domingo, 1 de abril de 2018

Suavecito


Pues me fue besando poco a poco por el cuello mientras me acariciaba los brazos, los pechos y me iba diciendo lo mucho que le gustaba mi personalidad y mi cuerpo, lo suave que era, lo perfecta que es mi piel. Puso la habitación casi a oscuras para que sólo nos centrásemos en sentirnos. Intercalaba sus carias y besos con presión fuerte en mi coño, en los pezones. Luego otra vez carias, luego me agarraba fuerte el culo, lo abría y cerraba mordiéndome el cuello, para luego volver a las caricias. Así me iba calentando más y más.

Me tumbó en la cama, lamiendo el cuello, los pezones, el ombligo, hasta llegar al sexo y allí se quedó un bueeen bueeen rato hasta que me corrí.

Ya metió los dedos viendo cómo estaba y que yo gemía con más intensidad.

Le miré a los ojos y a la polla.

En otro momento me hubiera preguntado qué quería, pero esta vez fue bueno y me la metió sin preguntas. Despacito, haciendo que me pusiera nerviosa y besándome lento para que dejara de quejarme.

Se movió despacio hasta que cogimos los dos el ritmo.

Me da mucha vergüenza cuando me conoce como una loba en celo y luego ve esa otra cara de mí. Muchas veces le quito la mirada o me fijo en su cuerpo tan sexy mientras jadeo. Pero él me hace mirarle, agarrándome la nuca y acercándose a mi boca. Parando de moverse, para hacerme mirarle antes de seguir.

Su cara no era de burla esta vez, pero igualmente me pongo muy tonta en esos momentos.

sábado, 31 de marzo de 2018

Nacho, Álex y yo-6


Bueno, tanta expectación y resulta que Álex y Nacho se encontraron en un pub swinger, en una habitación en las que hay varias personas diferentes cada una a su bola. Les dije que me dieran detalles de lo que hacían. A Álex se la estaban comiendo una pareja de chico y chica cuando se cruzó la mirada con Nacho, que se estaba follando a una mujer. Llevados por el morbo se quedaron mirándose con una conexión que Nacho dijo no sintió, solo morbo.

Álex dijo que no fuera gilipollas, que sí hubo una conexión distinta. Que cuando se vieron no se sonrieron del tipo “oh como lo estamos gozando” sino que fue algo diferente.

Que en ese momento siguieron a lo suyo.

-Me quitaste la mirada para seguir dándole a la gritona que tenías encima botando.
-Jajajaja tenía que cumplir

Y que luego estaban echándole la bronca a Álex porque alguien se había chivado que no iba con pareja (no sé, cosas del pub) y alguien responsable le estaba preguntando que con quién iba. Por lo visto Nacho fue a sacarle las castañas del fuego diciendo que iba con él, que era su pareja y que estaba jugando con otros en la otra parte de la habitación.

Así que tuvieron que demostrar que iban juntos enrollándose.

-Lo que parecía que iba  a ser asqueroso, nos puso cachondo a los dos.
-Joder, yo creo que veníamos de una situación morbosa y teníamos esa embriaguez de sexo.
-Sí, pues bajaste a comerme la polla.
-Cállate.

-¡¡No, no, seguid contando!!

-Pues que me dejé llevar por la situación y bajé a comerle la polla. La verdad que ver a la pareja mamársela me llamó la atención.
-¿Pero ya habías comido polla antes?
-… ¿qué es esa cara de zorra morbosa?
-Diiii
-Sí, no era la primera vez.
-¿Y tú Álex? ¿Habías tenido algo con otro hombre?
-Bueno, alguna vez me la habían chupado. Algunos hombres la comen mejor que algunas mujeres.

-¿Y quién te la come mejor, Nacho o yo?

-Uhhh jajajajaja

Álex cambio su cara a seductora. Me atrajo hacia él y me comió la boca.

-No estamos haciendo una competencia entre mis dos zorritas. Estamos contándote lo que pasó.
-Vaaale.

Se fue a mi oído y me susurró si quería seguir oyéndoles o quería compartir su rabo con Nacho y le dije que siguieran hablando.

-Qué posesiva eres, niña.
-Bueno, ¿y entonces qué más pasó?
-jajaja como cambia de tema…

-Pues eso, que me comió la polla y yo no le aparté y bueno, viendo la cara de vicio que tenía ¿cómo iba a pararle? Me corrí en su boca y la siguió mamando el guarro.
-Jajajaja ¿Y quién fue el guarro vicioso que me agarró de los pelos para destrozarme el ano a pollazos salvajes? Vamos… Aquí los dos tenemos qué callar.

Mi cara de asombro, vamos… Me llegaba la boca al suelo.  Me puse encima de Nacho, que estaba duro recordando lo que me decían.

-No, no… no os calléis, contadme más.

Ambos se rieron mucho.

-Desde ese momento tuvimos una relación más estrecha.
-¿ninguno se asustó de que os saliera natural liaros?
-Supongo que al tener otras experiencias con hombres, no nos sorprendimos tanto.
-Joder.

La mirada que se cruzaban delataba que había algo más pero que se quedaría en un secreto entre ellos.

Me habían excitado con su historia, me notaba mojada.

-Bueno, es mi turno de jugar con vosotros, ¿Tenéis algo en contra?

Álex, con los brazos cruzados delante del pecho y las piernas estiradas sonrió y asintió.

-Madre mía, ¿qué estás pensando enana?
-Jijijiji, ¿Vais a ser buenos y a dejaros hacer lo que yo quiera?
-Offu…. A ver qué artillería pesada vas a sacar.
-¿Queréis descubrirlo?
-Sí
-Dame un beso anda.

Me puse encima de él ahora y le besé. ÉL me sujetó las caderas y apretó contra él. Gemí.

-Estás ya excitada, ¿Verdad que sí?

Fue a bajar las manos hacia mis muslos y yo se las quité. Negando con mi cabeza mientras le sonreía de manera divertida.

-Sí, venga, coño.

Me acerqué y le metí un bocao fuerte en el cuello y le tapé la boca.

-Ahora el ritmo lo pongo yo, así que calladito.

Sé que le puso cachondo que hablara tan seria. Está claro que a morbo no le gana nadie.

Les quité las camisetas y les esposé ambos a la cama. Como el cabecero no era de barrotes, tuve que innovar. Una mano a la pata de la cama y la otra entrelazadas entre ellos con una corbata. 

Les tapé los ojos y les hice esperar un buen rato.

Me puse un conjunto sexy de tanga, corsé y medias de medio muslo con ligueros. También una pajarita en el cuello. Me iba moviendo de aquí allá sacando todos los juguetes, aceites, lubricantes,… Y me iba riendo.

-Joder, ¿Cuánto más vas a tardar?

Le puse una mano en el paquete y se sobre saltó.

-jajaja qué divertido. Ya voy…

Le quité el pantalón, los calzoncillos, lo deslicé todo suavemente. Lo doblé bien en la silla. Me puse sobre la cama y se la comí.

-Oh…ufff… Empezamos bien.
-No es justo…

Se la comí durante unos minutos y luego paré. Ya le tenía duro.
Me levanté y los miré allí a mi merced. ¿Cómo empezar? ¿Tocarles aquí y allá? ¿Darles un masaje? ¿O quizás mejor eso cuando estuviera completamente desnuda? Quizás era mejor quitarle la venda de los ojos y que vieran lo impresionante que estaba. 

Vale, primero desnudar a Álex también. Así lo hice. No quería perderme detalle de su erección.

-¿Y a mí no me la chupas?
-No es el momento.

Le quité la venda y me miró a los ojos, enseguida bajó los ojos por todo mi cuerpo y empezó a moverse.

-Quítame las esposas ahora mismo.
-Jajajaja.

Me bajé de su regazo y entonces me fui al lateral de la cama para quitarle la venda a Nacho también y me fui de espaldas a ellos. Para que me mirasen bien el culo.

-Ufffffffffffffffff joder enana.

Empecé a contonearme, puse música sensual y bailé para ellos. Tocándome, mordiéndome los labios, mirándole a los ojos, a sus cuerpos desnudos, sonriendo, mordiéndome un dedo, bajando, poniéndome de rodillas, mirándole, tocándome el cuello, las tetas, el coño, volviendo a ponerme de pie.

Ya estaban los dos completamente duros. No se les da bien hacer de pasivos.

-Estás increíble, Daphne

Me mordí el labio y sonreí.

-Gracias.

Gateé por la cama y me arrodillé delante de ellos dos.

-¿Me quito algo?
-Quiero morderte ese coño, acércate.
-Jajajaja va a ser que no.

Vi que se miraban, iban a ponerse de acuerdo para mover las manos a la vez, pero se me ocurrió algo mejor. Les desaté las manos que tenían juntas y les dije que fueran buenos. 

-¿Me puedo tocar la polla, ama y señora?
-Jajajaja NO. Solo el cuerpo y cuando yo lo diga.

Fueron bastante obedientes, yo no lo habría sido. Me estaría retorciendo de deseo, pero ellos se controlan incluso así.

-Hija de puta. Quítate ya las bragas.

Me puse de pie, les di la espalda y suavemente me bajé el tanga, agachando todo mi cuerpo, haciendo que me vieran desde atrás, luego abrí las piernas y me masturbé en esa posición para ellos. Recordé que le había visto a Nacho unas esposas en su equipaje, así que las cogí y esta vez les até con ellas. No me fiaba un pelo.

-Puta…

Yo no sé cómo tienen tanto control, yo estaba deseando de clavarme en ellos pero era tan divertido… Que me quité el corsé para seguir provocándoles más. No tenía la menor intención de desatarlos hasta haberlos cabalgado sin que pudieran acariciarme.

Cogí un vibrador para excitarme. Para mojarme frente a ellos, gemir y darles espectáculo. Me abrí de piernas a los pies de la cama, bien abierta de piernas para que me vieran. Ahh qué fantásticas eran sus reacciones.

Álex no se perdía un detalle, mirándome con intensidad y con deseo todo el tiempo. Parecía pensar en su venganza.

Nacho sí se removía más.

Cómo me encantó.

Cuando estaba bien húmeda, lamí mis flujos del consolador.

-Joder…

Me puse a juguetear con los huevos de uno y luego del otro. Rozándole sus anos con el consolador. Álex contuvo la respiración y casi me echo unas risas. Pero no quería molestarle, así que le di un par de lametazos en su exquisita polla y retiré el juguete.

Lo dejé en la cama y me hinqué poco a poco en la polla de Nacho.

-Ahhh…ah… uffff ahhh sii.. por fin.

Él me dejó clavarme despacio. Cuando la tuve entera dentro me bajó un escalofrío por la espalda y los pezones. Disfruté quieta de la invasión de su polla. Y luego me empecé a mover.

Nacho fue a mover la mano que compartía esposa con la de Álex. Y éste último, celoso, la movió para el otro lado. Para que no me pudiese tocar.

-Cabrón.
-Disfruta de su coño estrecho.

Ver a los dos hombres enfurruñados el uno con el otro, deseándome, me encantó. Pude entender que Álex quisiera vernos a Nacho y a mí juntos disfrutar de su polla.

Me quité de encima de Nacho sin que llegara a correrse.

-¿En serio me vas a dejar a mediaaas?
-Es el turno de Álex, entiéndelo…

Y entonces le cabalgué a él, que suspiró de placer cuando me sintió resbalosa y estrechita. Igual, disfrutando de él, yendo al ritmo en el que más disfrutaba y apartándome de él sin que se corriera.

Pero él no se quejó.

Le quité las esposas que los unía y las tiré lejos. Besé sus muñecas suavemente y ellos se dejaron hacer.

-Quiero daros un masaje con aceites, ¿me dejáis sin ser malos?
-jajajaja yo por supuesto.

La sonrisa de Álex me dejó sin respiración, se quedó mirándome unos segundos. Estaba claro que mi determinación se iba diluyendo cuanto más cachonda me ponía. Tenía ganas de que me dieran fuerte y flojo como ellos saben hacer.

-Claro que sí, niña.

Les quité las esposas.

Álex me arrastró hasta su boca para besarme con intensidad. Gemí, me apoyé en su pecho y sin darme cuenta ya estaba encima de él, buscándole con mi mano su polla para clavármela de nuevo. Él movió la cadera y me la metió del todo.

-Ahhh…mmmm ahhh más…muévete más.

Me corrí y le dije que se parara. Había decidido que ellos tardarían en correrse un poco más. Me quité de encima suya y fui al baño a hacer pis.

-¡¡¡No os mováis de ahí!!!
-Vaaale

Me hicieron caso. Aunque Nacho se estaba tocando la polla. Lo entendía. Si es que iba a estallar. Jajaja. Cómo me deseaba.

-Quítate las medias y todo lo demás.

Lo hice, con los aceites iba a ser una pringue tener ropa.

Me dediqué a ponerlos bien resbalosos a los dos, dándoles un buen masaje que les relajase, Yendo de uno a otro. Tocándonos, frotándonos… 

Yo estaba exhausta. Me tumbé entre los dos, ellos se pusieron de lado, Nacho me abrió una pierna y se clavó en mi coño. Hasta el fondo.

Grité de gusto.

-AH joder… Por fin poseerte.

Me folló fuerte, estaba deseando correrse y me dijo brutalmente de todo.

Álex nos miraba con una sonrisa torcida en la boca y se masturbaba.

Nacho se corrió dando unos gruñidos que no le había oído en la vida. Puse pucheritos porque yo no me corrí.

-Se acabó la espera.

Álex me puso a cuatro y me azotó. Me abrió bien las piernas  y me ordenó estarme quieta. Con mi coño palpitando por más polla, empecé a notar un líquido en mi ano.

-Oh… espera…Álex,..mm… ¿Álex?

Su mano lubricando mi ano, su respiración fuerte por el deseo. Noto la punta de su polla en el ano y empuja despacio pero sin pararse.

-¡¡¡AHHHHHHHHHHHH!!!!! Álexx, me dueeele. Me dueeele…más…lubri..c…

La saca, me la mete en el coño que entra enseguida. Él gime y me bombea un par de veces. La saca y me la hinca de nuevo en el culo. El dolor es inmenso y me acuerdo de toda su puñetera familia. Pero él no se para, la saca un poco y luego sigue empujando. Se para, pero el ano a mí me sigue ardiendo y me retuerzo. Él vuelve a empujar, me abre más las nalgas y sigue empujando. Hace sonidos muy muuuuy viscerales. Que, la verdad, me ponen caliente. Como puede se empieza a mover, a follarme el culo. Los primeros momentos chillo de dolor, se me saltan las lágrimas. Es un dolor tan intenso.

-Vamos, qué drámatica, ahora empezarás a gemir como la puta perra zorrona que eres.

Escucharle fue como una bofetada amarga. Le odié, menudo hijo de puta. Pero cuando mi culo se acostumbró y empecé a gemir… Todo cambió. Esas palabras eran ciertas y yo ya empezaba a pasarlo bien, a disfrutar de esa extraña sensación. A desear ese empuje delicioso.

-Ah….mmmm ohhh sii… Álex…ah…. Mmm..
-¿Ves, zorrona? Vamos… di que eres una zorrona.

No le hice caso y seguí aceptando en mi culo la pollaza de Álex, todos mis sentidos estaban en el culo, se me caía la baba y todo…

Entonces Álex se para, y yo con la respiración entrecortada, tragando saliva de vez en cuando. Noto que lentamente va saliendo de mí.

-¡¡NO!! Por fa…

Me da un azote y me vuelve a follar.

-¿No has oído a Nacho? ¡¡Di que eres nuestra puta!!

Me abrió el culo pero bien abierto. Qué dolor cuando lo follan por primera vez, ¿eh? Joder… Pero no sé en qué momento el dolor se va por arte de magia. Aunque cuando llevan mucho, molesta… Sin embargo hay veces, que si digo que me molesta y el chico para… Me decepciona. Por un lado recobro mi compostura, pero por el otro… Me gusta que hagan lo que quieran. Me gusta que lo sigan usando hasta satisfacerse porque a mí también me llevan a límites que no imagino.

Luego necesité un buen rato para tranquilizarme.

Y sí, me corrí mientras Álex me daba por el culo.  Luego Nacho me comió el coño y me volví a correr, con sus 3 dedos metidos en mi vagina.

-Mi turno para follarte el ano, zorrona.

martes, 13 de marzo de 2018

Nacho, Álex y yo-5


Aunque Nacho le dijese a Álex que era su turno, yo los intercepté, haciendo que ambos se tumbaran en la cama. Bueno, nos sentamos, apoyándonos en el cabecero, que era de estos blandos.

Nacho se quejó, pero me dio igual. Iban a hacer lo que yo quisiera. Él también me había separado de Álex con anterioridad. 

Álex se reía, parecía que nos estuviéramos peleando por él. Pero era más bien mi capricho.

-¿Me vais a contar ya cómo empezasteis a liaros?

Ambos se rieron y se echaban miraditas.

-Vamos, deja que me coma la polla y luego te contamos.

Desde luego estaba deseando verlos, pero no. Ahí mandaba yo. Le dije que no, que me contasen primero, que ya habíamos follado mucho.

-Jajaja ¿mucho? Lo que pasa es que tienes que volver a esperar, zorra.
-Además, me la vas a comer tú a mí primero y ya cuando hagas méritos igual…
-Ja, qué cabrón, ¿no?

Su comentario fue demasiado prepotente. Me sorprendía ver esa prepotencia sexual contra otro hombre como él. Sin embargo me sorprendí más al ver que Nacho no se defendía. ¿Cómo está tan por debajo de él? En un momento normal, se pondría aún más chulito.

Besé a Nacho. Él me siguió el beso y empezamos a magrearnos, me apretaba contra él, el me abrazaba fuerte, me cogía el culo.

Me puse encima, él tenía la polla durísima, así que yo movía mis caderas y mi culo para buscar el roce de su sexo contra mi culo. Y frotarme.

Seguíamos besándonos. Álex no decía nada. Solo miraba.

Le busqué la polla para clavármela y entonces Álex me dio un azote fuerte llamándome la atención. Le echó la bronca a Nacho por no impedírselo. La verdad es que él hace un buen trabajo cuidándome en ese sentido. Nacho se burló de él llamándole papá y entonces vi cómo fue él quien le tocó la moral. Se incorporó, me quitó de encima de Nacho con suavidad y me puso a un lado, me dijo dulcemente que aún no estaba bien para seguir follando, metió sus dedos dentro de mí y la verdad, me molestó un poco. Su mirada era de esas de “¿ves como tengo razón?” hice un mohín y me dio un beso dulce. Sin embargo, cuando se giró a Nacho dejó fluir su enfado.

Le agarró de los pelos, le acercó a su polla e hizo que se la metiera en la boca:

-Cómemela cabrón.

Le apretaba bruscamente la cabeza contra su polla, se veía que Nacho se estaba ahogando aunque no se quejaba. Yo lo hubiera hecho. Mientras él se seguía moviendo, follándole la boca, vaya. Y mientras decía: Vamos, joder, vamos. Venga, joder.

Yo estaba en shock sexual. No sé si eso existe. Embobada viendo la escena, caliente mientras los veía, con necesidad de tocarme y a la vez sorprendida de verlos así.

-Y tú no te toques que tienes que descansar.-dijo con rabia mientras seguía empotrándole la polla a Nacho en la boca.

Entonces Nacho comenzó a comérsela conscientemente, con vicio, rapidez y decisión, usando su mano para ayudarse. Ahí ya dejó de presionarle Alex que dijo:

Por fin, cabrón. Cómetela como te gusta.

La cara de vicio de Nacho, Diosss…… gemí de verle. Y Álex sonrió. El otro estaba absorto en su trabajo bucal.

-Te lo vas a tragar todo, no quiero que escupas nada.

Ahí sí que se quejó.  ¿No le gusta? Por Dios, que se corra en mi boca entonces.

-Entero he dicho cabrón, vamos mama.

Al correrse sí que volvió a apretarle la cabeza contra su polla. Él se quejó pero fue tragando.

El gemido de Álex me encantó. Estaba a gusto el tío.

-Uff qué gusto.

Nacho iba a retirarse pero el otro le dijo que no aún, que se la siguiera chupando. Él enfadado siguió haciéndolo. Me parece que no le gusta nada el sabor, jajaja.  Bajé al suelo al lado de Nacho, le hice dar marcha atrás con suavidad y me la metí yo en la boca, a limpiarle como se merece.

-Lo tenía que hacer él, zorrita.

Le ignoré. Noté su mano en la cabeza, me encanta cuando me acaricia como si fuera su perrita. Luego tiró del pelo para separarme y me quejé.

-Tanía que limpiarme Nacho
-Pero yo lo disfruto máaas…

Me retiró a un lado de él y le hizo señas a Nacho para que se acercara.

-Cómeme los huevos.

Nacho parecía un poco enfadado. Mire a Álex, me miró y pregunté:

-¿No le gusta?
-No le gusta tragárselo y está mosqueado.
-¿y por qué no te enfrenta?
-JAJAJAJAJA A ver si tiene cojones.

Me quedé aún más descolocada. Parecían amo y sumisa pero me dijo que no era nada de eso, coño, me leía el pensamiento.

-¿entonces?
-Es una larga historia.
-¡Coño pues contármela de una vez!
- jajajajaja
-Jajaja
-Tú no te rías y sigue comiéndomelos.
-Joder, voy…

Miré a Nacho que ya había suavizado la expresión de su cara. Entonces miré la polla de Álex.

Ahora lo pienso y aunque tenía ganas de saber su historia, realmente me dejé llevar bastante por lo que pasaba a mi alrededor.
Se estaba poniendo morcillón.  Le miré con seducción y él me levantó a su boca. Nos besamos con ganas.

Él me hizo tumbarme medio cuerpo sobre él en la cama, con él tumbado. Nacho seguía lamiéndole los huevos por todos lados mientras nosotros dos nos besábamos.

Otra vez encima de él, frotándome contra su polla sin llegar a metérmela. Mi culo quedaba encima de los huevos de Álex, pensar en la imagen vista desde Nacho me gustó.

-Nacho, cómeme el culo.
-¿Quién coño te crees que eres?
-Obece, cabrón.

Ni una palabra más. Lo sentí, las manos de Nacho abriéndome los cachetes y su lengua dándome buena cuenta a mi ano. Y yo gimiendo. Parte de esos gemidos los capturaba Álex con su boca, otros los dejaba libre.

-Valee… Ya, para.

Quería bajar a comerle la polla, estaba casi dura del todo.

-No, no pares. Sigue.

Me quejé e intenté levantarme. Pero él me apretó contra él haciéndome gemir más.

Nacho me azotó:

-Jódete perra

Y siguió comiéndomelo.

A cuanto más me comía, más ganas de comer polla y de follar. Intenté moverme para clavármela, pero Álex no es tonto.

-Álex…
-Claro, lo que quieras.

¿eh? Noté como me dejaba contra su barriga, sacando la polla de Álex para mamarla… ¡¡¡JO, NO VALE!!!

Y Álex me apretaba el culo contra él.

-Tú aquí

Escuchaba la saliva en la polla de Álex. Hijo de puta. Y yo deseándole. Encima ya no me comía el culo. Oh…. Oh cómo me pienso vengar de estos dos… Ya se enterarán.

Encima el mamón de Nacho se la empezó a chupar sonoramente. Para darme más envidia. Me dio otro azote en el mismo lugar que me hizo sobresaltarme.

-Jódete puta, su polla es para mí.
-Hijo de puta.-me intenté zafar y siguió sin dejarme.
-jajaja las zorritas peleándose.

Y más mamaba exagerado. Haciendo ruidos, gimiendo, comentando lo rica que estaba.

Le susurré a Álex al oído: Si me dejas soltarme luego te como el culo.

Y me dejó.

Bajé corriendo y empujé suavemente a Nacho. Él se dejó quitar sin enfrentamientos, que estaban, ¿esperando a ver qué hacía yo o qué? Escuché la risa divertida de Nacho cuando por fin me la metí en la boca con suavidad. Y gemí al tacto de mi lengua y su sabor.

Me acomodé colocándome como un perro por si él quería hacerme algo más. Escuché la risa de Nacho:

-¿Una indirecta, zorra?

Metió un dedo sin más en mi culo.

-¡¡AH!! Cabrón…

Me giré pero Álex guió con fuerza mi cabeza otra vez hasta su polla, metiéndomela sin preguntar y follándome la boca ahora a mí. Rozaba la campanilla y me estaba ahogando así que me quejé. Dejó que recuperase yo el ritmo.

-Pues Nacho no se queja…

Lo miré con cara enfadada mientras la seguía teniendo en la boca.
Él se rió con ganas. Qué hijo de puta.

-No juegues con los celos de una mujer, que se te van a volver en tu contra, nene.
-Deja su culo, que va a ser para mí.

Sacó el dedo mientras él decía “de momento”. Pero me amasó las nalgas, apretaba, jugueteaba

-¿Ya sabes cómo lo vas a follar?
-¿m? con la polla
-jajaja chiquillo, ¿fuerte sin compasión o poco a poco?
-Ah… joe es que me tiene despistado está zorra.
-Joder es que no sé.  ¿Cómo lo harías tú?
-Yo se la metía sin compasión para escucharla gritar y luego según… Ya seguiría lento o la seguiría taladrando.
-Buff es tentador. Pero es que no sé qué voy a disfrutar más.

Yo no decía nada. Era lo mejor.

-Yo ahora mismo creo que me la follaba sin compasión
-Jajaja pero eso es porque estás jodido por lo de antes. 

Noto que se mueve Nacho y se apoya en mi culo, me mete los dedos en el coño

-Está tremendamente cachonda. ¿Me la puedo follar ya, papá?
-Sí, cabrón. Jajajajj si que te ha excitado esto ¿eh perra?

Le miré tragándome su polla poco a poco y gruñó. La saqué y seguí mamando normal. Me paré y le dije que quería su leche.

Noté la polla de Nacho entrando suave dos segundos y de sopetón después.

-¡¡Ahhhhmmmm siiii joder!!!

Él me agarró de los pelos para acercarme a él, separándome de la polla de Álex y me quejé. Me dijo al oído:

-Esto es gracias a papá, dale las gracias.
-Graa…aahh…cias.
-Di: papá gracias por esta dura polla.

Lo repetí y volvió a embestirme. Vaya, vaya, sí que le pone… Y a mí. Me mordió la oreja, luego el cuello y me dejó volver a meterme polla en la boca.

Uno me follaba el coño y yo se la chupaba a Álex.

Es difícil concentrarse en esas dos cosas a la vez. Álex empezó a marcarme el ritmo con sus manos, cada vez más y más fuerte.

-venga

Y entonces también Nacho empezó a darme con violencia. Me volvieron loca, me corrí de esos orgasmos bien chorreantes, de los que pareces que te has hecho pis. Hacía muchísimo tiempo que no tenía de esos. Uff qué gustazo.

Nacho se corrió primero y ya con él tranquilito, me comí toda la leche de Álex.

Como comprenderéis, nos olvidamos de comer. Comida. Me fui a darme una ducha rápida, ellos también se lavaron. Nos fuimos abajo del hotel a merendar y descansar un poco. Así mejor, porque teniéndolos desnudos es muy difícil descansar. Menuda tentación.

Además tenía que pensar en mi plan. Pensaba ponerlos a los dos a mi merced, aunque no sabía aun exactamente cómo hacerlo. Estaba dispuesta a volverlos locos, que me desearan y suplicaran coño.

lunes, 5 de marzo de 2018

Caza lo que quieras


Llevaba unos días saliendo con una gente de ese tipo que sabes que no tienen futuro seguir en contacto. Pero que, bueno, se cruzan en tu vida y hacen el apaño en esos momentos concretos. Resulta que estaba saliendo con una compañera del trabajo, cuyo grupo de amigos cercanos consiste en dos parejas, y otra mujer más.

Una de las parejas está compuesto por un hombre bien cuidado, atlético y buenorro, con ojos verde oscuro y pelo negro. Guapísimo. Cómo me pone. Y su novia es de estas típicas tontas que no entiendes cómo puede salir con ese pedazo de hombre culto y educado. Madre mía. Qué desperdicio.

La novia es tonta de remate, pero después de tres veces quedando con ellos me dio la sensación de que el hombre es de esos que la tienen contenta y luego harán lo que quieran con ella. Me da la sensación. Para eso es hombre inteligente, jajaja.

Una de las veces que quedé con ellos fue en la casa de la otra pareja. Era quedar temprano por la tarde y unir con la cena.

Le pillé mirándome con descaro en un momento en que su novia estaba absorta en una conversación con otra de las mujeres. Yo le miré y le pillé, él subió la mirada a los ojos y por unos segundos se puso nervioso pero entonces le miré sonriendo de forma zorruna y le di un buen repaso visual a él de arriba abajo y vuelta a sus ojos. Entonces él se tranquilizó y me devolvió una sonrisa enigmática.

Me encanta cuando los hombres no se esperan que sea una mujer caliente. Y cuando les demuestro que yo también siento interés en ellos, sus caras se ponen tan sexys. Sobre todo los hombres con carácter. Sale esa sonrisa de suficiencia que me dice que en cuanto pueda me da lo que ambos queremos. Sin dudas.

Estábamos sentándonos en el salón cuando hablaron de tomar unos cubatas. Yo no soy mucho de beber así que antes de que me empezaran a preguntar qué quería, decidí hacer yo los de los demás y así seguían a su rollo.

Fui a la cocina y el hombre me siguió. Llamémosle Darío.

Dijo de ayudarme a llevarlos.

Mientras echaba los dos primeros vasos, se apoyó en la encimera a mi lado y me preguntó si tenía buena amistad con mi compañera de trabajo y le dije que no, que mera convivencia diaria en el trabajo. Que nos llevábamos bien y me había invitado algunas veces, pero que nada más allá.

Sonrió.

Me separé de la encimera indicándole que podía llevar las dos primeras bebidas y le dije:

-Ya puedes cogerlas

Cogió los vasos y antes de que se fuera me toqué las tetas y añadí más bajo: Y estas.

Hizo un gesto divertido y de asombro.

Se fue al salón a llevarlas, luego se entretuvo allí porque se metió en la conversación. Para cuando vino a la cocina tenía el resto preparado, él se llevó algunas y yo otras. Y no hablamos más.

Pasamos un buen rato hablando de temas variados, para pasar un día sin más. De esos que te apetece salir y no tienes un plan mejor, pero tampoco considero que sea un grupo del que quiera participar mucho más en verles.

Como digo la novia de Darío es muy tonta y caprichosa. Yo soy caprichosa pero no delante de la gente, que ya soy grande para eso. Lo soy en la intimidad sexual o con alguna amiga íntima que le muestro mi forma de ser y ambas nos reímos. Pero no así, delante de los demás diciéndole al novio que quiere X cosa y la quiere esa misma noche, que por favor vaya a por eso, que le apetece muchísimo.

Era una comida de gurmet que solo se podía encontrar en no se qué tienda especializada que estaba a tomar viento de donde estábamos. Él le dijo que vale, que no le importaba, que quería verla feliz, e hizo algún comentario tipo “ay qué voy a hacer contigo” a modo cariñoso. Le dio un beso y ella siguió diciéndole que gracias, que es que necesitaba ese toque especial, blablablá.

A todo esto, sacaron un juego de mesa que no conocía y de hecho no recuerdo el nombre, pero tenía pinta de muy aburrido. Y eso que estoy ahora descubriendo muchos juegos interesantes, quizás era porque no me llamaba la atención jugar con esa gente. La cuestión es que dije que yo no jugaba, que quería ver una partida desde fuera y no me insistieron. Entonces, se le ocurrió la maravillosa idea a la chica esta de que yo fuera con su novio.

-Ayy pues puedes ir tú con Darío, ¿no? Como no te gusta este juego, así él no va solo. ¿No?

Qué voz tan estridente. Se ve que es de esas personas agobiantes que consigue lo que quiere porque te pone en un compromiso con sus “ideas”. Solo que me venía de lujo.

Con mi mayor sonrisa educada dije:

-Claro, sin problemas. Dame un momento que entre en el baño y salimos.

Buah, me lo pensaba follar.

No sabía si ser sutil o ir a saco.

Me lavé en el bidé para estar aseada para él. Por suerte llevo unas semanas en las que siempre tengo una toalla pequeña en el bolso. Sí, porque he tenido que llevar unos aparatos de contención en los dientes y para cuando los enjuagaba. No me gusta secarlo con el papel que haya en cualquier sitio.  Y ya, se ha quedado en mi kit de supervivencia. Y qué bien me vino.

Cogí el abrigo y nos fuimos.

Él llevaba coche, así que más estupendo aún.

Nos subimos y le pregunté dónde estaba el sitio. Madre mía, íbamos a tardar casi una hora en ir, entre el tráfico, la distancia, el tiempo de aparcar,… Qué tía más tonta, ajaja.

Mi cara fue un poema, porque no llego a estar ahí y ese chaval va igualmente a por el caprichito de su novia. Se rió y me preguntó qué pensaba. Hice el gesto de cerrarme la boca y dije que no tenía nada que decir al respecto.

Se rió a carcajadas. Me dijo que él tenía sus trucos.

Me abrí el abrigo y le miré.

-¿Qué pasa?
-Tengo una duda: No sé si ser sutil o ir a saco contigo.
-Jajajaja ¿cómo sería ser sutil?
-Abrir las piernas acomodándome, suspirar, mirarte a los ojos, sonreír mientras te miro el resto del cuerpo, preguntar cosas suavemente,…
-Jajaja lo de mirarme, suspirar y abrir las piernas ya lo has hecho antes.

Me sorprendió.

-¿Antes cuándo?
-Mientras estábamos en el salón.

Le miré confundida.

-Te he pillado varias veces perdida en tus pensamientos tapándote la boca, así que imagino que estabas mordiéndote al labio. Otras veces te he pillado de lado viendo claramente que te lo mordías. Otras te he pillado mirándome el paquete. Qué golfa… Y las que no me habré dado cuenta.

Me quedé sin habla.

-¿Y te molesta?
-Para nada.

Sonreí juguetona de nuevo. Él me miró, al parar en un semáforo, y luego bajó sus ojos a mi escote.

-¿Y cuál es el método “a saco”?
-jajajaja.

Miré para la carretera pensando qué hacer y me di cuenta de que se estaba metiendo en una zona apartada. Bien.

Aparcó y me miró mientras echaba su asiento para atrás.

Le dio al botón del cinturón de seguridad para que se soltase. Me lo quité y me giré hacia él.

Él se incorporó hacia mí y como no me lo esperaba me puse nerviosa al punto de jadear. Su colonia me embriagó entera, joder. Solo le dio a la palanca del asiento para moverme también hacia atrás.

-Joder.
-Jajajaja, ¿qué te paaasa?
-No me lo esperaba.
-Vaya, vaya,… ¿Qué vas a hacer cuando te meta la mano en el coño?
-Compruébalo.

Tenía esa mirada de golfo, de querer que se le lancen primero y agrandar su ego. Y yo le di ese capricho. Me acerqué a besarle y él me respondió. Desatándonos por completo a tocarnos, besarnos y apretar nuestros cuerpos el uno contra el otro.

Me puse sobre él, él ayudó a subirme el vestido. Busqué con mi coño su paquete y me encajé en él. Estaba duro y moví mi culo atrás y adelante restregándome contra él.

Me ordenó levantarme y lo hice sin pensar, mientras él me tocaba el culo me decía que si le manchaba los pantalones con mi flujo, iba a ser difícil de explicar. Que solo era por eso.

Yo me quitaba el abrigo y luego apoyándome en su pecho, le volví a besar.

-Quítate los pantalones entonces, ah..vamos..ah…

Él lo hizo, dejé que se los bajara lo justo y otra vez me puse a restregarme. Miré y sí que se le notaba cómo la tenía. Uff encima polla de las que te abren bien por dentro.

La niñata que tenía por novia sí que era lista, sí.

-Jajajja, qué cara de odio de repente… Qué estás pensando.

Me mordí el labio y le bajé los calzoncillos. Ufffff qué pinta más rica.

-Te la quiero comer…
-Dios mío… Menuda carita… Pero no puede ser, vamos, estás deseando otra cosa.

Sonreí maliciosa

-Ssí.
-Coge un condón de mi cartera. Está en el bolsillo derecho.

Palpé

-¿Cómo una pitillera?
-Eso es, vamos coño.

Esa premura me excitó a la misma vez que me cabreó un poco. Abrí el bote y cogí uno.

Justo me toco el coño con fuerza y gemí. Me frotó apretándome fuerte. Se me cayó la caja al suelo y seguí gimiendo desbocada.

-Arráncame las medias, joder.

Me hizo un buen agujero, luego miró las bragas pensando que le iba a cortar la polla, pero al moverlas hacia un lado se sorprendió de lo suave y elásticas que eran. Me toqueteó el coño directamente y luego bajó buscando mi ano. Toqueteó por fuera y le dije que se pusiera el condón, que no aguantaba más.

Mientras miraba cómo lo ponía, se me caía la baba de ganas.

Ni dos segundos tardó mi vagina en succionarle por completo. Me moví volviéndolo loco, sus gestos, sus manos siguiendo el movimiento de mis caderas, sus jadeos,… Me encantó ver que le gustaba.

Esa polla en mi culo… Se pone a la altura de la de Álex. Joder… Me la quiero comer.  Y luego que me folle el culo, que me arda.

Pensando esto me moví más rápido botando encima de Darío. Sentía que me iba a correr pronto y me moví a mi antojo buscando mi orgasmo.

Bajé mi cuerpo cerca del suyo mientras seguía moviéndome. Mi boca estaba cerca de su oreja y la suya cerca de la mía:

-Dime, so golfa… ¿Te gusta por el culo?
-Ohh..síi, ,mmm, ahh.

Él empezó a mover sus caderas haciéndome sentir más su polla golpeando al fondo de mí. Intensificó el placer.

-Mmm no paares, sigue asíii, sigueee…ah! Mm…siguee.

El chapoteo de nuestros sexos se oía a la perfección. Me corrí en orgasmo buenísimo. Caí encima suya y le rogué unos segundos.

-Joder, sí que hacía tiempo que no se corrían las mujeres antes que yo.
-Voy…voy.. arff arff arff.
-Eres Brutal.

Me hinca su polla moviendo su cadera hacia mí.

-¡¡AH!!
-Vamos, coño, muévete.

Le miré con cara de pocos amigos y él tenía una cara divertida. Se rió el tio y se puso a hacer circulitos con sus caderas, provocándome más y más.

-Me encanta sentirla dura ahora…
-jajaja vamos,..

Me uno a su movimiento de caderas suave frotando contra él, durante pocos minutos disfruta de ello. Gimo de gusto. Me encanta. Luego aumento el ritmo y de repente otra hincada de Darío.

-Dale caña

Volvemos a follar como locos, él quería su orgasmo y empezó a moverse de una manera impresionante.

Me agarraba de las caderas apretando contra él.

-Bota, bota, bota

Se corrió con un “Oooohh” “oooh, sí, joder” y en el “joder” me dio un azote en el costado que no me gustó. Pero notar su polla bombeando semen en mi interior me bajó los humos.

-Ufff, quítate que me limpie
-No, espérate un momento coño.
-Vale, valee… qué genio.
-Joder es que se siente de maravilla
-No lo dudo, jajajaj.

Me quité de encima y teníamos los muslos empapados. El roce de sus piernas y las medias unido con todo lo demás es lo que tiene.

-Te he puesto perdida las medias.
-Bueno, luego lo soluciono.

Se limpió los muslos con pañuelitos que tenía en la puerta del coche. Luego se quitó el condón. Ummmm qué pinta más rica.

-¿Me dejas limpiarte?

Se rió entre dientes y me dijo que no hacía falta.

-A mí sí me hace falta…-le puse morritos.

No dijo nada más. No quitó la mirada de su falo mientras se limpiaba.

-Menudo desperdicio.
-jajajaja ay Señor… Qué golfa me pones en el camino.

Se recolocó entero y respiró profundamente.

-Sí que huele tu coño. Joder, yo también quiero lamer, pero bueno… Ha sido genial.

Entonces entendí: Seguro que era una forma de ‘honrar’ a su novia. No dejando que se la coma otra o no comiendo el coño a otras. Como un autoengaño en el que sentirse bien por guardar algo solo para su pareja. Menuda estupidez.

Me abrí de piernas en el asiento y le dije dándole mi móvil.

-Toma, hazme algunas fotos porfa.

Se sorprendió, pero me las hizo encantado. Cuando estuve conforme, me devolvió el móvil. Pensaba mandársela a algunos para provocar, jijijiji.

Me dio pañuelos para que me limpiase y me limpié lo mejor que pude.

Enderezó su sillón y me indicó dónde andaba la palanca del mío pero me hice la tonta para que se acercara. Entonces le comí la boca y él me siguió el rollo.

-Hija de… cómo me he dejado engañar.

Le seguí besando agarrándole el cuello y apoyada en su pecho, él bajó sus manos por mi espalda. Qué pena que tuviéramos la palanca de cambio jodiendo el contacto de nuestros cuerpos.

Me separé de él y me reí. Puse bien mi asiento. Me puse por encima el abrigo.

-Bueno, ¿y dónde se compra eso?
-No te preocupes, tengo una reserva en el coche. Le dan antojos a menudo y a mí me sirve para darme una vuelta.
-Jajajaja y yo soy la golfa…

Camino de vuelta, reconocí el barrio.

-Ah coño…

“Mira donde estamos” pensé. Si era el barrio de Nacho.

-Hueles a sexo, te lo van a notar.
-Entraré corriendo al baño.

Llegamos en menos de hora  y media. Absolutamente increíble. Y la novia como loca dándole las gracias. Le dijo que la besara y él, cogiendo un trozo de queso de la mesa (haciéndose el hambriento), la besó.

Cómete mis babas, tonta. Lo pensé mientras entraba corriendo simulando que necesitaba usar el cuarto de baño a toda prisa.  Luego, oliendo a jabón salí con normalidad.

Cogí caña de lomo con un trozo de pan.

-¡Qué hambre!