miércoles, 6 de julio de 2016

Vuelves a mi cabeza

Ah... maldito cabrón. ¡Ahora sí que necesitaría tus palabras!
Ya me lo dijiste una vez pero me vendrían de bien....

Que me explicaras por qué he de seguir mis instintos. Animándome a ser infiel.

Sugiriéndome la búsqueda del morbo que tanto me llena.

Haciéndome saberte orgulloso de conseguir mis más sucios deseos.

Hoy sería un buen día para tener una conversación contigo.

Sorprendiéndome tu saludo y engulléndonos en una de esas brillantes y productivas palabras intercambiadas.


"Tú quieres morbo.
No sólo sexo."

sábado, 2 de julio de 2016

Una se engaña a sí misma

"Le he tendido mi mano sin parar"

No. Le has atosigado con tus pasiones. Brindabas una ayuda que él no quería. No te pedía ni te apreciaba. Te engañas a tí misma disfrazando tus deseos con ideas erróneas.

"No quiero que esté mal"
"Quiero verlo feliz"

Una leche. Son mentiras de tu razón para no afrontar la realidad. 
Eso sí que te hace daño.

Lo mejor es se sinceros con uno mismo.

No estamos en un cuento Disney.

"Que siga tan jodido como siempre"

No querida, aquí la que acaba jodida con su rechazo eres tú. Él sobrelleva su vida como siempre. A tí te costará horrores recuperar la tranquilidad.

Tú no quieres ayudarlo. Quieres que te de lo que te hizo vivir en esos míseros días.

Y no volverá a pasar.

miércoles, 15 de junio de 2016

Y es tan divertido

Qué fácil es provocar a un tío. Luego te puede decir que eres una zorra por buscarle. Pero si lo busco es porque sé, precisamente, que me va a responder.

Y es tan divertido.
Él me buscaba y provocaba cuando quería satisfacerse, ¿no? Pues ahora yo hago lo mismo. ¡Y qué a gusto me he quedado esta mañana!

Necesitaba un poco de guarreo. De que me dijeran que estaba deseando que fuera su zorrita para darme fuerte. 

Y la prueba: una foto de su polla dura y bien depiladito. Para tentarme.

Jajajaja. Me puso to cachonda. El tío sabe qué tiene que decir. ¡Una foto me pedía! "Si es vídeo mejor". Sí, claro. 

No le di ni lo uno, ni mucho menos lo otro. Pero gracias a él mi imaginación voló de lo lindo. Hasta que me quedé dormida.

Y esta mañana....bufff...Me he despertado pensando en lo mismo. Y como me desperté temprano, con tiempo, dediqué esa horita de tranquilidad a masturbarme tranquila e intensamente:

-Comiéndole la polla.
-Mientras, él mira con chulería y me dice de todo.
-Eso me pone más aún.
-Luego me coge de los pelos haciéndome levantar.
-Me folla en el sofá de mi casa.
-Folla de lujo y me dejo llevar.
-Gimo, le suplico y hadeo como una hembra en celo.
.....
-Su leche en mi carita va saliendo mientras le miro ávida de más. Lujuriosa y caliente.
-Y él me dice si no me gusta así con mi novio, que si la suya es mejor...
-Me vuelve a follar
-Entonces la saca y me abre el culo con sus manos
"Yo esto lo tengo que rellenar de leche"
-Me pongo rígida. ¡duele mucho al principio!
-"No, pue...no!"
-"Vamos, si luego disfrutas como una zorra"
-Moja su polla en mi coño chorreante y humedece el ano.
-DUele como su puta madre pero hago por no chillar.
-Al momento me encanta
-Más guarradas me dice.
.......

Acabo teniendo un orgasmo exquisito y en silencio. De esos que hacen que tu lengua saboree dulce mientras vuelve a coger aliento. 

Gracias chico. Tú no has mojado, pero yo sí.

sábado, 28 de mayo de 2016

Es una pena

Antes de conocer hombre, inocente de mí, pensaba que al follar conseguiría el mismo placer que consigo de mí misma, pero sin hacer nada. Sólo permitiéndome sentir.

Ahora, habiendo follado bastante, no he encontrado aún a un tio que me haya hecho sentir la mitad del placer que me doy yo, sin sentir ningún tipo de pudor o inquietud por alguna variante.

Sí, me han hecho sentir otras sensaciones, me gusta la polla dentro y el bombeo que yo no consigo sola, pero hay otras reacciones que quiero sentir.

He hablado con una amiga y a ella le pasa igual. Ni tocándose ella con la polla del novio o con su mano y éste dejándose guiar, consigue lo mismo.

Además yo creo que en esa situación, ella está bajo la presión de excitarse con él y no es lo mismo que cuando una se toca sola a su aire con sus pensamientos.

También creo que es influyente el hecho de que tanto ella como yo cuando nos masturbamos, pensamos en situaciones de sexo o duro, o vemos porno de ese estilo. Y no es el tipo de sexo que, normalmente, tenemos con nuestras correspondientes parejas.

No digo que una lengua en el sexo no sea lo más delicioso del mundo. Es exquisito.

Claro que nos gustan, nos excitan, nos saben mojar (más o menos bien), follamos con ellos, nos gusta y a veces, nos hacen llegar al orgasmo. Pero… claro, no es lo mismo que estar a solas con nuestros deseos más ardientes y las fantasías más oscuras que nos ponen burras en dos minutos.

A mí también me pasa que me pongo nerviosa, en el sentido de que.. es como..Ahora tenemos un momento a solas, lo tenemos que hacer. Y eso a veces no ayuda a que fluya el deseo por sí solo. En ese momento puede que no esté muy receptiva sexualmente aunque no me dé cuenta del todo. Porque desearle, le deseo.

Y además, que me gustarían más cosas de él. Más tranquilidad, más sensualidad. A veces baja para comérmelo porque quiere hacerme sentir bien, sabe que con eso lo consigue y sabe que, hasta ahora, es la única forma en la que ha encontrado la clave para que me corra. Y no puedo quejarme, porque es un tio al que le preocupa que yo lo haga y que disfrute. Por encima de sus deseos. Quiere hacérmelo pasar bien. Pero que tenga la obsesión de conseguir mi orgasmo, también frena que se disfrute de la misma manera. ¡¡UFF!! ¿quién dijo que el sexo fuese sencillo?

También me ha pasado las últimas veces que no me terminaba de relajar, pensando que si estaba mucho tiempo entre mis piernas pasa muchísima calor y que se cansa. Sé que se cansa y yo necesito paciencia para que me estimulen.

Vamos, que no conseguía relajarme del todo. ¡Un estrés! Oye, que al final conseguía su objetivo y lo disfrutaba a lo máximo, que conste.

Pero, ¿en el sexo una tiene que tener tanto tiempo para pensar en ralladas? ¿No debería de abandonarse y moverse como una perra buscando más y más?
En fin, que este texto empezó por la idea de que lo que yo consigo tocándome, no es lo que siento ni de lejos con ningún hombre. Algunas cosas son, evidentemente mejores, pero mi queja viene de lo que no lo es.

A veces, cuando no consigue un hombre tocarme de la manera que lo tiene que hacer, estoy deseando de que acabe, llegar a mi casa y correrme yo solita, más fácil, rápido o no eso da igual porque yo sé dónde y cómo tocarme, qué pensar para ponerme a 100 en unos minutos, correrme, sentir el máximo placer y luego tranquilizarme y dormir. O limpiarme y seguir con otra cosa.

Es una pena tremenda que haya veces en las que la otra persona no consigue sacarme un orgasmo y luego yo, en 20 minutos un día (como por ejemplo hace un rato) consiga llegar a dos orgasmos increíbles (que hacía tiempo que no sentía) y empapadísima hasta la delicia.
Habrá que seguir experimentando y aprendiendo, pero… Me da a mí que como lo que yo siento conmigo… No lo sentiré con otro.


Mi gozo en un pozo.

domingo, 8 de mayo de 2016

2ª mañana

Follamos solo una vez. Y me dolió un poco.

Creo que la cuestión está en que no me lo tiene que comer hasta correrme antes de follar propiamente dicho. Porque si me come el coño hasta que me corro, ya estoy saciada. Y se me aflojan las piernas y el deseo. Lo mejor será que primero me de caña con su polla y luego, cuando él termine, si es que tengo ganas y no estoy suficiente satisfecha. O incluso si él quiere.. Pues ya que me lo coma entero. 

Y en segundo lugar, cuando me corro, yo creo que eso ya no está lo fervientemente húmedo. Que ya está muy toqueteado y se me va secando por dentro. Mejor que me caliente y me la meta. 

¿Qué pensáis?



Cosas vergonzosas en una pareja

Yo lo más vergonzoso que veo es el tema de los gases. Hasta ahora. Y fue de las primeras cosas que se resolvieron. Pero me hizo llorar. ¿Y qué si fue así? Me puse nerviosa, porque además fue cuando íbamos a tener sexo. Fue horrible, me morí de vergüenza. ¿Y qué hizo él? Decirme que no pasaba nada. Que mejor fuera, que luego duelen. Que por qué me tapaba la cara. Si era lo más natural. 

Que si se me ocurría aguantarme, sí se enfadaría de verdad. 

¿Es una mujer alguna vez demasiado mayor para avergonzarse de estas cosas con alguien especial o alguien nuevo? 

POR SUPUESTO QUE NO. 

Pensar lo contrario es una absurdez. Estúpido elevado a la máxima potencia. Me impresiona tener el conocimiento de que gente piense cosas tan absurdas como que alguien así le parece patético... Tanto que me dan asco. Patética tú, que crees que estás por encima de todas las mujeres o que te crees que tienes la verdad absoluta. Ser tan crítica con cosas tan naturales y tan hermosas como los sentimientos de una mujer... Es sí que es patético. Significa que no te dejas llevar, que no te permites ningún error. Que todo lo tienes premeditado... Buff,,,,qué vida más aburrida la tuya. 

Qué más da si te avergüenzas, si lloras, si tienes dudas, si te comportas como una niña aunque tengas 50 años. Estás en tu derecho. Que nadie te haga pensar lo contrario. Y si alguien te condena con sus palabras venenosas, obvialo de tu vida. Porque esa persona no te merece a su lado. Déjala envenenarse ella sola. 


domingo, 10 de abril de 2016

Daños Colaterales II

Enseguida me llamó el jefe al despacho. Entré y lo vi mirándome fijamente.

-Ven aquí.

Me coloqué delante de su escritorio.

-No, no. Aquí.

Me señaló a su lado. Qué extraño. Fui, dubitando unos segundos primero.

-Vamos a analizar estos papeles. Te serán de utilidad.
-Vale.

Él me indicaba datos de interés, explicándome el documento cuya forma no me había encontrado nunca. Su tono de voz era serio, directo, penetrante con un tono seductor en la voz que no le había escuchado antes.

Quizás eran imaginaciones mías ya que me chorreaba el asunto.

-¿lo has entendido? -Sí.

Mi cerebro estaba reteniendo la información para volcarla en anotaciones en cuanto llegase a mi escritorio.

-Toma notas ahora-dijo haciendo un gesto con la cabeza y la expresión de su cata, haciendo entender que me apoyase en la mesa.

Sin más coloqué mi carpeta con folios en la mesa y me recosté en ella para apuntar lo más importante.

Escribir así es más que incómodo.

Entonces noté que se desplazaba con su silla. Yo pensé que hacia atrás. ¿Me estará mirando el culo? ¿Tan descaradamente?

Me concentré en terminar de escribir algunas cosas, mirando el documento y transcribiendo literalmente terminología para aprenderme e irme deprisa de allí.

Entonces noté sus manos en mis muslos.

Pequé un bote y me erguí.

-¿QUÉ HACE?
-sssh… -se levantó y me puso la mando en la espalda para que volviera a mi posición anterior. Apoyé mis brazos en la mesa para más comodidad y miré su cara lasciva.

Su mirada era puro morbo y noté la reacción de mi cuerpo en el fondo de mis entrañas.
¡Lo que me faltaba! Con lo bueno que estaba mi jefe… Que me excitasen más.

-Tranquila. Voy a comprobar una cosa… Si es mentira, te dejo ir.
-¿Comprobar?
-Sí… El de Marketing me ha dicho que has presenciado una escena de sexo efusivo en los baños… El muy cerdo se ha beneficiado a la rubita..jajaja.

Miré para adelante con rabia. Hijo de puta… Me vería salir del baño.

-Yo no he visto nada.
-El que voy a ver, soy yo. Veamos… Voy a ir subiendo mis manos por tus muslos hasta las ingles. Si no me encuentro nada fuera de lo común en una mujer que está frente a un ordenador trabajando… Te dejo seguir con lo que estabas haciendo.

Si encuentro algo suculento… Te quedas en mi despacho un poquito más.

Empecé a ponerme más nerviosa y las piernas me temblaban sutilmente. Joder… ¡estaba chorreando! ¿A qué venía esto? Ay, madre… Madre…Madre… Yo no sé, en mi interior había una cierta esperanza a que me dejase ir. ¿De dónde venía esa esperanza? La humedad de mi sexo no iba a ser reabsorbida por mis piernas de repente.

Sus manos subieron lentamente y yo notaba su mirada puesta en mí. Atravesándome su intensidad. Hasta que… El dedo gordo de su mano izquierda se topo con flujo que resbalaba de mi coño por la pierna.

-Cerda.

Me removí intentando zafarme. Hasta aquí podíamos llegar.

-Tu madre

Se levantó de repente y me dio un azote con todas sus ganas el cabrón.

-Te lo voy a pasar por alto esta vez, zorrita. Pero a la próxima te juro que lo lamentarás.

Me lo dijo susurrando, muy cerquita de mi oído. Mis impulsos me decían que abrieran más las piernas, que subiera mi culo y suplicase por su polla.

-Eres una cerda. Te has puesto cachonda con solo oir que follaban. ¿Tan necesitada estás?
Dijo una vez sentado de nuevo en su sillaca de jefazo forrado. Poniéndome de nuevo las manos encima. Me agarraba los muslos con fuerza… bufff, cómo me gusta sentir así a un hombre. Me levantó la falda, para tener mejores vistas de aquello. Inspiró profundamente y soltó un sonido de aprobación olfativa.

Para qué seguir negando la evidencia.

-¿Acaso usted no se excitaría al oír que se follan a una guarra con tanta presteza?
-Jajajajaja. Desde luego que sí… Pero te estoy provocando. No me pidas que sea un santo. Que eso no sirve con las mujeres morbosas.

Qué mamón. Pero me pareció graciosa su respuesta.

-Veamos… lo siento, pero una trabajadora con el coño así de empapado, no puede trabajar con tranquilidad. Tengo que solucionar este altercado… Señorita.


Me empezó a bajar las bragas lentamente y mis gemidos de anticipación y vergüenza se empezaron a escuchar por su despacho.