego fue imposible. Casi me meo encima, me incorporé corriendo y él, antes de poder bajarme de la cama, me agarró, cerró mis piernas: Aguanta.

Lo controlé. Me tocó el bajo vientre con las malas intenciones de hacerme perder los nervios de nuevo. Le empujé atrás en la cama y me fui al baño. Escuché su risa cada vez más cerca. Antes de sentarme en el váter, me cogió para ponerme cara al váter, abriéndome las piernas para que la taza quedase en medio de ellas. Él se puso detrás, volvió a meterme los dedos en el coño y me masturbó fuerte. Bombeando, me instó a mear, pero no podía así.

Flexioné las rodillas un poco, él se flexionó conmigo. Él me agarró el pecho fuerte y yo me apoyaba en la cisterna.

Hasta que salió.

Aún seguía saliendo cuando sacó sus dedos y se agachó para comerme el culo un poco más. Pensé que iba a follármelo, pero no fue así. Me lo comió para hacerme gemir, para humedecerme de nuevo.

Quise coger papel higiénico y lo tiró al suelo. Se separó de mi culo solo para decir que le gustaba sucia. Sucia como una puta para él.

Me excitó escucharle.

Él lo suponía, poco después metió dos dedos en el coño y gimió de aprobación.

-Quédate así, no te muevas.

Jadeante le dije de volver a la cama. Me dio un azote tremendamente fuerte.

-¡¡¡AU!!!!
-No te muevas y no hables.

Él estaba detrás masturbándose. Pasaba su mano por todo mi sexo y por el culo y con esos fluidos se mojaba la punta.

-No es que no me excites, nena. Pero llevo ya unas cuantas, y me cuesta más levantarla.

Joder, demasiado llevaba ya.
No estaba al 100%, pero desde luego me gustó también bastante.
Ese roce entre su falo y mis paredes vaginales estrechas. Uffff. Tan sensible como estaba no me costó llegar. Cuando me notó rara culminó su misión metiendo un dedo en mi culo. Moviéndolo rápido y manteniéndome rellena, me corrí. Sentándome al momento en la taza.  Ya sí que mis piernas no aguantaban más. Noté su polla en mi espalda.

-Ahora me meo yo.
-Pues mea
-Jajaja no me lo digas dos veces que no sabes lo cerdo que puedo llegar a ser.
-Hazlo, yo tampoco estoy de broma.

Le miré muy cerda a los ojos, aun recobrando el aliento, y me miró con muchísima curiosidad y de deseo.

Parecía preguntarme si realmente hablaba en serio. Me pegué al respaldo de la cisterna, dejando espacio para que cayera  hacia abajo y no manchase el suelo.
Sin más lo hizo.

Yo cerré los ojos. Y noté ardiendo cómo bajaba por mi espalda, algunas gotas rodaban por mi culo. Noté cómo se quedaba satisfecho. Sus suspiros y gimoteos me lo confirmaban. Le miré la polla, se le puso algo más gorda y empezó a masturbarse, fuerte, a saco.

Hasta correrse encima de mí, a la vez que yo volvía a hacer pis.

Madre mía.

Cómo se me iba la pinza con él.

-Alex hubiera disfrutado viendo esto.
-¿Le hubieras comido los huevos?

Dije más ida que presente. Sin pensar a penas.

-Sí, después de follarte el culo.

Nos reímos los dos y volví a la realidad.

-A la ducha.

El agua calentita bajaba por mi cuerpo y Nacho me lavaba a conciencia, dejando mi cuerpo limpio y… Puro no, eso ya es imposible. Jajaja.

La verdad que estaba muy cansada, pero hubiera seguido recibiendo su polla a 4 un par de asaltos más.

-No ha estado mal, ¿eh niña?

No respondí, sus manos subieron por mi cuerpo deslizándose hasta mis tetas. Gemí y me apoyé en él. Me susurró al oído:

-No podemos dejar tanto para vernos otra vez. Y sí, le comería los huevos a Alex. ¿Te gustaría verla, pequeña pervertida?

Abrí los ojos y me giré, de cara a él para ahora lavarlo yo a él. Se sonrió viendo cómo me despertaba ante la expectativa de saciar mi curiosidad.

-¿entonces es de verdad que se los comerías?
-Seh.

Ufff Le besé la boca con ganas y morbo. Él paró el beso.

-Ya, ya, qué peligrosa eres. Niña.
 -jejejeje. Va… Quiero ver esoooo.
-Jajajaja. Ya imaginaba yooo.

Se acercó a mi oído y añade:


-Pero primero me los tendrías que comer tú a mí.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Nacho II

Tumbados en mi cama, después del segundo asalto y ya completamente desnudos.

Él me acariciaba. Estábamos en silencio.

Menudo estaba hecho.

Entonces le miré e incorporándome un poco me apoyé en su pecho dándome cuenta de que al cuello llevaba una cadena dorada con una cruz.

No la toqué, pero la miré y luego a él.

-Me la regaló mi chica, la llevo siempre puesta. Es algo nuestro.
-Jajajaja ¡¡tendrás poca vergüenza!!

Empiezo a mirarlo con mirada de volver a comérmelo entero y muevo mi cuerpo rozándome con el suyo.

Me da un azote y me suelta:

-¿Y tú?
-Yo estoy soltera y hago lo que me da la gana.

Su cara, de burla total, me encendió.
Se iba acomodando para que pudiese ponerme de nuevo encima de su polla; y a la vez me agarró de la nuca acercándome a su boca:

-¿Y si no tuvieras novio? ¿Y estuvieras sola con este calentón… qué? ¿Acaso no me hubieras llamado igualmente?

Jadeé, toqué su polla ya dura de nuevo. Envidio a la zorra de su novia, no puede tener quejas de aguante.

Nos besamos con energía. Me instó a hincarme de nuevo, yo notaba ya mis piernas cansadas. Moví mis caderas adelante y atrás, a los lados, frotándome contra él sin subir y bajar.  Me tiró del pelo y arañó un poco mi espalda.

-¡¡Ah!! Mamón… ahh... mmm
-Vamos, bota.

Seguí haciéndolo como yo quería.

-Bota te he dicho.
-A… Así me gusta.
-No lo dudo, pero quiero verte botar. Vamos.

Joder, no puedo decirle que no y empiezo a hacerlo.

-Me encanta ver así el movimiento de tus tetas.

Joputa. Cerré los ojos y me centré en el placer.

Él movió sus caderas a la misma vez que yo, intensificando mi placer.

-Eso es. Dámelo, niña. Dámelo.

Después de correrme, caí encima de él. Él aún dentro duro, yo seguí moviendo mis caderas suavemente. Ufff me encanta llegar y que sigan dentro durísimo. No es fácil encontrar a un hombre que se corra después. Y es… mmmm maravilloso. Mi cuerpo le recordó enseguida.

Me resulta tan impactante.

Me agarró el culo con ambas manos. Amasándolo como a mí me gusta. De vez en cuando me apretaba contra él y yo soltaba un grito controlado, me llegaba tan adentro…

-Aún no me he corrido. ¿En tu fantasía me comías la polla?
-Jajajajaja sí, y no te imaginas como.

Si él supiera. Más tarde tendría que contarle mis fantasías.

Qué rico su falo, es de esas pocas pollas perfectas a las que me encanta dedicarme. Lamiendo entera, succionando, saboreando, con sacudidas fuertes de vez en cuando, luego lento de nuevo.

Me deja hacer a mi antojo, pero llega un punto en el que sé que quiere más. Le miro a los ojos, aún cerrados:

-¿Quieres follarme?

Lamo en pequeños círculos y despacio su punta. Él abre los ojos y suspira.

Se incorpora apoyando los antebrazos en la cama. Abre más sus piernas mientras yo, mirándole a los 
ojos empiezo a darle besos por esa zona.

Lleva una de sus manos a su pecho para acariciarse y luego seguir por su abdomen, su pierna y cuando menos me lo espero me empuja fuerte la cabeza para que me coma su verga.

Me quejo por la sorpresa.

-Cómetela. Usa tu lengua, vamos. Vamos.

Tengo el coño ardiendo, no sé si quiere que me la trague o me rellenará de nuevo. Esa inquietud me hace torpe.

Mantiene su mano en mi cabeza, empujando para que no me separe.

-Aquí, usa tu lengua.

Se lo hago como a él le gusta, como ya me enseñó una vez y en unos segundos quita la mano. Me retiro unos milímetros, los justos que me permiten respirar mejor y sigo. Cada vez con más intensidad.

-Eres una diosa, niña.

Escuchar eso me recorre entera. Me encanta y lo dice de verdad. Dejo su polla para echarme encima suya, besándole, nos manoseamos a toda velocidad. Y él me pone de lado.

-Vamos, levanta.

Me besa por la oreja, el cuello, me muerde, me agarra el pecho con fuerza, con determinación y me susurra al oído: Vamos di, ¿acaso no me llamarías igualmente estando en pareja?

Me lame, muerde el lóbulo mientras sigue manoseando mi cuerpo, agarra el muslo lo suelta, agarra el culo, me va levantando la pierna para rozar su polla por mi culo, por mi coño por abajo.

Jadeé e iba gimiendo, por Dios quería que la metiera ya.

Otra vez agarrándome el pecho y moviéndolo en círculos. Agarrándolo fuerte, soltando toda su fuerza sobre él hasta hacerme gritar.

-Fóllameee

Dije e intenté ponerme a 4, él no dejó que me moviera, manteniéndome de lado. Puso su punta en mi entrada y jugó a desesperarme.

Buscó con su otra mano mi otro pecho y se agarró bien a él:

-Que me lo admitas, zorra. Dime que me llamarías en cualquier circunstancia.

El aliento en mi nuca, ese insulto en un susurro. Cada vez me sentía más embriagada.

-Sí. –jadeo- Te lla… -jadeo- …maría.
-Levanta y no bajes la pierna.

Me sujeté mi propia pierna mientras él me la metía despacio y me encajaba en su cuerpo.

Me quise mover y me pellizcó un pezón.

-Aquí me muevo yo, y tú recibes. Así que quietecita.

Me quejé, con la respiración agitada. Y él me siguió comiendo el cuello un poco más.

-¿Entonces me llamarías aun con novio?

Movía sus caderas a ritmo, cogiéndome del culo para poder meterse más en mí.

-Siiií
-¿Aun estando a punto de casarte?- me susurraba seductor al oído mientras se movía sensualmente por mi interior, yo gemía y me dejaba hacer.
-S..síi…
-¿¿Aún a punto de casarte???
-¡¡Sí!!
-Puta. Te parecerá bonito decir algo así…-gimió, le estaba encantando oírlo.

Me la hincó fuerte de una vez y rápido durante unos minutos. Estuve a punto de correrme, pero no llegué porque bajó el ritmo de nuevo.

-Noo… no... siguee.
-Shhh, caállate. A una zorrita como tú hay que saber manejarla.

Estaba cansadísima, así que bajé mi pierna. No aguantaba más.

Él la agarró y volvió a levantarla. Sentir su fuerza agarrando mis mulos y follándome me  hizo perder más el sentido. Ya sí que tenía un ritmo cada vez más rápido. Cuando me di cuenta estaba de rodillas en la cama follándome como con mi pierna en su hombro. Dándome fuerte y sin parar.

-Vamos, córrete.

Quería más. Sentir más y más.

No paraba de gemir, recibir y babear.

Bajó  a lamerme los labios y a decirme: No tienes remedio.

Le miré ansiosa.

-Por favor… dame como antes… Estaba llegando y ahora no.

Giró la cabeza sopesando si darme lo que quería o no.

-¿La próxima por el culo?

Me hizo reír, será cabrón. Le dije que sí e hizo que me corriera como quería.

Pues con todo, no llego a terminar.

-Joder… ¿Tú aún no?
-Luego las mujeres os quejáis de que no aguantan los hombres.
-Pero es que ya esto es…

Sacó su polla rápido.

-Me queda poco, pero en esta postura hoy no sé por qué no me corro.

Fui a mamársela y me paró.

-Hemos dicho por el culo.
-Un poquito… Déjame saborearte, por favor…

Suspiró y me dejó hacer. Se la comí tan ricamente que en menos de 3 minutos se estaba corriendo en mi boca. Me lo tragué sin queja alguna.

Quedándose bien a gusto se adormiló tras la corrida. Yo me puse de nuevo a su lado y nos eché las sábanas por encima. Madre mía, qué bueno está. Encima bueno en la cama, si es que tendría que estar conmigo, jajaja. Pero no, no encajaríamos bien como pareja.

La novia no sé yo si lo exprimirá como merece en la cama. Quizás por eso está aquí. Porque no es así. Aais… Qué nos encanta echarnos flores. Me gusta saber que nos une sexualmente algo distinto a lo que tenga con otras mujeres.

De repente se espabila.

-Al final no te he dado por el culo.
-Jajajajaja ¡habrá ocasiones!

Me toqué para ver cómo estaba. Me hacía pis pero no tenía ganas de salir de la cama. Me puse boca abajo, con la cabeza en la almohada mirándole a él. Él se puso de lado mirándome.

-Pedazo de asaltos, ¿ehn?
-Pff  jajajaja, sí. Grandiosos.

Alargó su mano para tocarme por la raja del culo.

Me acercó a él, pegándome a su cuerpo para acceder mejor. Usando sus dos manos para separar nalga y con otra mano tocarme el ano.

Me revolví un poco soltando sonidos que no se sabían si eran quejas o aceptación. No lo sabía ni yo.

No tenía ganas por detrás, pero me encanta que me toquen sea cuando sea. Ufff es tan rico.

-Ay, joder… te me has escapado.
-jejejeje. Que nooo, que ya lo catarás.
-Déjame que te coma el culo al menos.
-¡Por supuesto!
-Jajajaja no te vuelve loca ni nada… Niña.
-Joe que no soy una niña.
Se rió entre dientes, abrazándome contra él.
-siempre vas a ser la niña, asúmelo ya. Además te digo lo que me sale de las narices y tú a callar.
-oooyeeee.

Me da un pellizco en el culo.

-Ah!! No hagas eso!!
-jajajaj.  Quejica. Si es que eres una niña.
-Las niñas no comen pollas de esa manera.
-Díselo a cierto profesor…

Me quedé callada y al momento le miré. ¿Cómo sabía eso?

-¿Te lo he contado alguna vez? No me acuerdo.
-Jajajaja, me encanta tu cara. No, no me lo has contado. Me enteré hace poco.
-¿Cómo te enteraste? Si no lo sabe nadie salvo… ¿Te lo ha contado Alex?
-No.
-¿Entonces?

Me miraba divertido, no me lo iba a decir así como así.

-Vaaaa, dímelo. Oye, que no es ninguna tontería.
-Cuando te folle el culo te lo cuento.
-¡¡¡Pero serás hijo deeeeee!!!!

-Jajajajajajaja te jodes.

jueves, 30 de noviembre de 2017

La verdad detrás de nuestras excusas

Cuando decimos “es que quiero libertad” significa no dar explicaciones y no control.

Por mucho que lo camuflemos con otras excusas… Un simple comer una pizza al microondas en una hora inadecuada, helado por la mañana, no cenar, quedarte viendo series hasta las tantas. Levantarte a las 12 de la mañana o a la 1 de la tarde, comer chuches antes de almorzar.

Las libertades de adulto no son demasiado diferentes. A todo eso que rompe con la educación que siempre nos han dado, se le suma el sexo. Nada más. Entrar y salir sin tener que inventar cualquier excusa. Ya no solo a tus padres sino a amigos, familiares, conocidos, vecinos que te conocen desde que naciste.


Entrar y salir sin que te importe nada. Sin tener que darle cuentas a nadie.

Saborear eso, es magnífico.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Nacho I

Me puse un conjunto precioso negro: elegante y con transparencias. No sé por qué le vuelve loco, ¿no es mejor insinuar? Bueno, le iba a encantar.

No le abrí de esa manera, me vestí con una falda (para más fácil acceso) elástica de tubo hasta por encima de la rodilla y una camiseta de manga larga básica.

Entró en casa con una gran sonrisa, trayendo palomitas de las que se hacen al microondas. Me reí y entró a la cocina para dejarlas en la encimera. Cerré la puerta y al volverse hacia mí nos dimos dos besos.

¿Cómo estás? Tanto tiempo.

Pensé en contestar cosas como “Hemos estado liados cada uno con sus cosas” o “He estado ocupada”. ¿Para qué? Ambos sabemos que las relaciones personales pasan sus rachas de más contacto y menos.

Me quedé mirándole a los ojos con cara medianamente seria y sensual. En silencio. Le miro la boca, el cuello, le doy un buen repaso despacio de arriba a abajo. Viene bien vestido. Respiro profundamente y noto su fragancia.

Ha venido exquisito, eso me hace sonreír y mirarle a los ojos de nuevo.

Doy un paso hacia él  y apoyo mis manos en su pecho, mientras huelo por su cuello de nuevo. Ese cuello que me vuelve loca. Rozo mi nariz con su cuello y gimo suave.

Me encanta lo bien que hueles, Nacho.
A las buenas mujeres hay que cuidarlas con buena presencia.

Le miré de nuevo sonriéndole.  Él tenía en su cara una pedazo de sonrisa con ojos perversos.

¿Me vas a dar dos besos o te como la boca directamente? Me estás poniendo malo.

Los dos nos reímos y eso momento tan divertido rompió la tensión.

Nos dimos dos besos y me contó que ya no estaba en el mismo trabajo que la última vez que nos encontramos. Que estaba mejor y lo que hacía allí.

Nos sentamos en el sofá. Él antes se quitó la chaqueta, dejando visión a un polo azul marino. Sus vaqueros negros pegaban a la perfección con los zapatos que llevaba.

Suspiró y sonrió. Supongo que se alegraba de que me gustasen las vistas.

¿Te has puesto más en forma?

Jajaja Sí. Volví al gimnasio porque el peso que tenía en mi casa ya no era suficiente.
Mmmm
Jajajjaa
  
¿Me puedo quitar los zapatos? Por estar más cómodo.
Claro, déjalos bajo esa silla, así no lo pisamos sin querer.

Se sentó en el sofá, de lado mirándome de frente. Dejando el respaldar a su costado izquierdo. Se apoyaba en el reposabrazos, con la pierna izquierda flexionada.

Eso hizo que sin querer le mirase el paquete. Noté si risa entre dientes y le pedí perdón. Fue totalmente instintivo.

Me seguía mirando con curiosidad.

Me has sorprendido que me buscases.

Le miré.

Es verdad que hace tiempo que no sabíamos el uno del otro.

Asintió.

Estabas saliendo con una chica, y no quise meterme donde no me llamaban.
Bueno, pero de vez en cuando podemos preguntarnos cómo nos va.
Vale. ¿Entonces esta no es celosa?
No. No hay problemas, ella también tiene amigos y no hay ataduras tontas.
Me alegro.
Ya era hora, me han tocado de las más celosas asfixiantes. Ojjj.
JAJAJAJ

Con lo libre que era él. De ir a dar una vuelta él solo o tener su espacio.

¿Me vas a contar por qué estás tan caliente?
Porque me puse a fantasear contigo y con otros y…

Entonces recordé lo que me dijo Alex y le solté:

Oye, ¿le comerías los huevos a Alex?
¿Qué hablas, loca?
Jajajaj es broma
A Alex no, que lo conozco.

Lo miro con los ojos desorbitados y se me nubló el cerebro. Él se ríe.

¿¿Cómo?? ¡¡Quiero verlo!! ¿A quién sí!?
¿Alex también aparecía en tu fantasía, no?
No me cambies de tema.
Jajaja como se pone la niña viviosa esta…
Vaa dimee, ¿¿¡lo has dicho solo por provocarmeee!??
Jjajajaj cállate ya, que vas a manchar todo el sofá con tus flujos.

Me levanté un poco de él y vi que lo había manchado.

Pues a ver…si es que…
¿Qué te ha pasado hoy? ¿Algún maromo te ha dejado plantada?
No. Me estaba masturbando pensando cosas y quería a un hombre real.
¿Entonces Alex aparecía, no? Pero está lejos.
Sí, también… Pero él no me follaba.
¿Y yo sí?
Ufff

Fui a por su boca, no podía más ni quería darle más explicaciones.

Le tumbé en el sofá, quedando yo encima.

Le besaba apasionadamente mientras bajé a sus pantalones, necesitaba su polla ya. Sus manos me agarraron la cara para intensificar los besos.

Gemí y me quejé cuando me aplastó contra su cuerpo, le estaba deseando demasiado ya.

Paramos y él bajó sus manos para bajarse los pantalones lo suficiente. No llevaba ropa interior y jadeé al vérsela. Dios cuánto tiempo. Umm… Quería chupar… Pero es que necesitaba hincarme.

Le besé la cara, le mordí el cuello.

Por fin soltó una especie de gemido.

Ya, ya, tranquila, loba.

Desesperada nos colocamos mejor en el sofá, no es lo suficientemente ancho y una pierna no podía apoyarla en el asiento. Quise metérmela pero él me dijo que me estará quieta.

Llevó las manos a mis piernas. La falda ya se me había subido bastante. Él terminó de levantarla y me toqueteó el coño.

Se escuchaba mi excitación, le vi sonreír. Ni una palabra.

Me apartó la braguita, sujetándomela con una de sus manos y moviéndome el culo con ambas hasta colocarme en el camino adecuado.

Baja.

Se la sujetó firme en mi entrada y fue deslizándose en mi interior.

OHH POR FIN. Gemí de puro gusto y noté cómo se me ponía la carne de gallina.

Guauuu, niña. ¿Tanto te gusta?

Pasó sus manos por mis brazos, acariciándolos para quitarme el escalofrío.

Terminé de encajarme a él y le miré a los ojos.

Se me caía la baba literalmente, no me pasa con cualquiera. Me relamí mirándole a los ojos.

Moví suavemente mis caderas de adelante a atrás y él cerró sus ojos soltando el aire de sus pulmones.

Moví mis caderas de manera circular y lenta.

Pensé que te pondrías como una loca a dar botes.
Y…jmm, y yo, pero esa cara tuya…

Seguí girando lento unos pocos minutos. Ya teniéndolo dentro, era más fácil esperar a restregarme. Es genial notar como me abre por dentro, quedando justo y tirante. Notarla despacio mientras gira dentro de mí es…

Entonces movió sus caderas hacia arriba hincándomela más adentro y abrió los ojos de golpe. Solté un grito y le di un guantazo suave.

Vamos, más ritmo.

Cabrón… Empezó a mover fuerte sus caderas.

Me puso a gemir como una loca y ahora sí que nos movimos con ganas los dos.

Eso es… Así mejor, ¿no? Esto es lo que necesitabas.

Yo solo me movía y gemía.


Umm ummm… Precioso. Esa carita me lo dice todo.