miércoles, 15 de noviembre de 2017

Fantasía y masturbación 1.1

Llamada de Alberto.

-Yo: ¡dime!
-Él: ¡Ey! ¿Esta tarde te vendrás finalmente, no? Que tenemos un poker que jugar…
-Yo: sí, poker… ¿Al final quienes vamos?
-Alberto: Somos 6 para el poker y Marta dice que vendrá para ayudarte.
-Yo:  Bien. ¿A las 6:25 en tu casa?
-Alberto: ¿Quieres que te haga rima?
- Yo: Mejor dámela.
-Alberto: Como eres… Sí, a y media aquí. ¡Hasta luego, niña!
- Yo: Jeje, ¡adiu!

A esa hora estuve allí. Me abrió Nacho.

-¡¡¡Dichosos los ojooos!!!  
 - Yo: Lo sé…estos fines de semana estuve poniéndoos los cuernos con otra gente!! Pero me perdonais, yo lo sé.
 Él: mm..no sé, no sé..

Entré y estábamos casi todos. Faltaban Marta y Alex. Nos saludamos.  Ya estaba todo preparado: la mesa con el mantel largo, las cartas, pañuelos… Todo.  Hablamos un rato y llegaron.

-Yo:  ¡¡Martaaaaa!! Ya creía que los tendría para mí.
-Marta: ¡Eso es lo que estabas esperando, picarona! =P

-Manu: Bueno, vamos al lio, ¿no?
-Marta: Id sentándoos… que en seguida venimos nosotras dos.
-Ángel: Ojú… ¡Temblad! ¡No más de 2 segundos!

Nos fuimos a la habitación más lejana mientras ellos se sentaban y se “ponían cómodos”.

-Yo: ¿Qué? ¿Pensaste lo que te dije?
-Marta: Sí, me gusta la idea. Mejor empezar tranquilitas y luego ir subiendo la intensidad. Como el mismo juego de mesa.
- Yo: Además que no es tan divertido si empezamos fuerte. Bueno, ¿tú la mitad derecha y yo la izquierda?
-Marta: ¡Vamos!

Cuando salimos ya habían empezado la partida.

 Jorge: ¿Ya, niñas? ¡¡Que vamos a coger frío!!
Marta: Bueno chicos, ya sabéis cómo va esto. Al que se le note…no sigue jugando.

Marta y yo nos metimos bajo la mesa. Nos miramos perversamente y señalamos por quién íbamos a empezar.  Ellos jugaban al póker y yo… me puse entre las piernas abiertas de Alex. Le rocé levemente cerca de la rodilla avisándole indirectamente de que él iba a ser mi primera víctima.  

Le acaricié los muslos lentamente hasta que mis manos llegaron a su cadera. Ahí acaricié un poco más por su bajo abdomen  y rodeé su pene con mis manos por la base. Ya estaba excitado. Todos lo estaban.  Eché un vistazo a los lados para ver las de los demás…Uff…¡¡Qué buenos amigos tenemos!! Tienen unas cacho… ejem.

Marta ya estaba cogiéndosela a Beto con una mano y empezando a lamer, cuando con la otra mano echó fuera de la mesa su camiseta.

Manu: ¡Qué juguetona!-Todos echaron una risita pícara.

¡Qué zorra! Pensé yo. Menos mal que empezábamos tranquilitas.  Miré para adelante y la vi aún más tiesa que antes. Te vas a enterar. Acerqué mi boca a su miembro y respiré suavemente para que notara mi respiración. Acto seguido, puse mis labios en su punta y los abrí despacio. Dibujé círculos con mi lengua, primero pequeños, luego iba haciendo una espiral cada vez más grande y se iba mojando… lamí en condiciones saboreándola antes de pasar al siguiente. Quería seguir. Pero también quería probar a los otros antes de que nos pusiéramos más zorritas Marta y yo…


sábado, 11 de noviembre de 2017

Conexión o no

Las situaciones románticas en la cama son completamente distintas unas de otras dependiendo de si los sentimientos acompañan a la conexión emocional con la otra persona. El disfrute del sexo y el sentir del cuerpo se sienten genial y se disfruta.

Lo desearé de verdad, sintiéndolo entero, llegándome al alma cada movimiento, respiración, palabras, roce… Estaré tímida, avergonzada, con todo a flor de piel.

En la misma situación, cuando los sentimientos no acompañan para nada ni propician el disfrute, la percepción cambia por completo: la postura hace no sentir nada por dentro, él está mimoso y quiere de esa manera en la que él está sintiendo la fricción divinamente pero yo no estoy sintiendo una mierda. Quiero a cuatro, pero la situación no es favorable. Estoy deseando que termine para poder limpiarme y que veamos una película divertida. Porque ese tiempo me resulta una pérdida del mismo si no estoy disfrutando. Y el mal humor crece por dentro, pero por fuera hay que no demostrarlo ya que es absurdo discutir porque yo no estoy en la misma onda.

En esos casos está la estrategia de hacerme la tímida y taparme la cara o decirle que me abrace fuerte. Será la manera de que no vea mi cara de ‘todo-mi-esfuerzo-en-tener-sexo-para-nada-porque-no-estoy-notando-ni-que-la-tienes-dentro-y-quiero-que-acabes-ya”.


Lo mejor de todo es que nunca se sabe cuándo va a salir bien, cuándo seguirá siendo bonito y sensitivo aunque no acabe corriéndome y cuándo será un fracaso total. 

viernes, 10 de noviembre de 2017

Clara y consecuente

Estaba pensando en esos momentos en los que una amiga tiene una disyuntiva real. En numerosas ocasiones cuando pego la oreja a conversaciones ajenas a mí, se escuchan a las personas diciendo las típicas cosas que hay que decir. Como un manual, como una respuesta predefinida. Pero vamos a ver, ¿realmente os estáis poniendo en el lugar de esa persona? ¿Acaso vosotros no os habéis sentido así? Y al final acabáis cayendo en “el error” de nuevo sin echarle cuenta a lo que os dicen. Entonces, ¿cuál es la verdad de vuestros corazones? Dejad de decir tonterías que no haríais y apoyar conforme a la realidad de la vida y no mierdas absurdas que nadie quiere oír.

¿Qué quieres que te diga… “tia, no te merece, que le den por culo, ya habrá otro mejor”? Pues no: fóllatelo y disfruta mientras puedas, que llegará un día que se acabe. Aprovecha ahora porque luego te vas a arrepentir.  Teniendo claro que es solo sexo, aprovecha eso que te da.

Y eh aquí la realidad. La verdad de lo que pasa normalmente. Caemos en lo que nos vuelve locos hasta la saciedad. Hasta que por razones ajenas a ti, eso deje de pasar.

Punto.

Pocas son las personas que tienen las narices de alejarse de lo dañino por muy bien follado que les deje su cuerpo.

Evidentemente no hay que perder la razón totalmente. Yo siempre digo: lo bueno sería que te alejaras porque es un capullo y te mereces algo mejor. Pero yo seguiría acostándome con él hasta que pudiera exprimir todo lo que pueda darme.

Hay que decir la verdad. Tanto de un lado, el ideal; como el realista. 

Y que esa persona decida con todas las consecuencias.

Primera premisa: No va a cambiar. Ni va a llegar a tener las cualidades que tú quieres.

Bien, teniendo eso en cuenta, ya decides: Seguir viéndole sintiendo algo por él porque te da sexo increíble. O hacer de tripas corazón y apartarlo de tu vida para siempre. O la situación correspondiente, es que tengo en mente un caso concreto. Evidentemente es aplicable a cualquier escena.

Pero no mierdas del estilo, “que le den, no te merece, ya habrá hombres mejores”. No. Porque en muchas ocasiones das con una persona que es de una manera y esa no la encontrarás jamás, si quieres seguir teniendo eso que hace que te vibre todo y disfrutando de ello, estupendo. Pero ten claro lo que es y a dónde va a llegar o no.

Hay que ser claros y consecuentes. No vivir en una realidad paralela inexistente.

MI OBSESIÓN VII


Él sabe de sobra que no le desobedeceré, aunque tenga ganas 1.000 y 1 vez de mandarlo al carajo. Si no está presente, ¿Para qué cumplir aquello que restringe mis ganas? Pero…

… No quiero decepcionarlo como mujer, como su putita rebeldemente obediente, cuando me lo cruce y venga a darme cuentas de lo que he hecho y lo que no.

Y me mire con su cara burlona mientras que piensa que para ser tan ‘libre’ no tengo coño de llevarle la contraria.


Con suerte recibiré de él un halago o, tal vez, palabras sucias que me vuelvan loca una vez más.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Día bien productivo

Del brazo de él, dándome un montón de caprichos. Yendo de un sitio a otro. Para un día que pasamos juntos, ambos queremos aprovecharlo al máximo.

Yo me quiero aprovechar todo lo que pueda y él quiere sentirse como un hombre poderoso que puede gastar lo que sea para tener contenta a su zorra. Así que yo le dejo encantada.

Luego se dice que toda esa ropa nueva ha sido de un plus por productividad y listo.

Desde luego que fui productiva con su polla cuando, al llegar a su casa y después de cocinarme platos de rechupete, me lo comí de postre.

Él se merecía que yo le devolviese todas las atenciones que había puesto en mí por la mañana.

Así que me esmeré toda la tarde, haciéndole realizar el menor esfuerzo posible. Se sentó en su sillón bien ancho y cómodo, mirándome como se mira a alguien que conoces sexualmente bien.

Parecía estar viéndome desnuda aun cuando no me había quitado la ropa. Así que decidí desnudarle yo a él.

Cuándo se separó del sillón para quitarle la ropa íntegramente, me pasaba su brazo por detrás de mi espalda, agarrándome el culo y comiéndome la boca por unos buenos minutos hasta que le separaba de mí, empujándolo de nuevo al sillón para terminar de quitarle la ropa.

Él se reía gustoso.

Desnudo por completo, fui directa, cogiéndosela con ganas, a comerle la polla.

-Chs… desnúdate.

Pero no me paró. Y le mamé unos segundos. Retiré mi boca lo justo para decirle:

-Déjame comerte primero un poco.
-¿Tantas ganas me tienes?

Le miré a los ojos mientras mamaba, para que viera la contestación en mi cara lujuriosa.

Sonrió con superioridad.

-Por ti, te hubieras saltado las compras de esta mañana, lo sé.

Parece mentira, pero todo ese numerito de ataviarme de arriba a abajo era un fetiche suyo. 

Se movió un poco y sentí como me quitaba los botones de la blusa y bajaba sacándome las tetas fuera.

Se me hincó más dentro en la garganta a lo que respondí quejándome, sin sacarla de la boca. Reculando y notando mi baba caer por la barbilla.

-Ya, ya.-Dijo poniéndose otra vez bien.

Suspiró.

Como si le leyera el pensamiento: “Mucho mejor así”.

Le miré, me la saqué de la boca y, con el hilo de saliva que quedaba de su punta hasta mis labios sonreí lasciva. Metí su falo entre mis tetas.

La cara de vicio que se le puso fue mortal.

Ya no me miraba a los ojos. La polla se le empinó un poco más y vi cómo su bestia interior iba a salir en unos segundos, subiéndome encima de él e instándome a follarle.

martes, 7 de noviembre de 2017

Juegos interesantes I

¿Conocéis un juego que se llama Máscara de Hielo?

Consiste en que un grupo de chicos se ponen alrededor de una mesa jugando a algún juego de cartas y una o dos chicas, se ponen debajo de la mesa para comerles sus correspondientes y sublimes falos.

El juego consiste en que los chicos no deben mostrar en ningún momento si se la están trabajando o no.

La/s chicas va comiéndoselas de una en una con menor o mayor intensidad, según quiera jugar. Y a quien se lo esté haciendo, debe tener una expresión normal en su cara.

En el momento en que alguien se dé cuenta de quién está recibiendo la mamada, queda eliminado. Tanto de la mesa como del juego de cartas. Y se sigue con el resto de jugadores. Así hasta que solo queda uno.

Evidentemente se puede tratar de chicas y chicos, según los gustos de cada uno, los que estén alrededor de la mesa o debajo. Y estará abierto a tantas modificaciones como imaginación tengan los jugadores.

¿Alguien lo conocía? ¿Ha jugado alguna vez?


Es de lo más interesante.

lunes, 6 de noviembre de 2017

MI OBSESIÓN VI

Me saciaba con sus palabras a mi alma sumisa, pero mi rebeldía no consiguió cuajar para que él me diera más. Yo lo hice todo por él, todo lo que me pidió. Pienso que me arrancó mis límites y aun así no fue suficiente. No valoró mi entrega como yo sí lo valoré de mí misma. O quizás sí.

Por eso que me conocía, me obligó a separarme de él.
Porque me quería a su manera, decidió que lo mejor era no retenerme más.
Por su forma de ser tan retorcida y yo abriéndome entera para él, supo que lo mejor para no destrozarme, era dejarme ir.

No sin dejarme claro sus motivos.
No sin darme unas órdenes que quería que cumpliese siempre.
No sin dejarme claro que siempre sería su putita.



Imposible no dejar huella en mí. Me liberó en el día a día, dejándome encadenada eternamente al licor de su interior. Haciendo que tenga en cuenta sus órdenes ausentes cuando tengo que tomar ciertas decisiones. Prevalecen sus palabras y reculo al lugar que me corresponde.