jueves, 28 de marzo de 2019

Nacho, Álex y yo-7

-Mi turno para follarte el ano, zorrona.

Me fue a poner en pompa.

-Esperaaaa...joer os vais a quedar con todas mis energías…
-Jajaja luego no me dirás lo mismo. Vamos..
-Mis rodillaaas
-Qué quejica es.

Me di un pequeño masaje en las rodillas, echada de lado en
la cama mientras recobraba el aliento.

-Qué se le va a hacer…

Álex se acercó a Nacho y lo tiró a la cama con su cuerpo.
Se enrollaron con unas ganas… Me giré para verlos mejor.
Uff madre mía.  

Álex le acarició el cuerpo con una mano hasta llegar a su
polla. La agarró fuerte y Nacho gimió.

Me mordí el labio, no quise cortar su conexión.

-Ufff…

Álex se la empezó a menear suavemente.

-Esto está bien duro… ¿Eh?
-aag...aaah..
-¿tú también te quedas muda, zorrita?
-Cabrón… mmm.. ahh..
-¿Tantas ganas tienes de follarte su culo?
-Muchíisimas.

Álex y yo nos reímos entre dientes. Entonces él le abrió las
piernas colocándose entre ellas, para dejarle más expuesto.
Nacho se revolvió y fue a quejarse, pero Álex le calló la boca
con besos.

Le suelta la polla y se tumba casi encima de él. Le habla
bajito y cerca de la boca. Diciéndole cosas para calentarlo
más y besándole. Yo los miro embobada, en silencio, sin
perderme detalle y sin molestarlos.

Álex se separa de su boca y le acerca sus dedos índice y
anular a la boca.

-Chupa

Los saca de su boca y le vuelve a besar.  Baja la mano
hasta su ano y le frota con esos dedos humedecidos.
Nacho se retuerce y se queja.

-¿Quieres que te la meta yo a ti mientras ella se recupera?
-Ah..no..espera Álex.. Quiero follármela primero.
-mmmm… este agujero… Quién te folló el último, dime…
-Basta...va..déjame..
-jajaja…

Se lame él los dedos, vuelve a restregárselos otra vez.
Suave, sin apretar. Sólo quiere ponerle nervioso… Conmigo
ni dudaron.

Y le coge la polla.  Me mira, yo embobada mirándolos.

-Creo que ya está lista para recibirte

Baja y le mama la polla. Con delicadeza pero mucho
entusiasmo. Joder… Jadeo de deseo. No lo puedo evitar.

Entonces Nacho me mira y sonríe. Y enseguida Álex aprieta
el ritmo y él gime.

Es hora de salvarlo… Así que me acerqué un poco más a
ellos y me puse a cuatro patas.

-Por favor, Álex…

Me sorprendió su súplica. No era un “quítate ya”, no.
Se lo pidió con tacto.

-mmm vaale.

Se vino a mi culo y me lo lamió un poco.

-Ahhhmmmm
-Te vas a enterar… Por fin tu culito para mí.

Alex se quitó y entonces… A penas me dio tiempo de sentir
que Nacho se colocaba detrás cuando ya estaba empujando
sin parar dentro de mi culo.

Ufff estaba apretado, pero ahora entraba de lujo.
No dolía nada.

-Ahh….joderr… No aprietes tanto…

bum bum bum bum bum bum bum bum bum bum bum

Disfruté de cada embestida. Lenta, a buen ritmo, haciéndome
gemir.

-Te has relajado con mi mamada ¿eh?
-Cállate
-Pensé que le ibas a destrozar el culo…

Me siguió enculando despacio hasta que le llegó el orgasmo
y aumentó el ritmo. Me llenó de toda su leche calentita. Le
sentí palpitar. Aunque esta vez no llegué al orgasmo.
Creo que estaba tan excitado que no aguantó mucho más.

Se salió de mí despacio pero sin dejarme gozar como me
gusta. Y entonces Álex se bajó a limpiarle bien. Con gusto,
lamiendo y gozándolo.

Me quedé embobada…

-Joder…  

Nacho sonrió y a la vez le acariciaba la cabeza a Álex para
que no parase.

-La próxima leche para ti.

Cuando se separó de su polla, se levantó y agarrándole del
pelo le hizo mirarle a los ojos:

-Aquí el que se traga semen eres tú.

Uffffffff qué momento TAN tenso. Tenía que cortarlo.

-¡¡¡y yooo, y yoooo!!!

Los dos me miraron y empezaron a reírse mucho.

-Eres idiota, zorrita.

Me di cuenta que Álex la tenía medio morcillona, pero que
ya habíamos tenido suficiente los tres. Propuse una ducha y
accedieron.

-Una ducha y a dormir.
-Síii papaaaaá -dijimos Nacho y yo.
-Os voy a dar pal pelo con lo de papá…
-Vaa… si nos gusta…

Me acerqué y nos besamos. Sabía a Nacho. Y se lo dije.
Simplemente se rió.

Nos dimos una ducha rapidita… Dentro de lo que cabe.
Me encantan que las duchas de los hoteles sean tan
espaciosas.

Fue genial que dos chicos guapos se preocuparan de
lavarme y dejarme bien limpita y seca.

Nos metimos en la cama los tres. Me dormí casi al rozar
las sábanas.

miércoles, 27 de marzo de 2019

Primavera

Ya es primavera. La etapa de retrospección para estar pendientes con más profundidad de lo que hay dentro de nosotros ha pasado. Ya estamos en Aries, ha comenzado otro año en la naturaleza. Ya es el momento de poner energía a los proyectos y llevarlos a cabo. ¡¡¡De sacar toda nuestra energía hacia fuera!!!

He estado mirando todas las entradas de mi blog. Sí, por ver los títulos, que no quiero repetirme. Y así ya echaba un ojo a todo.

Y me he dado cuenta de que no terminé de contar el fin de semana con Nacho y Álex. ¿Pero cómo es posible? ¡¡¡Si yo lo escribí todo!!! Justo hace un año de eso. Me asombro a mí misma de cómo ha pasado el tiempo. Es verdad que el 2018 fue un año un poco complicado y a penas subí entradas. Estoy a tiempo de enmendarme.

Le hablé a Nacho para recordarle que hacía ya un año. Nos hemos visto más veces a parte de ese fin de semana, con Álex menos. Es más difícil viviendo su vida y además en otra ciudad. Pero también lo volví a ver. Pero claro, al leerlo en el blog, de verdad que me sorprendí. Así que…

Holaaa ¿hoy también tuviste reunión?
No, este martes me he librado.
¿Has visto la fecha en la que estamos?
A marzo
Y?
¿Qué pasa, es nuestro aniversario de algo? jajajaja..
No, capullo, hace un año del finde con Álex… ¡Y me acabo de dar cuenta!
mmmmmmmm qué guarrona… ¿Y cómo que ha venido a tu mente?
Bueno, haciendo repaso en mi diario
jajaja en serio tienes de eso?
De un fin de semana como el que pasamos, sí.
jajajajaj desde luego eres un cajón de sorpresas
uff
Y cuánto tienes escrito?
Mucho
Todo?
Todo no, pero algunas cosas sí.
jajajaj quiero leerlo
Si hombree
A ver para qué me lo has dicho

Vaya, podría haberme inventado otra cosa

Mejor follamos y te lo recuerdo así
jajajaja tentadorrr….mmmmm…
Yo lo veo
Esto era lo que querías en verdad?
mmm a ver.. te hablé por lo otro peroo en realidad hace mucho que no nos vemos
jajaja qué guarrilla. Hará como mes y pico. Tampoco tanto.


Y ahora tengo ganas de hablarle a Álex, me esperaré a mañana. Siempre intento no meterlo en ningún compromiso.

Y por cierto, el hombre a quien puse malísimo en el aparcamiento dice que este fin de semana por fin vendrá a darme caña. A ver si es verdad.


¡Un beso para todos!

domingo, 3 de marzo de 2019

Hoy domingo

Me despierto en la cama. Respiro hondo. Y me estiro. Necesito sentir el frescor de las sábanas así que me quito los calcetines con los pies y disfruto del tacto. Remoloneo. Me encanta quedarme en la cama en silencio. Y si estoy desnuda, más.

Así que fui al baño y al volver, me quité el pijama y volví a meterme en la cama, con tres juguetitos: Bala vibradora, Vibrador 15 cm y consolador de tacto perfecto.

Me he quedado en la cama 2 horas más.

Suavemente

Él sentado y yo bailando las canciones de la radio. Le miraba, sonreía, seguía bailando alocada, despeinándome, sintiendo mi cuerpo y dejándome llevar.

Él se tomaba un zumo de naranja.

Entonces cambio la cadena y suena una canción lenta y yo me muevo con más suavidad. Levantando mi camiseta y bajándola. Luego enseñando los hombros… Él me miraba y sonreía.

Yo me fui excitando por muchas situaciones que habían ido pasando en el día.

Me fui acercando a él, subiéndome la falda. Él se apoyó en el sofá y se rió cálidamente.

Me senté a horcajadas sobre él, llevando mis manos a su paquete. Comprobando. Su mirada se volvió sucia y yo me acerqué a besarle. Él me contestó agarrándome la cara para acercarme más a él y que los besos no cesasen.

-Ufff….

Sus manos bajaron por mi cuerpo acariciándome con ganas. Agarrándome el culo con fuerza.

Gimo.

Le enseño mi cuello, mira travieso. Es que me pone a mil que lo muerda y él lo sabe.

Muevo mis caderas, él muerde mi cuello. Gimo de nuevo y él se ríe. Subo mis manos por su torso, su pecho hasta llegar a su cuello.

-Te deseo.

Sus manos subiendo por mis muslos, dispuesto a bajarme las bragas. Después le quité yo los pantalones y ropa interior.

Bien dura la tenía ya.

Me relamí, se la cogí con la mano y pasé mi lengua por su frenillo, rodeando el capullo con mi lengua para luego mamársela disfrutándolo.  

Ahí sí que gimió él. Le miré a los ojos y su cara de vicio me empapó más.

Me levanté, cogí los condones del mueble del teléfono y se lo pasé.  Tan pronto como se lo puso, yo me quité la camiseta y el sujetador.

-Mmmm eres preciosa.

Se mordió el labio inferior.

Me puse encima. Intentando metérmela directamente. Él se quitaba la camisa y al retirarse del sofá, su polla frotó mi coño y gemí. Él se rió y yo me puse a gemir como una gatita sedienta.

Me agarró el culo ayudándome a acoplarnos. Y yo guié su polla hasta la entrada de mi coño. Yo bajé las caderas y él las subió, enseguida se escurrió dentro de mí.

Ambos gemimos, él cerró sus ojos. Sus manos en mis caderas, calor en mi piel. todo ardiendo.

Me movía a un ritmo moderado, según lo que me iba pidiendo mi cuerpo.

Él también me guiaba.

Me acerqué a su boca y la lamí. Luego un beso y entonces abrió sus ojos.

-Vas a volverme loco.

Paseé mi mirada por todo su cuerpo y suspiré.

Empecé a notar cómo me subía el orgasmo y nuestra intensidad subió. Apretándome contra él, él haciendo igual y aumentando un poco el ritmo.

Jadeos, gemidos, sudor, súplica.

Me corrí y él seguía duro. Su corazón iba a mil. Le susurré que me diera unos segundos y él me dijo al oído:

-Tranquila, no soy tan mandón como tú, yo tengo control.

Mientras recuperaba el aliento, él movió sus caderas en círculos lentamente.

Volví a moverme y él suspiró.

-Eres suave, caliente, de terciopelo aquí dentro. Me aprietas…. Qué gozada.

Seguí hasta que noté su polla palpitando, gemí y él se ayudaba apretándome contra sí mismo.

-Tu polla soltando leche también es una gozada.

Sonrió abiertamente y nos quedamos un buen rato mirándonos a los ojos.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Contra la pared

Pegada contra la pared, sintiendo su polla dura contra mi vientre. Aprieta más contra mí y me hace jadear. Baja hasta mi boca y nos comemos apresuradamente. Luego sigue lamiendo mi cuello. Esa sensación de humedad caliente que sale de su boca me provoca escalofríos en mi coño y gimo. Abro mis piernas dejándole acceso para que su mano baje y descubra lo dispuesta que estoy ya.
Vuelvo a gemir y le busco con la mirada. Le digo sin palabras que quiero su polla. Él contesta con una sonrisa juguetón y vuelve a mi cuello para morderlo a la vez que me coge el culo y me aprieta contra él intermitentemente, embistiéndome y frotándose contra mí volviéndome más loca de deseo.  

Le empujé un poquito para buscar su boca y él se dejó. Mis manos buscaron apresuradamente su polla. La saqué, se la agarré y me la acerqué.

-jajaja espera.. espeeera, zorrita, tranquiila.

Su voz era juguetona y de terciopelo.

Se quitó los pantalones y a mí se me aflojaron las piernas cuando él se separó de mi cuerpo para hacerlo.

-eehh ¡cuidado!
- Mmmm…

Sus manos ya me agarraban los muslos abriéndome y cogiéndome en peso.  Zorreándome sin llegar a meterla.

-Por favooooor

Se rió entre dientes.

He de admitir que ese juego suyo me hizo disfrutar como una loca cuando por fin le note entrando en mí y abriéndome a buen ritmo.

Y luego cada vez más rápido. Se ve que él también iba perdiendo los papeles. Normal habiéndome puesto el coño tan calentito y deslizable, no se podía resistir a darme con todas sus ganas.

Se corrió mordiéndome el cuello para ahogar su gutural gemido mientras yo no me callaba el mío.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Traviesa en el aparcamiento

Me compré unas medias que suben hasta las ingles sin tapar del todo y las estrené un día, hace poco, en el que quedé con un chaval. No pensaba tener sexo con él, pero sí provocarnos mucho.


Así que aunque hacía bastante frío, tras preguntarle por los planes, decidí ponerme esas medias, bragas y una falda que me queda por encima de las rodillas.


Me llevó al cine (a ver Aquaman, que ya de por sí el actor es bien potente) y vimos bien la peli, pero no estuvo falta de toqueteos en la oscuridad. Luego a merendar. Hablamos, miradas picantes, palabras de deseos, risas,caricias, mordedura de labios.. Una tarde normal, pero divertida.


Estaba claro que nos volveríamos a ver. Ya lo llevo viendo varias veces.


Pedimos la cuenta para pagar y volver a casa. Al levantarnos me cogió de la cintura y me pegó a él para darme un beso en la mejilla y susurrarme al oído cómo me estaba desvistiendo en su mente y la manera de empezar a provocar mi cuerpo con sus dientes, lengua y labios…. Ufff me excitó.


A eso que nos dan la cuenta, pagamos y salimos del local. Le pedí un momento para ir al baño y allí lo que hice fue recrearme en sus palabras, bajarme las bragas y tocarme el coño para ponerlo más chorreandito. Es verdad que estaba un poco excitada por sus palabras, pero no tanto como me lo puse yo. Salí, me lavé las manos y volví con él.


Había dejado su coche en el aparcamiento y se ofreció a llevarme a casa (esperaba que lo hiciera). Iba guapísimo. Y verlo conducir es una delicia, concentrado en la carretera, perdido en sus pensamientos… Eso hoy iba a cambiar.


Sabía de sobra que no teníamos tiempo de más. Y aprovechando que la puerta del copiloto está un poco estropeada y tiene que abrirla de un modo en concreto porque si no, no abre…
Me abrió la puerta, le di las gracias y antes de que se fuera, le dije:


-No te vayas, espera.


Se para, me mira y me pregunta qué pasa.  Yo miro alrededor, no había nadie así que me di la vuelta, me levanté la falda poniéndome un poquito en pompa para que viera lo mojado que tenía el coño.


Vi su cara cambiar en medio segundo. Yo me bajé la falda sonriéndole. Me giré para meterme en el coche y le escuché resoplar a la vez que me cogió del brazo.  Luego pasó su brazo por mi cintura para girarme cara a él y besarme con tanta pasión que me hizo mojar más. Me agarró el culo fuerte apretándome contra él. La otra mano en mi nuca.


-Te vas a enterar.

Me hizo reír con ese tono entre enfadado y frustrado por no poder irnos a la cama.


Se fue a su asiento y yo también me metí en el coche.


-Ufff… Eres mala.


Pongo morritos.


-Sí tú… ¿Y tus bragas?
-En el bolso
-¿Pero cuándo te las has… ahh? Qué lista. Ya decía yo que tardaste poco.


Respiró hondo, arrancó y nos fuimos.


Su cara no era nada de concentración. Todo el tiempo se mordía los labios, resoplaba o parecía maquinar algo.


Le miré el paquete y se notaba que tenía el pantalón tirante… Madre mía, qué ganas de mamar me entraron.


-Sí, está así por tu culpa. Y yo controlándome…


Le miré y sonreí.


-Le tengo unas ganas…
-Uff tú empeóralo.


Intenté ser buena el resto del camino mirando al frente para no ponerlo más nervioso. Pero ahora fui yo quien me dejé llevar por la fantasía recordando las palabras que me dijo en la cafetería. Y luego el arrebato en el aparcamiento.


Deseaba sus manos abriéndome los muslos y poniéndome a cien.


-Deja de frotarte los muslos.
-jajajaj


Ya íbamos a llegar y no quería irme.


-En cuánto llegues a casa, lávate bien ese coño. Ya te volveré a poner así y entonces… Va a entrar hasta el fondo.


No me esperaba lo que me dijo. Ahí sí que jadeé. Y entonces él se rió.


Paró en un lado con las luces de emergencia.


-Gracias por traerme, avísame cuando estés en casa.

Me dio un beso en la cara. Le puse la boca pero negó.


-No que ya se me está bajando.
-jejeje aah bueno.
-Ven aquí…


Me acerqué y me susurró en la oreja:


-Cuando te folle voy a hundírtela sin parar. Empujando dentro de ese coño fuerte dándote pollazos. Voy a sacar de ti gritos de perra bien fuerte. Recuérdalo.


Me dejó K.O. Más cachonda me puso.


Me miró satisfecho. ¡Vaya venganza! Hizo un gesto con la cabeza, estaba interrumpiendo el tráfico así que bajé enseguida. Y antes de cerrar la puerta oí: Lávate ese coño ya.


Todavía no hemos podido vernos, pero espero que este fin de semana me empotre como me está prometiendo día a día.

miércoles, 30 de enero de 2019

¡Feliz año 2019 a todos!

Vuelvo bien fuerte. ¡Para que este año nos veamos muy a menudo por aquí!

En Navidad, depende de las familias y cómo se celebren, te das cuenta de lo que hay detrás de cada persona. Cuando era pequeña veía a la familia a gusto reunida, compartiendo un momento bonito. Luego vas creciendo y ves más allá. Hay familias que siguen teniendo esa conexión pura y amorosa; Pero otras  no. Y ves la cara hacia los demás y lo que tienen detrás. Que no digo para nada que sea malo, yo también lo hago. Es mera supervivencia. A nadie le interesa la vida de uno. Pero me resulta de lo más interesante ver desde fuera situaciones y pensar sobre ello.

Os pongo un ejemplo.

El día de Navidad fui a celebrar el día con la familia a un restaurante. Había otras familias también.

¿No es curioso cómo desde fuera te das cuenta de cosas que la propia familia no ve?

Había una gente en la mesa que estaba al lado de la nuestra. Yo estaba de cara a esa mesa. Total, me di cuenta como una chavala había llevado a su pareja, porque todos los familiares le preguntaban las típicas cosas y se presentaban a él. Congenió bien con unos primos chicos de la chavala, los entretenía. Y entonces vi miraditas con otro chaval. No sé el parentesco, ¿quizás primos? Quizás de hijo de esos titos que en realidad no tienen que ver con tu sangre. El típico primo de un primo en común pero que a ti no te toca nada. Ni idea. Pero miradas de ganas de sexo.

Él se levantó. Y al momento ella se fue al baño. O eso le dijo al novio. La seguí con la mirada y salió del restaurante.

El chaval se estaba fumando un cigarro. Pero vi cómo se escondían para darse unos morreos acalorados. Él la miró de arriba abajo y le dijo algo al oído. Ella puso cara de zorra y dijo: Hoy no, ya hablamos.

Ella se fue al baño, él siguió con otro cigarro.

Nadie de su familia sabrá el lío que tienen ellos. Y sin embargo yo lo he visto claro. Y las curiosidades no acababan ahí.


Me despisté de la historia porque me hablaron en mi familia. Entonces un tío mío saludó a un señor que estaba sentado en esta mesa de la que hablo. Por lo visto un vecino de la playa.

Cuando me di cuenta de quién era ese señor aluciné. Yo me había acostado con él hacía mes y medio. Nos miramos como los chavales anteriores y ahora fui yo quien me levanté al baño…

Es que ni lo pensé.

Y como no coincidí me fui a la puerta un momento. El calor que me subió por el cuerpo… Bufff tenía que enfriarse. Respiré profundamente y, de película total, al ir a entrar de nuevo, él salió. Me hizo un gesto para que no entrase.

-Joder…
-Qué
-Qué elegante

Sonrió y me dedicó la mirada que me puso antes de arrancarme las medias la última vez.

-¿El que está a tu derecha es tu hijo?
-Sí
-¿Y la de enfrente tu sobrina?
-Sobrina de mi mujer.
-Ahhh…

Mirándole sin vacilar dije:

-Pues follan

Se sorprendió, mientras daba una calada a su cigarro. Otro que le viene bien la excusa para salir a la puerta.

-Pero si ella tiene novio.
-Follan.
-Jajaja pues bien que hacen.

En ese momento me estaba enterando de que tenía mujer y un hijo. Pero eso me puso más. Pensé en decirle algo sutil con respecto a la noche de sexo que tuvimos, pero. ¿Para qué? Él tenía mi número  y no me volvió a llamar. Supuse que solo fue una vez y no más.

Le miré de arriba a abajo.

-Vuelvo dentro. Ya habrá llegado el segundo plato.
-Espera..
-Mm?
-Estás tremenda con ese vestido… Y eso que vas recatada.

Entré sin decir nada más. Deséame.

Esos momentos que se te encharca el coño por la situación cuando no ha pasado nada. Yo sí que me lo hubiera llevado al baño. Qué ganas tenía. Tuve que mantener una compostura fuerte. “Recatada” claro, él solo vió mi faceta descarada.

Me senté en mi mesa y él me escribió un whatsapp, sólo que yo no lo vi hasta llegar a mi casa por la noche.

-Tranquila que lo que pase entre nosotros, nadie más lo sabrá. Nos vemos pronto.

Para cuando lo vi, me tenía bloqueada.

Me volví a excitar por ese “Nos vemos pronto”. Ojalá, porque folla de vicio.  


Un saludo a todos. ¡Ya vais a tener más noticia de mí! Y espero que yo de vosotros. Echaba mucho de menos el blog. ;) ¿Alguna historia de la que hayáis sido testigos en silencio?